domingo, 23 de febrero de 2020

La Copa Kennedy

El Campeonato Internacional de la Costa del Pacífico (Kennedy Cup)

Este torneo mejor conocido por su nombre en ingles (Pacific Coast International Championship) fue una competencia internacional de carácter amistoso en la que intervenían equipos de Canadá, México y los EUA y como su nombre lo indica, se jugaba en la costa oeste de Norteamérica, principalmente en la zona de Los Angeles. Sólo en 1966 por ausencia de una representación azteca, los organizadores invitaron a un equipo de El Salvador.

El trofeo que se entregaba al vencedor llevaba el nombre del 35º presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy quien como impulsor de la práctica del deporte en su país, aceptó que el trofeo llevara su nombre, con el fin de dar impulso a su campaña denominada "The President's Council on Physical Fitness" (Consejo Presidencial de Salud Física). 

La idea de organizar el torneo surgió en 1960 cuando representantes de las ligas de Vancouver, San Francisco y Los Angeles se reunieron en el "Californian Hotel" en la localidad de Fresno, California. Ahí discutieron la posibilidad de jugar un torneo internacional. Poco tiempo después se extendió la invitación a la Federación Mexicana de Futbol y de esta forma fue como nació la Copa Kennedy.

La competencia estaba inspirada en la "International Soccer League" un torneo internacional en donde intervenían equipos de varias partes del mundo y que se jugaba generalmente en las ciudades de Chicago y Nueva York. (Por México, Guadalajara y Oro tuvieron discreta participación en este torneo en 1962 y 1963, respectivamente).

Los delegados de los Estados Unidos habían sugerido originalmente nombrar al torneo con el nombre del gobernador de California (Edmund "Pat" Brown); sin embargo, los canadienses fueron los que propusieron buscar el auspicio de la Casa Blanca. La propuesta fue aceptada y posteriormente presentada a la oficina presidencial. 

Este trofeo fue el único reconocimiento deportivo que llevaba el nombre del presidente de los Estados Unidos.

La Copa Kennedy

La competencia sólo tuvo 7 ediciones comprendidas entre los años de 1961 y 1967, la representación mexicana fue la que dominó ampliamente llegando a obtener el título en cuatro ocasiones, por tres de los equipos canadienses y ninguna de los estadounidenses. 

Los representantes de los Estados Unidos y el Canadá eran equipos que habían obtenido títulos en las ligas regionales amateurs de Los Angeles, San Francisco y Vancouver respectivamente, por México, la Federación optó por enviar a participar a la selección de la Rama de la Segunda División aunque en algunos medios le llamaban la Selección "B" de México, la cual en ocasiones era integrada por jugadores de primer nivel, (en 1963 Raúl Cárdenas, Ernesto Cisneros, Pedro Nájera y Carlos González fueron llamados, por citar un ejemplo).

Se jugaba en formato de Copa, a eliminación directa, salvo la edición de 1965 que se jugó a puntos. 

Las primeras tres de las cuatro ediciones celebradas en la ciudad de Los Angeles, California se dieron durante el llamado "Memorial Day", en español, "Día de los Caídos", celebración oficial de carácter anual en los Estados Unidos en honor a los soldados caídos en las distintos conflictos bélicos en los que ha tomado parte el ejército norteamericano. (el último día de mayo de cada año).

En sus primeros años el torneo fue auspiciado por la cámara de comercio de Los Angeles (Los Angeles Junior Chamber of Commerce) así como la Gran Liga de Futbol de Los Angeles (Greater Los Angeles Soccer League). 

El premio inicial al ganador era una prima de mil dólares, la cual se fue incrementando hasta llegar a los 2,000 dólares en su última edición.

La participación mexicana

En 1961 la Federación Mexicana de Futbol recibió la invitación formal para enviar a un equipo a la naciente competición. 

Los federativos decidieron que sería la selección de la segunda división la que se encargaría de llevar la representación azteca, para ello, nombraron a Donato Alonso como seleccionador y definieron una serie de partidos de práctica para el seleccionado frente a conjuntos de la división de plata. 

Donato Alonso había sido jugador de equipos como el Germania, Asturias, Necaxa y España, además de que contaba con amplia experiencia como entrenador de equipos de primera y segunda división, entre los equipos que había dirigido estuvo el Cuautla, Universidad, América, Monterrey y posteriormente también fue entrenador de Zacatepec y Puebla.

La delegación que partió rumbo a Los Ángeles en mayo de 1961, estaba conformada por los siguientes jugadores:

Porteros:
Luis Septién (Poza Rica)
Serafín Vega (Texcoco)
Homero Villar (UNAM)

Defensas:
Antonio Sámano (UNAM)
Raúl Chanes (UNAM)
Everardo Aceves (Nacional)

Medios:
Adalberto Heredia (Texcoco)
José Antonio Rodríguez (UNAM)
Alfredo Echavarri (UNAM)

Delanteros:
Agustín Fernández (Laguna)
Silverio Pérez (UNAM)
Armando Garrido (Poza Rica)
Álvaro del Peral (Ciudad Madero)
Carlos Calderón de la Barca (UNAM) 
Catarino Tafoya (Ciudad Madero)
Daniel López (Ciudad Madero)
Carlos Zapata (Nacional)

La Selección mexicana de 2a división en la edición de 1961 del P. C. I. C.

El debut fue el domingo 28 de mayo de 1961 en un pequeño campo llamado Rancho Ciénega ante 7,000 espectadores. 
En el partido preliminar, el campeón de Vancouver, Westminster Royals venció por 3-0 al San Francisco Scots, campeones de la liga de esa ciudad. 
Por otro lado, la selección mexicana, complicándose de más, logró derrotar al cuadro local, Los Angeles St. Stephens por 2-1 con un par de goles de Carlos Zapata. 

Un par de días después, el martes 30 de mayo, en el mismo escenario ante 5,000 espectadores, México obtuvo el título luego de golear 3-0 al equipo de Canadá, con un par de goles de Armando "Pichicuas" Garrido y otro tanto de Carlos Zapata. 

Alineaciones:

México: Luis Septién; Antonio Sámano, Everardo Aceves, Adalberto Heredia, Raúl Chanes; Alfredo Echavarri, Daniel López, Carlos Calderón de la Barca; Armando Garrido, Catarino Tafoya y Carlos Zapata. 

Canadá: Schweitzer; Storhard, Cairns, Cowie, Green, Paton, Coyle, Crossan, Crisp, Stewart y James 

Árbitro: John Best (USA)

En el juego preliminar los equipos de Los Ángeles y San Francisco empataron a un gol compartiendo el tercer lugar. 

Al siguiente año, la selección de la segunda división al mando de Alonso no pudo revalidar su título. 

Estos fueron los convocados:

Porteros
José Luis Sánchez (Cruz Azul)
Ignacio Martínez (Ciudad Madero)

Defensas
Carlos Gutiérrez (UNAM)
Antonio Sámano (UNAM)
Raúl Chanes (UNAM)

Medios
Cecilio Ceballos (Ciudad Madero)
Heraclio Martínez (Poza Rica)
Guillermo Flores (Ciudad Madero)
José Antonio Rodríguez (UNAM)
Guillermo Vázquez (UNAM)

Delanteros
Luis Bejarano (Celaya)
Guadalupe Díaz (Cruz Azul)
José Luis Aussin (Orizaba)
Lorenzo García (UNAM)
Jesús Hernández (Orizaba)

Directivos y Staff
Ignacio Rosas (Jefe de la Delegación)
Genaro Pérez González (Tesorero)
Manuel Mangas (Delegado)
Alfredo Herrera (Masajista)
Donato Alonso (Entrenador)

A la lista original se integraron posteriormente los delanteros Armando Garrido, Daniel López, Carlos Calderón de la Barca y Carlos Zapata.

El torneo se llevó a cabo en un pequeño estadio llamado Wrigley Field, en la zona de Los Ángeles. Aunque la atención de todo el mundo estaba puesta en el mundial de Chile que daba inicio por las mismas fechas. 

La semifinal fue una doble cartelera, en el partido preliminar, el seleccionado mexicano con exceso de confianza batalló de más para vencer al San Francisco Scots por 5-3 en un duelo que se fue hasta el alargue, con anotaciones de Armando Garrido (2), Carlos Calderón (2) y Carlos Zapata. Por otro lado el equipo Vancouver Firefighters venció al equipo local, Los Angeles Kickers 3-1 en tiros penales luego de empatar 4-4 en tiempos extras. 

Seleccionado nacional de Segunda División en 1962.

En la final, jugada el miércoles 30 de mayo, la selección mexicana fue sorprendida por el equipo canadiense de los Firefighters por 2-1, en un partido en el que hubo de todo, bronca incluida y un penal detenido en gran forma por el arquero mexicano.

Esa tarde alinearon por México: 
José Luis Sánchez, Carlos Gutiérrez, Antonio Sámano, Heraclio Martínez, Cecilio Ceballos, José Antonio Rodríguez, Daniel López, Armando Garrido, Portales, Catarino Tafoya y Carlos Zapata. 

El siguiente fin de semana (3 de junio) la selección se presentó en San Francisco en donde venció a un conjunto de estrellas locales por 2-1 ganando la Copa Amistad, trofeo que había sido donado por Javier Ortiz Tirado, presidente de los Pumas de la Universidad. 

Una selección reforzada recupera el título para México. 

En abril de 1963 los directivos mexicanos nombraron una Pre Selección de la Segunda División para afrontar la edición de ese año a saber:

Porteros
Jorge Iniestra (Zacatepec)
Vicente Alvirde (Pachuca)

Defensas
Cecilio Ceballos (Ciudad Madero)
José Álvarez Crespo (Pachuca)
Gabriel Núñez (Zacatepec)
Rafael Millán (Zacatepec)
Carlos Zavala (Celaya)
Rodolfo Martínez (Ciudad Madero)

Medios
Heraclio Martínez (Poza Rica)
Guillermo Flores (Ciudad Madero)
Raúl Cárdenas (Zacatepec)

Delanteros
José Luis Gómez (Pachuca)
Francisco Arredondo (Pachuca)
Ernesto Cisneros (Zacatepec)
Carlos González (Poza Rica)
Luis Valdés (Poza Rica)
Raúl Arellano (Cruz Azul)
José Luis Aussín (Orizaba)
Pedro Cabrera (Orizaba)
Ramón Fonseca (Laguna)  

Con cuatro jugadores de primera línea como Raúl Cárdenas, Ernesto Cisneros, Carlos González y el refuerzo americanista Pedro Nájera, está vez, la selección hizo válida su etiqueta de favorito, luego de vencer al equipo local Kickers 2-0 (goles de Carlos González y Francisco Arredondo) y posteriormente, en la final al Vancouver Canadians 3-0 con par de goles de Carlos González y Ernesto Cisneros. 

Al igual que el año anterior, la selección venció a un equipo de San Francisco por 3-0 ganando la Copa Amistad, aunque días después fueron goleados con el mismo marcador por el Wolverhampton Wanderers británico en otro encuentro de carácter amistoso.

En 1964 los organizadores decidieron llevar el torneo al Memorial Coliseum de la ciudad angelina, México no tuvo problemas para retener el título luego de vencer al campeón de San Francisco por 5-0 con anotaciones de Francisco Arredondo, Carlos González (2), Mauro Franco y Porfirio Gutiérrez. 

Al día siguiente, 27 de abril, México venció en la final al Vancouver British Columbia 4-3; sin embargo, las bajas asistencias a los juegos provocaron que los patrocinadores anunciaran que ya no deseaban seguir auspiciando la competencia.

La selección de segunda división en el Coliseo de LA en 1964.

Por esta razón, para 1965 los dirigentes mexicanos solicitaron la oportunidad de que México fuera la sede del torneo para ese año.

La solicitud de México fue aceptada, se designó a la ciudad de Tijuana cono sede del evento, para ello las autoridades se dieron a la tarea de construir un pequeño estadio denominado: "Unidad Deportiva Casa de la Juventud (INJM)" con capacidad para 6,000 espectadores. Por única ocasión, el torneo tuvo a cinco equipos participantes, pues se conformó una selección de jugadores oriundos de Baja California, desafortunadamente para ellos, no lograron ganar un solo partido terminando en el último lugar.

Inauguración de la edición 1965 en Tijuana.

La selección mexicana de la 2a división en la edición de 1965.

La selección de Baja California fue invitada a participar.

Estos fueron los convocados de la 2a división mexicana:

Porteros
Roberto Alatorre (Poza Rica)
Jesús Tapia (Ciudad Madero)
Raúl Navarro (Ciudad Victoria)

Defensas
Rodolfo Martínez (Ciudad Madero)
Roberto Contreras
Cecilio Ceballos (Ciudad Madero)
José Álvarez Crespo (Torreón)
Héctor Sandoval (Poza Rica)
Everardo Aceves (Poza Rica)

Medios
Bulmaro Garcidueñas (Ciudad Madero)
Heraclio Martínez (Poza Rica)
Guillermo Flores (Ciudad Madero)

Delanteros
Juan González (Poza Rica)
Genaro Torres (Tampico)
Catarino Tafoya (Ciudad Madero)
Trinidad Esquivel
Francisco Arredondo (Pachuca)
Carlos González (Poza Rica)

Staff
Donato Alonso (entrenador)
Jose Manuel "Mustafá" Yassin (masajista) 

La Unidad Deportiva Casa de la Juventud (CREA) en una imagen reciente.

La selección mexicana ganó el título de forma invicta al obtener un saldo de tres triunfos por un empate con estos resultados:

Fecha 1
1 de mayo de 1965
San Francisco 0-4 México

Fecha 2
2 de mayo de 1965
México 1-1 Los Angeles Kickers

Fecha 3
descanso

Fecha 4
4 de mayo
México 2-0 Vancouver Firefighters

Fecha 5
5 de mayo
México 6-0 Baja California XI

Reportaje del año 2015 del 50 aniversario de la apertura de la Unidad CREA.

1966 sin participación azteca

En 1966 el torneo tuvo como sede el Balboa Stadium de la ciudad de San Francisco, en esta ocasión no hubo participación mexicana. Por única ocasión, se invitó a un equipo de El Salvador a tomar parte; el equipo canadiense Vancouver Firefighters se quedó con el título. La ausencia del equipo mexicano se debió a que la selección de la segunda división fue enviada a competir a los X. Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe que tuvieron lugar en San Juan, Puerto Rico.

Última edición en 1967

El 2 de diciembre de 1966 se anunció oficialmente el regreso de México a la competencia, la cual tuvo como sede el Estadio Empire de la ciudad de Vancouver que celebraba 100 años de su fundación.

La delegación mexicana estaba conformada por los siguientes elementos:

Directivos: 
Genaro Pérez González (Jefe de la delegación).
José Jaime Morales.
Ignacio Rosas Figueroa.

Staff:
Donato Alonso (entrenador)
Ernesto Aguirre Colorado (médico)
José Manuel Yassin (masajista)

Jugadores:

Porteros:
Rubén Villalpando 
Raul Navarro 

Defensas:
Luis Gómez 
Rubén Uribe 
Cecilio Ceballos 
Héctor Sandoval 
Luis Echeverría 

Medios:
Raul Guzmán 
Fernando Navarro 

Delanteros:
Armando Hernández 
Elías Aguilar 
Ramón Guzmán 
Jesús Zárate 
Francisco Arredondo 
José Enrique Paredes  
Mario Pérez.

La selección mexicana de 1967


Para su mala fortuna, esta selección mexicana, (conformada al vapor), no logró conseguir el título, el 6 de mayo vencieron apuradamente en penales al equipo de San Francisco luego de empatar a un gol, al día siguiente, los seleccionados mexicanos fueron superados en la final 2-1 por el conjunto Victoria United que por razones comerciales tomó el nombre de Victoria O'Keefe.

A partir de esta edición, el torneo fue descontinuado pese a varios intentos por revivir la competencia nunca se logro llegar a un acuerdo.

El trofeo hasta donde se sabe, se quedó en Canadá.

Click aquí para la consulta de los detalles estadísticos del torneo en RSSSF.

Agradecimiento: Eduardo Mendoza

viernes, 3 de enero de 2020

Pelé y el Santos FC en México, su primera visita y la historia de un partido fantasma.



En 1959, enero y febrero de ese año para ser más específicos, el Santos FC de Brasil está de gira por canchas aztecas, es uno de los dos cuadros extranjeros junto con el Uda Dukla de Praga que conforman el cartel del II Torneo Pentagonal Internacional de Futbol a realizarse en la cancha de Ciudad Universitaria; el "Peixe" viene con todas sus estrellas, Incluido un joven de 18 años que había sido gran figura en la Copa Mundial de la FIFA realizada el año anterior en Suecia, Edson Arantes do Nascimento "Pelé". 

La delegación del Santos arribó a México en los últimos días de enero de 1959, venían de una gira que había iniciado en los primeros días del mes, hilvanando triunfos en Perú, Ecuador, Costa Rica y Guatemala. 

El partido al que refiere el título del presente texto y al que algunos califican de "histórico", tiene "fecha, lugar y hasta resultado", pero curiosamente no hay fotografías del encuentro y en las listas de partidos internacionales del Santos FC no aparece relacionado, por estos motivos se realizó una investigación para aclarar dudas con el fin de demostrar que dicho partido no es más que resultado de la invención de alguien con mucha imaginación. 

Antes de precisar los detalles, haremos un breve resumen de la gira del "Peixe" en la que sería su primera visita a México. 

El II Torneo Pentagonal Internacional 

El debut del Santos en México fue el jueves 29 de enero de 1959 en la segunda jornada del Pentagonal, partido nocturno en el que enfrentó al campeón Guadalajara, en un estadio de Ciudad Universitaria lleno hasta las lámparas, Chivas tuvo un buen inicio, pues a pesar de ponerse en desventaja a los 14 minutos, logró sobreponerse e incluso llegó a estar arriba en el marcador con dos goles de Héctor Hernández, aunque casi inmediatamente después cayó el empate en una jugada de castigo cobrada por Pepe. 
En el segundo tiempo, Santos fue amplio dominador logrando anotar dos goles más, ambos por obra de Pelé, dejando cifras finales de 4-2.
Chivas jugó esa noche con dos refuerzos, Raúl Cárdenas de Zacatepec y Benjamín "Cuate" Fal de Necaxa. 

Santos vs. Chivas (29/ene/1959)


Ficha técnica:
II Torneo Pentagonal de Football Soccer
Segunda Jornada
Jueves 29 de enero de 1959; 20:15h
Estadio de la Ciudad Universitaria, Ciudad de México. 
CD Guadalajara (MEX) - Santos FC (BRA) 2-4 (1t: 2-2)
  [Héctor Hernández 20, 30; Pelé 14, 54, 61, Pepe 31]

Alineaciones:

Guadalajara: Jaime Gómez, Narciso López, Pedro Nuño (Guillermo Sepúlveda 2t), José Villegas, Raúl Cárdenas, Juan Jasso, Isidoro Díaz (Benjamín Fal 10) (Cázares 2t), Salvador Reyes, Héctor Hernández, Sabás Ponce y Raúl Arellano. 

Santos FC: Manga, Getúlio, Hélvio (Fioti 2t), Dalmo, Ramiro, Zito (Urubatao 2t), Dorval, Álvaro (Coutinho 2t), Pagao (Guerra), Pelé (Alfonsinho) y Pepe. 

Árbitro: Rafael Valenzuela. 


El jueves 5 de febrero de nueva cuenta en partido nocturno, el Santos FC enfrentó al subcampeón, León, quien tuvo como refuerzos a "Panchito" Hernández y Antonio Jasso del Zacatepec, Carlos González del Atlas y al arquero Jorge Morelos del Necaxa.

Fue un duro partido en el que imperó el juego ríspido, en donde solo la superioridad técnica del cuadro paulista fue la diferencia.

El partido terminó con triunfo del Santos 2-0 con goles en el primer tiempo de Pagao y Pepe. Todavía el árbitro Juan Rodríguez anuló un gol de Pelé por posición adelantada. 

En la parte complementaria, los paulistas sobrellevaron las acciones no registrándose movimientos en el marcador. 

El mismo "Panchito" Hernández quien entró de cambio en reemplazo del lesionado Luis Luna, tuvo una actuación memorable, que incluso mereció elogios de O' Rei Pelé, como una de las mejores marcaciones que le habían hecho en su todavía corta carrera. 

Ficha técnica:
II Torneo Pentagonal de Football Soccer
Cuarta Jornada
Jueves 5 de febrero de 1959; 20:15h
Estadio de la Ciudad Universitaria, Ciudad de México. 
Club León (MEX) - Santos FC (BRA) 0-2 (1t: 0-2)
  [Pagao 31, Pepe 36]

Alineaciones:

León: Antonio Carbajal (Jorge Morelos 2t), Oscar Nova, Constantino Perales, Carlos Cuéllar, Luis Luna (Francisco Hernández 2t), Jerónimo Di Florio, Alfredo Hernández, Antonio Jasso, Carlos González, Osvaldo Martinolli y Mario Rey. 

Santos FC: Manga (Laércio), Getúlio, Hèlvio (Fioti 2t), Dalmo, Ramiro, Zito, Dorval (Helio), Álvaro (Urubatao 2t), Pagao, Pelé (Coutinho 2t) y Pepe. 

Árbitro: Juan Rodríguez. 

De visita en la Perla Tapatía 

Luego de jugar su segundo partido del Pentagonal, el Santos viajó a Guadalajara para enfrentar al Atlas en un encuentro amistoso. 

Para este partido, los rojinegros se reforzaron con 5 jugadores: José María Martín (Morelia), Jaime Salazar (Necaxa), Alfredo del Águila (Toluca), Luis Hermosillo y Pablo Guerrero (Oro). 

El Parque Martínez Sandoval presentó un lleno espectacular, pese a que el Atlas se había preparado concienzudamente, sobre el terreno de juego únicamente hubo un equipo en la cancha, el Santos, que dominó de principio a fin, el primer tiempo concluyó 3-0, con anotaciones de Dorval y dos de Pagao.

En el segundo tiempo Pelé complació a la multitud anotando su gol y ya sobre el final cayó el gol de la honra del Atlas por conducto de Carlos Chavaño.

La crónica e imágenes del Atlas vs. Santos (1-4)

Ficha técnica:

Partido amistoso internacional
Domingo 8 de febrero de 1959; 12:00h
Parque Felipe Martínez Sandoval, Guadalajara.
CF Atlas (MEX) - Santos FC (BRA) 1-4 (1t: 0-3)
  [Carlos Chavaño 75; Dorval 18, Pagao 33, 39, Pelé 70]

Alineaciones:

Atlas: Quirarte (Pablo Guerrero), Jorge Solís, José María Martín, Ignacio Jáuregui, Jaime Salazar, Evelio Alpízar, Osvaldo Marzábal, Edwin Cubero, Carlos González, Rubi Cerione (Carlos Chavaño), Luis Hermosillo.

Santos: Manga (Laércio), Getúlio, Hélvio (Fioti), Dalmo (Feijó), Ramiro, Zito, Dorval, Álvaro (Alfonsinho), Pagao (Guerra), Pelé, Pepe.

Árbitro: Manuel Alonso. 

La crónica de "El Occidental" del partido entre Atlas y Santos.


El Partido Fantasma

Como se comentó líneas arriba, existe una historia algo difundida de que el Santos jugó contra el equipo de Poza Rica un partido amistoso.

El imaginario partido tuvo lugar en la ciudad de Poza Rica de Hidalgo, Veracruz, el sábado 7 de febrero de 1959, el Santos FC supuestamente venció por 2-1 al conjunto de los Petroleros del Poza Rica, cuadro que tenía pocos meses de haber debutado en la Segunda División.

Para quien esto escribe, resultó por demás interesante saber acerca de este partido contra un equipo como el Poza Rica, así que nos dimos a la tarea de investigar mayores detalles; sin embargo, al revisar en fuentes periodísticas, extrañamente no se hacía mención de ningún juego. Las primeras dudas surgieron en la supuesta fecha del encuentro, sábado 7 de febrero por la noche, ya que al día siguiente domingo 8, como ya vimos, el Santos se presentó en Guadalajara para jugar contra el Atlas. Incluso en las notas de los diarios de Guadalajara del 7 de febrero se hace mención de que se esperaba para ese día el arribo de la delegación paulista, por lo que sería imposible que esa misma noche el equipo jugara en Poza Rica. 

"El Occidental" en su edición del 7 de febrero de 1959 en donde se anuncia la llegada del Santos a Guadalajara.

En un principio pensamos que había un error en la fecha, pues ciertamente, el equipo Santos SÍ estuvo de visita en Poza Rica, pues de Guadalajara volaron a la ciudad petrolera en un avión facilitado por PEMEX, mi teoría era que el partido se había realizado el martes 10 de febrero, con tiempo suficiente para volver a la Ciudad de México, pues el jueves 12 debían retomar la actividad dentro del Pentagonal enfrentando al América; sin embargo, en las notas de los diarios tanto del lunes 9 como del martes 10 y miércoles 11 de febrero no se halló ninguna reseña ni la más escueta crónica del partido.

Fue un juego informal, pero hubo arbitraje, el nazareno Silvestre Gutiérrez
flanqueado por los capitanes Pelé y Coutinho

Lo que si se encontró, fueron las notas de las actividades del equipo en Poza Rica, las cuales solo incluyeron la recepción por parte de las autoridades locales el lunes 10 de febrero y una práctica de futbol abierta al público esa noche en el campo Jaime J. Merino, pero solo entre ellos mismos o sea una tradicional "cascarita", en la que formaron dos bandos, el cuadro "blanco" con los titulares y el "rojo" con los suplentes, reforzado con tres jugadores locales.

La práctica terminó con el marcador empatado a cinco goles.

Nota del "Esto" del 8 de febrero de 1959

Al día siguiente, el equipo estuvo de visita en las instalaciones del complejo petrolero y esa misma tarde volaron con destino al Distrito Federal para su partido frente al América.

El partido "histórico" del Santos en Poza Rica resultó ser una simple "cascarita".


Santos FC campeón del II Pentagonal Internacional

El jueves 12 por la noche, se registró otro lleno en Ciudad Universitaria para la penúltima jornada, en el partido preliminar, el Guadalajara se impuso al León por la mínima diferencia, con un gol anotado de penal por Héctor Hernández a los 24 minutos.

En el juego estelar, el América hizo los honores al cuadro paulista, llevando como refuerzos a Enrique Sesma y Wedell Jiménez del Deportivo Toluca.

Durante los primeros 30 minutos, el América jugó de buena forma, con dos llegadas importantes de peligro; sin embargo, al minuto 31 cayó el primer gol de Pelé y ahí vino la debacle crema, pues en tan solo 5 minutos el Santos anotó dos goles más al portero Manuel Camacho que se vio infame y un cuarto tanto al minuto 38 esta vez al arquero suplente Enrique Huerta.

La nota triste de la noche fue la doble fractura en la rodilla que sufrió el jugador americanista Mario Ochoa luego de un choque con Pelé poco antes de concluir la primera mitad.

En el segundo periodo se registró una anotación más por conducto de Pelé que sentenció el marcador definitivo de 5-0 con el cual se consagraron campeones del torneo a falta de jugarse la última jornada.

América 0-5 Santos FC 12 de febrero de 1959.

Ficha técnica:

II Torneo Pentagonal de Football Soccer 
Sexta Jornada
Jueves 12 de febrero de 1959; 20:15h
Estadio de la Ciudad Universitaria, Ciudad de México. 
CF América (MEX) - Santos FC (BRA) 0-5 (1t: 0-4)
  [Pelé 31, 72, Pagao 34, Pepe 36, Dorval 38]

Alineaciones:

América: Manuel Camacho (Enrique López Huerta), Juan Bosco Martínez, Héctor Ferrari, Juan Lemus, Wedell Jiménez, Pedro Nájera (Ángel Gómez), Francisco Valdes (Enrique Sesma), Jorge Sánchez García (Juan Iván Soto), Eduardo González Palmer, Mario Ochoa (Gutiérrez), Antonio Figueroa.

Santos: Manga (Laércio), Getúlio, Hélvio, Dalmo (Feljó), Ramiro (Fioti), Zito, Dorval, Álvaro (Alfonsinho),  Pagao (Coutinho), Pelé y Pepe.

Árbitro: Manuel Alonso 

Ya con el título asegurado, Santos se enfrentó al Uda Dukla de la antigua Checoslovaquia, que traía como figura al gran Josef Masopust, quien fue clave para que su país conquistara el tercer lugar de la Eurocopa al año siguiente así como el subcampeonato en el Mundial de 1962.

El juego fue vibrante, señalado por la crítica como el mejor del torneo, los europeos se impusieron 4-3, quitando la aureola de invictos a los paulistas, que llevaban una racha de 11 triunfos consecutivos. 

Los brasileños se pusieron rápidamente en ventaja, a los 10 minutos con dos relampagueantes goles de Zito y Pepe. 

Los checoslovacos no se intimidaron, a los 18 descontaron la desventaja por intermedio de Masopust y en menos de 10 minutos ya le habían dado la vuelta con goles de Borovicke y Vacenivski. 

Al minuto 36 se empata el marcador a tres, con un penal rigorista anotado por Pepe. 

En la parte complementaria, las acciones se nivelaron, pero a pocos minutos del final, Masopust marcó el cuarto gol checo que definió el partido. 

Al final del juego se produjo una agresión de varios jugadores brasileños a un fotógrafo así como al árbitro, que pronto generalizó en un zafarrancho, debiendo intervenir la fuerza pública para calmar los ánimos y restablecer el orden. 

Ficha técnica:

II Torneo Pentagonal de Football Soccer
Última Jornada
Domingo 15 de febrero de 1959; 12:00h
Estadio de la Ciudad Universitaria, Ciudad de México. 

Uda Dukla Praga (TCH) - Santos FC (BRA) 4-3 (1t: 3-3)
  [Josef Masopust 17, 82, Jaroslav Borovicke 19, Josef Vacenovsky 29; Pagao 2, Pepe 10, 36p]

Alineaciones:

Uda Dukla: Vaclav Pavlis, Frantisek Zafranek, Jiri Cadek, Ladislav Novak, Milan Dvorak, Josef Masopust, Frantisek Kordula, Jan Brumovsky, Josef Sura, Josef Vacenovski, Jaroslav Borovicke. 

Santos: Manga, Hélvio, Dalmo (Feijó), Getúlio, Urubatao, Zito, Dorval, Álvaro (Alfonsinho), Pagao, Pelé y Pepe. 

Árbitro: Carlos Degrés. 
      
En el último partido del Pentagonal, el Uda Dukla sorprendió al Santos 4-3.



El lunes 16 de febrero la delegación paulista se despidió de tierras mexicanas para continuar con su gira, al día siguiente jugaron en Curaçao y un par de días después en Venezuela.

Para la consulta de los datos estadísticos referentes al II Torneo Pentagonal de Football, comparto la liga del archivo en RSSSF.

martes, 24 de diciembre de 2019

Torneos Olvidados, la Copa de Oro de Occidente

La Copa de Oro de Occidente


La Copa de Oro de Occidente fue un torneo de carácter amistoso que se jugaba  como una especie de pretemporada entre los clubes de la región occidental de México, específicamente entre equipos de Jalisco, Guanajuato y Michoacán.

Se creó a modo de poder utilizar las fechas vacantes entre temporadas, básicamente para que los equipos pudieran foguear a sus jugadores de las reservas y también para presentar a los refuerzos para el entrante torneo de liga.

El torneo comenzó con un cuadrangular a visita recíproca entre los tres equipos de Guadalajara (Atlas, Chivas y Oro) y el León, esto en sus primeras tres ediciones, eventualmente conforme fueron ascendiendo más equipos de la zona, el torneo fue creciendo en su número de participantes, a seis en 1957 (con la inclusión de Irapuato y Zamora) hasta alcanzar un máximo de ocho equipos en la edición de 1958 (se incorporaron Morelia y Celaya).

A falta de un juego, el Oro ya había asegurado el título en 1958.


Se jugaba en formato de liga a dos vueltas. -el amplio receso de casi tres meses lo permitía- coronándose el equipo que lograra más puntos. Aunque es pertinente comentar que en sus últimos años debido a la gran cantidad de equipos y a la extensa duración de la competencia (de dos a tres meses), el torneo se volvió tedioso, lo que provocó naturalmente que -salvo excepciones- la constante fuese un pobre nivel de juego con poca gente en las tribunas.

En 1959 el Guadalajara declinó su participación, debido a que, por las mismas fechas las Chivas tomaron parte en el Torneo de Campeones de México y Centroamérica, debido a ello, los organizadores excluyeron del torneo al Zamora, esto para que el número de equipos participantes fuera par.
En compensación, el Zamora se tuvo que conformar con jugar una serie amistosa a ida y vuelta contra el Guadalajara.

Irapuato consiguió el titulo en la edición de 1959, pese a caer vencido 1-3 vs. León.

La competencia llegó a su fin en 1960, básicamente, las causas de su finalización fueron la apatía y el desinterés de sus participantes, en esa ocasión, por ejemplo, Irapuato y León terminaron el torneo jugando con reservistas e incluso los freseros a falta de jugadores llegaron al extremo de alinear aficionados. En ambos casos debido a que los titulares se fueron de gira al extranjero, Irapuato a una extensa gira por lejano oriente y África, mientras que el León a un par de torneos de carácter amistoso en Guatemala y Costa Rica. 

En su lugar, en la década de los años 60, solamente se llegaron a disputar de forma esporádica torneos en donde sólo participaban equipos tapatíos.

En 1986 se dio un intento de revivir la competencia, en los meses previos al inicio del mundial de ese año jugado en México.

Se jugaron dos torneos en paralelo, uno entre equipos de primera y segunda división y otro únicamente entre los cuadros de primera; sin embargo, fue tal el desinterés y la indiferencia que ambas competencias terminaron siendo canceladas.  

La Copa

El trofeo de la Copa de Oro de Occidente estaba fabricado en oro macizo, una réplica se quedaba en las vitrinas de los ganadores.

El trofeo tuvo siete ediciones, siendo el máximo ganador el Guadalajara con cuatro títulos, por dos de la "Trinca Fresera" del Irapuato y uno de los Mulos del Oro.

Como ya se hizo mención, la edición de 1986 fue abandonada.

El trofeo de la Copa de Oro de Occidente


Las anécdotas

Dos anécdotas ocurridas en juegos por la Copa de Oro de Occidente quedaron para la posteridad en la historia de los clásicos entre Atlas y Guadalajara.

1. La famosa foto de Jaime "Tubo" Gómez, portero del Guadalajara leyendo el cómic del "Pepín" recargado en uno de los postes de su arco, sucedió en un clásico vs. Atlas por la Copa de Oro de Occidente, fue el 24 de abril de 1955, en el desparecido Parque Martínez Sandoval, esa tarde, el Guadalajara se coronó campeón del torneo apabullando a los rojinegros 5-0.

Era tal el dominio rojiblanco que apenas transcurridos 7 minutos, el Guadalajara ya ganaba 3-0 (2 goles de "Mellone" Gutiérrez y 1 de "Chuco" Ponce), los porristas del Atlas ubicados en una de las cabeceras comenzaron a insultar al "Tubo" quien para provocarlos pidió un ejemplar del cómic a un aficionado de las Chivas para sentarse a hojearlo sentado en la base de uno de sus postes, exponiéndose a una expulsión por conducta antideportiva, lo cual no ocurrió pues el "Tubo" solo espero el momento preciso para que los fotógrafos tomaran la placa y levantarse.

El "Tubo" Gómez leyendo el "Pepín".

2. El 12 de mayo de 1957, en otro duelo por este torneo, se dio una de las más descomunales y recordadas broncas entre rojinegros y rojiblancos, fue una batalla campal en la que participaron todos los jugadores, debiendo de intervenir la fuerza pública, resultando varios jugadores golpeados y por increíble que parezca, solo dos expulsados, los iniciadores del pleito, Carlos Turcato por Atlas y Juan Jasso por el Guadalajara.

Por otro lado, el torneo también sirvió de marco para el "Clásico del Bajío" entre León e Irapuato y fue justo en uno de estos duelos que se dio el marcador con el mayor número de goles entre ambos equipos, fue el 1 de mayo de 1959, cuando León se impuso 5-4 a Irapuato en la cancha de La Martinica. 

Palmarés

1954 Guadalajara
1955 Guadalajara
1956 Guadalajara
1957 Irapuato
1958 Oro
1959 Irapuato
1960 Guadalajara
1986  -abandonado-

Lista de Ganadores

4 Guadalajara
2 Irapuato
1 Oro

Para la consulta de los detalles estadísticos comparto el archivo publicado en la página de la RSSSF:

martes, 3 de septiembre de 2019

Antiguos Parques del futbol mexicano: El Parque Asturias

El Parque Asturias


El Parque Asturias fue un escenario que estuvo en funcionamiento para la Liga Mayor poco tiempo -apenas 14 años-, sin embargo, la trascendencia que tuvo en la historia del futbol de la Ciudad de México es mucho mayor.
Sin duda el siniestro que dejó al estadio casi destruido en marzo de 1939 y que tuvo consecuencias más allá del ámbito del futbol es el capítulo más conocido y que marcó el principio del fin de los viejos parques de madera para dar lugar a los estadios construidos de cemento.

El Parque Asturias del Chabacano el día de su inauguración.

Antecedentes

El primer Parque Asturias (llamado por un breve lapso de 1931 Campo Alianza) se encontraba ubicado sobre el Paseo de la Reforma y las calles de Río Amazonas, Río Lerma y Río Neva (entre la actual glorieta de La Palma y la Av. de los Insurgentes) fue inaugurado el 14 de abril de 1918 con un juego en el que el Asturias venció por 3-1 al América, como la gran mayoría de los campos de la época, no contaba con tribunas; sin embargo, luego de la separación del España de la liga previo al inicio de la temporada 1919-20, hubo que habilitar el campo del Asturias para que aquí se celebraran los partidos del campeonato, para lo cual fueron construidas tribunas, las cuales fueron estrenadas el domingo 13 de junio de 1920 con un partido entre el Asturias y el Reforma que fue ganado por estos últimos con marcador de 3-2.
Este campo junto con los Parques España de la Reforma -primeramente- y de la Verónica -después de 1926- fueron los principales recintos en los que se practicó el futbol durante los años 20 en la capital del país.


Ubicación y vista actual del lugar en donde se encontraba el primer Parque Asturias 


En las crónicas de esos años es común encontrar notas en las que constantemente se escenificaban zafarranchos, invasiones de público y demás incidentes por el estilo por lo que con el paso de los años se había vuelto ya un campo inseguro, incómodo y obsoleto.

Previo al arranque de la temporada 1927-28, el Parque fue remozado casi en su totalidad, le fueron colocadas vallas de seguridad entre el campo y las tribunas, adicional a que se amplió su aforo. 

Así lo resumió "Excelsior" en su crónica del lunes 10 de octubre de 1927, luego de una doble jornada que incluyó un empate a dos entre Necaxa y Atlante en el juego preliminar y un apurado triunfo del América sobre el Club México (2-1) en juegos de la segunda jornada del campeonato:

Se inauguró el nuevo Parque Asturias 

"En el Parque de Reforma, decimos que fue inaugurado porque aunque se le han colocado al Asturias en primera fila, cómodas tribunas y por primera vez podrán los aficionados presenciar los partidos sin necesidad de estar parados, como acontece en el Club España, porque las filas de gradas tienen la inclinación conveniente, siendo bastante altos y anchos los asientos. 
Las tribunas de sombra van a quedar totalmente cubiertas con un techo de madera para evitar la radiación del calor, como acontece con los techos de lámina y el campo está protegido contra las invasiones de los fanáticos con una resistente cerca de alambre. 
Cuando estén terminadas las graderías que dan al Paseo de la Reforma se calcula que su cupo será de 10 mil". 


Semanas después, específicamente, el 15 de enero de 1928, se estrenó el marcador obsequiado por uno de los socios del Asturias, el cual incluía un "soberbio" reloj con los escudos del Real Club España y del Asturias.

Poco más de un mes después, el domingo 19 de febrero, se verificó en la grama del Asturias, su primer juego de carácter internacional, aunque para desgracia de los locales, el resultado fue un adverso 1-7 frente al Alianza Lima de Perú que estaba de visita en nuestro país.

Como ya se comentó, el campo fue rebautizado con el nombre de Alianza en enero de 1931 por los equipos que se mantenían adheridos a la Federación Mexicana de Football Asociación (Asturias, Atlante, Marte, Germania y el Club México) en medio del cisma que provocó la cancelación de la temporada 1930-31.


En enero de 1932 se restableció el orden, surgió la Liga Mayor del Distrito Federal y se reanudó -aunque con las ausencias  del España y del Club México- el torneo de liga, siendo el campo del Asturias una de las dos sedes del mismo junto con el Parque Necaxa del desaparecido pueblo de La Piedad.

Anuncio de la temporada 1931-32

El Parque Asturias de la Reforma siguió siendo sede de los partidos de campeonato hasta la temporada 1934-35, los últimos juegos oficiales disputados en esta cancha tuvieron lugar el domingo 3 de marzo de 1935 jornada 15 del campeonato con una doble cartelera en la que el América venció 4-1 al Real Club España en el juego preliminar mientras que en un juego lleno de emociones el Atlante superó al Asturias 5-4 en lo que fueron los últimos partidos de la segunda vuelta de la temporada 1934-35 y que entró en pausa pues el Necaxa disfrazado de selección nacional tomó parte en los III Juegos Centroamericanos celebrados en El Salvador en donde conquistaron de forma brillante la medalla de oro y que les valió el mote de "Campeonísimo" por parte del periodista del diario "La Afición", Mario Fernández "Don Facundo".
Una semana después, el 10 de marzo en la disputa por la Copa "El Astillero", el viejo Parque Asturias de la Reforma celebró su último partido de futbol sobre su cancha, esa tarde el Asturias venció por 4-1 al América.
Un par de semanas después con cierta nostalgia, los diarios capitalinos publicaron la noticia del desmantelamiento del Parque ya que los propietarios del terreno ya no quisieron renovar el contrato de arrendamiento, pues deseaban fincar.

La plaza de toros Vista Alegre (C)

El 29 de octubre de 1933 fue inaugurada la Plaza de Toros Vista Alegre -homónima de una de Bilbao- en la esquina de la Avenida del Taller y la Calzada de San Antonio Abad en una zona que por aquel tiempo apenas comenzaba a urbanizarse, esta plaza de toros de efímera existencia –fue cerrada en noviembre de 1937- dio nombre a la localidad en donde se ubicaba. En 1935 se le dio el nombre oficial a la zona como la Colonia Vista Alegre siendo habitada principalmente por miembros de la comunidad española radicada en la capital.
Fue en esta zona en donde el Club Asturias eligió un amplio terreno ubicado en la manzana que hoy ocupan la Calzada del Chabacano y las calles de Gumersindo Esquer, José Antonio Torres y Sotero Castañeda muy cerca de la Calzada de San Antonio Abad. Por esta razón en muchas crónicas periodísticas al estadio también se le llamaba “El Parque de la Colonia Vista Alegre”.


Portada de la revista "AS" con el equipo Asturias posando en su nuevo campo.

Inauguración


El nuevo Parque Asturias fue inaugurado el domingo 1 de marzo de 1936 con un encuentro internacional entre el Club Asturias y el Botafogo de Brasil. Tenía una capacidad de 23,000 aficionados aunque algunos afirman que llegó a albergar a casi 30,000 espectadores de pié.


El Programa oficial de la inauguración (*)

Contaba con una amplia barda que separaba las tribunas del campo lo que lo hacía para su tiempo el estadio más moderno de México.

Aquí la ficha técnica del encuentro:

Fecha: 1 de marzo de 1936

Club Asturias (MEX) 4-2 Botafogo (BRA)
  [Efraín Ruiz 30, 79, Fernando García Frade 67, Francisco Argüelles 86; Carvalho Leite 49, 59]

Alineaciones:

Asturias: Isidoro Sota (Alfonso Riestra 46'), Benjamín Cordera, José Ramón Ballina, Baca, Sergio Alonso, Justo Sansebastián, Tomás Fernández (Fernando García Frade 46'), Francisco Argüelles, Efraín Ruiz, Donato Alonso, José Antonio Hütt.

Botafogo: Aymoré Moreira, Otacilio, Lopes Conçado, Alfonsinho, Zeccone Martim Silveira, Héctor Canale, Russo, Leonidas da Silva, Carvalho Leite, Alvaro, Rodolfo Barteczco.


Otra imagen del programa oficial (*)




El delantero español Efraín Ruiz pasó a la historia como el primer anotador del novel inmueble, aunque nadie repara que en realidad pudo ser otro jugador el primer anotador, pues en el partido preliminar se enfrentaron el Asturias de Puebla contra una selección del Estado de México ganando los primeros 3-2, partido del cual al momento de redactar estas líneas se desconocía el nombre de los anotadores.

La portada de la sección deportiva de "El Universal" destaca la inauguración del estadio.

Posterior al juego de inauguración, los brasileños jugaron 5 partidos más con los siguientes resultados:

Domingo 8 de marzo
Atlante 0-1 Botafogo

Domingo 15 de marzo
América 1-7 Botafogo


Domingo 22 de marzo
Club España 2-4 Botafogo

Domingo 29 de marzo
Necaxa 3-2 Botafogo

Domingo 5 de abril
Club España 1-2 Botafogo

El primer juego oficial tuvo lugar hasta el 3 de mayo, llevando como protagonistas al Atlante y al Necaxa en juego que terminó empatado 4-4.

El Parque vio su primera final oficial el domingo 28 de junio, el Asturias fue superado 1-2 por el Necaxa que de esta forma se adjudicó la Copa México.

Vista aérea del Parque Asturias en una toma entre 1936 y 1937, en la parte inferior destaca la plaza de Toros "Vista Alegre".


La selección nacional se presentó por primera vez en este escenario el 12 de septiembre de 1937, para el primero de una serie de tres encuentros entre los seleccionados de México y los Estados Unidos, el resultado favoreció a los locales por 7-2 con un gol de Horacio Casarín, dos de Manuel Alonso, dos del "Charro" Argüelles y dos autogoles; por el conjunto norteamericano descontaron Alex Rae y John McEwan.

Este sería el único partido de la selección jugado contra otro representativo nacional en la cancha de la Calzada del Chabacano.

Ficha técnica
Fecha: Domingo 12 de septiembre de 1937
Asistencia: 21,000
MÉXICO 7-2 ESTADOS UNIDOS (MT: 1-1)
  [Horacio Casarín 13', Manuel Alonso 64', 73', Luis Francisco Argüelles 76', 79', John Dubienny 84' ag, Henry Murgenson 89' ag; Alexander Rae 10', John McEwan 75']

MEX: Raúl Estrada; Benjamín Alonso, Carlos Laviada; Juan Rosas, Alfredo Sánchez, Justo San Sebastián; Luis García Cortina, Manuel Alonso, Horacio Casarín, Luis Fco. Argüelles, José López Herranz. 
DT: Rafael Garza Gutiérrez "Record".

USA: Raymond Volz; Henry Margerson, Thomas Ferrans; John Currie, Joseph Martinelli, John Dubienny; George Nemchick, Edward Ruddy, James Rae, John McEwan y Samuel McAlees. 
DT: John Coll.

Árbitro: Vicente Rubio (MEX)

El incendio del Parque Asturias

La temporada 1938-39 es recordada porque en ella tomó parte la gran Selección Vasca que venía recorriendo el mundo derrochando su futbol de alto nivel, esta selección que había sido base del seleccionado español en la Copa Mundial de 1934 llegó a México por primera vez en 1937 para sostener varios encuentros amistosos y al año siguiente luego de una fallida gira por Sudamérica volvió a México, gracias a las gestiones realizadas por Baltazar Junco y el apoyo económico de don Ángel Urraza logró que los vascos pudieran tomar parte del campeonato de liga con el nombre de Euzkadi.

Los vascos junto con el campeón defensor Necaxa fueron colocados casi de inmediato como los favoritos para pelear por el título.

Sin embargo, irrumpió en escena el Asturias, el llamado cuadro de "la casona" tuvo un gran inicio ganando sus primeros 4 partidos que lo colocaron en la cima de la tabla general.

Transcurridas trece jornadas el Asturias lideraba la tabla invicto con 13 unidades, seguido Necaxa con 11 y un punto abajo los vascos del Euzkadi en tercer lugar.

Para la jornada 14 se venía el enfrentamiento crucial entre astures y electricistas, los necaxistas estaban obligados a ganar para empatar el liderato.

Originalmente el duelo se programó para el 19 de marzo de 1939; sin embargo, el partido tuvo que ser pospuesto debido a los festejos por el primer aniversario de la expropiación petrolera, por lo que fue reprogramado para el 26 de marzo en la cancha del Parque Asturias.
Si de por sí la expectativa ya era alta, al recorrer la cita esta se volvió mayúscula.

Un imponente lleno se alistó a disfrutar la doble cartelera, en el juego preliminar el América y el España empataron a dos tantos.

Finalmente llegó la hora esperada Necaxa y Asturias se presentaron con sus mejores hombres, en el Necaxa destacaba la figura de Horacio Casarín un joven que había debutado a los 17 años en 1936 y que de inmediato se subió al pedestal de los ídolos de la afición por su carisma y talento.

El partido fue duro, los defensas del Asturias Carlos Laviada, Antonio el ”Negro” León y el tico José Soto tenían la consigna de detener a Casarín a como diera lugar.


El mismo Casarín narra los hechos en el libro “Horacio Casarín, un ídolo y sus tiempos” (a) de Carlos F. Ramírez:

“Nunca he creído que haya habido consigna en lo que me pasó. Es cierto que los asturianos, como dije antes, tenían fama de golpear, pero nunca he creído que un futbolista salga a la cancha a descontar a propósito a otro compañero de trabajo. Al menos, nunca en un futbolista normal. Recuerdo que me colaba por la banda izquierda y Carlos Laviada me atizó un taponazo que me hizo ver estrellas. La pasión en las tribunas comenzó a calentarse, cuando la gente vio que salía de la cancha.

Con un masaje me pusieron en condiciones de regresar. Así era entonces, había que aguantar porque no había sustitutos y lo último que se quería era dejar al equipo en desigualdad numérica.

Sí sentí que había entre los asturianos las ganas de desquitarse de aquel 5-1 del año anterior (1). Me dolía mucho la pierna derecha, pero, ni modo, había que seguir. Hacía el cuarto de hora anoté un gol; poco después, cuando trataba de controlar un balón de aire, el “Negro” León me pegó un patadón en la rodilla derecha, Allí sí que no pude seguir, porque me dolía la pierna enormidades. Se suspendió el juego, la gente en las tribunas gritaba armando un escándalo infernal.

Tardé en recuperarme porque realmente ese fue el golpe decisivo. Pero volví a la cancha, sobre todo porque Efraín Ruiz había anotado, empatando a un gol el partido. Tal vez no debí haber regresado, pero en esos tiempos no había el conocimiento que hoy se tiene por parte de médicos y especialistas de cancha sobre las lesiones.

Así que poco después, en una jugada dura, Soto me pegó otro taponazo y allí sí me acabé totalmente. Ya no resistí más y abandoné la cancha.

Para entonces, Baldomero Arce había puesto arriba al Necaxa 2-1 y Pauler (2) me dijo, “Calmado, chamaco, calmado. Ve a vestidores que vamos ganando”.


Pero en los vestidores me solté llorando. Más todavía porque al rato empataron los asturianos, nuestras esperanzas se esfumaban. La gente estaba frenética en las tribunas y comenzaron las fogatas de protesta. Los tablones de madera del “Parque Asturias” fueron consumidos por el fuego -los insultos volaban por todas partes- y la gente comenzó a abandonar el “Parque Asturias”, mientras el incendio lo devoraba todo”.

Casarín no lo menciona, pero el primero de los dos goles del Asturias fue conseguido por la vía del penalti, el cual hizo enfurecer a la ya enardecida tribuna rojiblanca, el castigo según algunas crónicas imparciales fue justo, pero la permisividad del árbitro Fernando Marcos con el juego brusco fue la chispa que detonó la tragedia, por si fuera poco, faltando sólo ocho minutos para el final, Efraín Ruiz consiguió empatar el juego. 



Aspectos del incendio del Parque Asturias, 26 de marzo de 1939

Las fogatas se salieron de control y en pocos minutos el fuego comenzó a propagarse rápidamente hasta terminar por completo con la tribuna de sol.
Por si fuera poco la acción de los bomberos fue inútil pues las bombas de agua estaban secas y solo pudieron tomar acción para aislar la tribuna de sombra.

La prensa inmediatamente hizo culpable al árbitro Fernando Marcos del siniestro al permitir que Casarín fuera salvajemente cazado por los defensas astures; sin embargo, Marcos -frontal como siempre fue- rechazó categóricamente las acusaciones presentando argumentos que ciertamente no eran del todo descabellados.

En su libro autobiográfico “Mi amante el futbol” (b) Marcos hace señalamientos en el sentido de que el siniestro fue perpetrado por simpatizantes de la república española que por esos días justamente terminó de colapsar ante las tropas del general Francisco Franco del otro lado del "charco".


Aquí reproduzco textual un fragmento de los argumentos de Marcos:

“Ya en los vestidores, y con las naturales alegatas que siguen a todos partidos, alguien vino a decirnos: “¡Se está quemando el Parque!”

Yo, lo confieso, no le di mayor crédito al asunto. Pero al abrir la regadera para ducharme, no salió ni una gota de agua: Alguien había cortado las tuberías. Me vestí, salí y mezclado entre la multitud que me conocía, vimos el lamentable espectáculo.

Un sector de la prensa, siempre sensacionalista, amafiada en ocasiones, desconocedora del oficio con demasiada frecuencia y malévola otras veces, hizo amarillismo y atribuyó a la lesión de Casarín el incendio del Parque Asturias.

No hay nada de esto. Tal siniestro se debió a la riada de republicanos que arribaron a México, después de tres años crueles, y que sentía un rencor muy hondo contra la colonia Española, de filiación predominantemente franquista.


Ningún aficionado lleva tambos de gasolina a un partido de fútbol; ningún aficionado corta con segueta la tubería del agua. Ese incendio implicó un acto de sabotaje político, que se iba a repetir, por cierto, un par de años más tarde, hasta obligar al Club Asturias a vender su estadio”.

Los argumentos de Marcos cobran fuerza, pues solo un par de días después del incendio, el casino español fue atacado por gente que decía ser republicana. Lo que es una realidad es que las autoridades estaban perfectamente enteradas de los asuntos pero permanecieron pasivas pues el gobierno del general Lázaro Cárdenas simpatizaba con la república española  

La tragedia obligó a la suspensión por un par de semanas del campeonato. Para el Necaxa el resultado fue desastroso pues no solo perdieron a su mejor hombre de ataque sino que también sus esperanzas de repetir el título se fueron por la borda.

Semanas después el Asturias se consagraba campeón, dejando a los ya diezmados vascos del Euzkadi en el segundo puesto; el Necaxa, desahuciado terminaría en la cuarta posición. El Asturias por su parte redondearía su gran campaña obteniendo el doblete al ganar la Copa México venciendo en la final al España por 4-1 el 20 de agosto de 1939 en el Parque Necaxa. Todavía no se estilaba porque aun no existía el título de campeón de campeones, pero aun antes del “campeonísimo” León de 1949 hubo dos equipos que obtuvieron la liga y la copa el mismo año, el Necaxa de 1933 y el Asturias de 1939.

A pesar de la tragedia, los dirigentes del Asturias se dieron a la tarea de levantar el estadio de nuevo y tan solo a diez meses del siniestro, el 28 de enero de 1940 el escenario fue abierto nuevamente con un encuentro entre un combinado España-Asturias y el Vélez Sarsfield de Argentina que terminó empatado a tres tantos.


Así lucía el Parque Asturias a unos días de su reapertura en enero de 1940


Con todo y que fue reconstruido y siguió operando varios años más, el incendio del Parque Asturias representó un antes y un después en la historia de los estadios de futbol en México y dejó bien clara la vulnerabilidad de las estructuras a base de madera, fue el principio del fin de los estadios fabricados con este material.

El 28 de enero de 1940 se reinauguró el Parque Asturias


Los años 40



Todavía para 1940 en la capital se jugaba futbol en tres campos, el Parque España de la Calzada de la Verónica (hoy Circuito Interior), el Parque Necaxa del antiguo pueblo de La Piedad y el reconstruido Parque Asturias. Los jornadas constaban de dobles juegos en una sola cancha, la cual se iba alternando semana a semana.



Para la temporada 1940-41 con la entrada a la Liga Mayor del Moctezuma de Orizaba y la Selección Jalisco se modificaron los calendarios, se terminaron las dobles carteleras y se implementaron los juegos a media semana, por lo general jueves por la noche en la capital.


La despedida del Necaxa

El España decidió cerrar su parque pues ya proyectaban la construcción de un gran estadio al norte de la ciudad, por lo que ya solo quedaron dos escenarios para el futbol hasta 1943 cuando por los cambios administrativos que derivaron en la expansión de la liga y la abierta entrada al profesionalismo el Necaxa decidió no participar más llevándose con ello el cierre de su magnifico estadio.

Fue justo en el Parque Asturias en donde se despidió de manera definitiva el Necaxa original, luego de varios intentos infructuosos por no dejar perder el equipo, todo fue en vano. Por lo que se decidió organizar varios partidos de "despedida", el último de ellos fue el 10 de octubre de 1943, una semana antes del inicio de la temporada 1943-44.

Por última vez, los legendarios "11 hermanos" alinearon juntos, ante un abarrotado escenario, empataron 3-3 con el España en un encuentro plagado de emociones, Hilario López, Tomás Lozano y el "Chanclas" Zamudio marcaron por los electricistas, mientas que por el España dos goles de Isidro Lángara y uno del tico Jorge Quesada completaron la cuenta.




Entre 1943 y 1947 todo el futbol de la capital tuvo como única sede la cancha del Parque Asturias.



La Ciudad de los Deportes

En 1944 comenzó la construcción al poniente de la ciudad de un ambicioso complejo deportivo denominado “Ciudad de los Deportes” que tenía como su escenario principal un estadio de cemento con capacidad para mas de 45,000 espectadores.



El impulsor de estas obras era Neguib Simon Jalife, un empresario yucateco de ascendencia libanesa a quien desafortunadamente no le salieron las cosas, invirtió todo su capital pero solo alcanzó a construir los dos principales escenarios que eran el estadio y la plaza de toros, para ello se vio obligado a vender los terrenos aledaños a los inmuebles.



El estadio fue inaugurado con un juego de futbol americano el 6 de octubre de 1946 y para el futbol tuvo su primer partido el 5 de enero de 1947 aprovechando la reanudación de las llamadas “series internacionales” en las que un equipo extranjero visitaba nuestro país para jugar varios partidos contra los mejores conjuntos locales, en este caso la visita correspondió al Racing Club de Avellaneda quien enfrentó al campeón vigente Veracruz quienes ganaron el encuentro 2-1.




El llamado “Estadio Olímpico” fue ofrecido a los equipos de la Liga Mayor con todas las facilidades; sin embargo, ninguno de los equipos mostró interés, pues argumentaban que la afición no acudiría adicional a que los costos de arrendamiento se les hacían altos, solo lo alquilaron para la serie contra Racing y aquellos partidos en los que se esperaba alta convocatoria como el del 4 de mayo de 1947 en la que el Atlante recibió la visita del campeón Veracruz o el juego del 1 de junio que definió el título de la temporada a favor de los mismos atlantistas frente al León, el famoso juego de la “fiebre aftosa”.


En ese mismo 1947 la selección nacional jugó en el Asturias sus últimos partidos, que en realidad no fueron muchos. Los últimos dos fueron contra el campeón Atlante el 29 de junio de 1947 (5-2), partido de preparación del seleccionado a cargo de György Orth que estaba por afrontar el I Campeonato Norteamericano de Naciones organizado por la Confederación Norteamericana de Futbol (NAFC por sus siglas en inglés) a celebrarse en La Habana, Cuba en julio de ese año. 



El último juego de la selección nacional en el “Parque de la Colonia Vista Alegre” tuvo lugar el 16 de septiembre contra una selección de extranjeros de la Liga Mayor que terminó empatado 4-4.




La nota del "Novedades" reseñando el último partido de la selección nacional en Vista Alegre.


Para la temporada 1947-48 en toda la primera vuelta el Olímpico solo lo ocupó el Atlante para un par de juegos, el resto de los equipos capitalinos se resistía a jugar en Insurgentes, solo hasta finales de abril de 1948 el América y el Marte decidieron alquilarlo para algunos partidos; sin embargo, desistieron de sus planes cuando los trabajadores del estadio exhibieron a finales de mayo un pliego petitorio en el que advertían a los equipos que para utilizar el inmueble debían celebrar un contrato colectivo de trabajo con su sindicato. Al final solo terminaron jugándose ahí los dos juegos de desempate por el título entre León y Oro y la final de la Copa y el Campeón de Campeones.

La llegada de Moisés Cosío

Aquí es en donde entra en escena un personaje que sería motivo de notas periodísticas prácticamente en toda la década del 50, Moisés Cosío, hábil empresario español quien abusando de la imperiosa necesidad de Neguib Simon quien estaba agobiado por las deudas, a principios de noviembre de 1946 adquirió los dos inmuebles de la Ciudad de los Deportes, el Estadio Olímpico y la Plaza de Toros México pagando la cantidad de 35 millones de pesos.



Cosío, que no estaba dispuesto a perder dinero, urdió un ingenioso plan, el 20 de septiembre de 1948 cuando apenas se había jugado la jornada inaugural de la temporada 1948-49, adquirió el Parque Asturias, para eventualmente cerrarlo y con ello forzar a la Liga Mayor a alquilar el Estadio Olímpico, con esta acción consiguió de golpe y porrazo tener en un puño a los dirigentes de la Liga. 



Al día siguiente su representante legal se reunió con los dirigentes de la Liga Mayor para poner sobre la mesa las nuevas condiciones para la utilización de los dos estadios, a cada uno de los cinco equipos de la capital Cosío exigió el pago de una garantía de 100 mil pesos, adicionalmente el 15% de los derechos de apartado y por si fuera poco el 15% de la taquilla bruta por partido.

Dado que las condiciones eran inadmisibles, la Liga decidió suspender los partidos de futbol programados para el siguiente fin de semana en la Ciudad de México con el fin de buscar alguna alternativa.

Las opciones propuestas básicamente eran:

1. Habilitar el campo y terminar la barda de los terrenos del Club España ubicados por el rumbo de La Villa en donde planeaban construir su nuevo estadio.

2. Utilizar el Deportivo Venustiano Carranza o los campos del Instituto Politécnico en los rumbos de Zacatenco, al norte de la ciudad.

3. Llegar a un acuerdo con Moisés Cosío.

Esto último fue lo que ocurrió, Cosío accedió a bajar sus pretensiones, finalmente aunque mínimo también corría el riesgo de perder toda oportunidad de negocio si la Liga se decidía por otra opción. El viernes 24 de septiembre se logró el acuerdo, aunque ya no hubo oportunidad de celebrar ningún partido ese fin de semana, el lunes 27 se firmaron los contratos respectivos, quedando como una de las condiciones que se debían utilizar los dos estadios semana a semana.

Aun así, las relaciones entre Cosío y los directivos de la Liga se mantuvieron tensas, pues estos se negaban a utilizar el Olímpico para partidos de baja convocatoria, amagando en varias ocasiones con romper los acuerdos. 

Afortunadamente, como se dice coloquialmente, "la sangre no llegó al río".



Moisés Cosío




El último clásico Asturias España por la Copa México, curiosamente el partido terminó jugándose 4 días después de lo que marca el boleto.(*)


Hoy en día impensable, pero en la navidad de 1947 el América venció al Marte 6-5(*)



Para la siguiente temporada (1949-50), las cosas iban a permanecer igual; sin embargo, los planes de Cosío de cerrar el Asturias seguían en pié, aunque las circunstancias lo obligaban a posponerlos; justo antes de iniciar la campaña, en octubre de 1949, los trabajadores del Estadio de la Ciudad de los Deportes se fueron a huelga exigiendo a Cosío mejores condiciones laborales, por lo que de nueva cuenta el futbol capitalino se desarrolló en el Asturias; la huelga permaneció durante muchas semanas sin visos de arreglo, por lo que, desesperados, los huelguistas optaron por provocar un siniestro en la cancha del Chabacano para presionar en la resolución del conflicto.



El 4 de diciembre de 1949 una hora después de finalizado el encuentro entre el Atlante y el Atlas de la novena fecha y cuando el Parque ya se encontraba completamente desalojado, varios individuos encapuchados arrojaron bombas caseras que provocaron que la tribuna de sol que daba al sur se incendiara y posteriormente colapsara a pesar de los esfuerzos de los bomberos.


Con el estadio con la mitad de sus estructuras destruidas se siguieron jugando partidos del torneo de liga, a principios de enero de 1950 en la víspera de los encuentros internacionales ante River Plate se logró un acuerdo temporal para reabrir el estadio de la Ciudad de los Deportes, aunque una vez finalizada la serie el inmueble volvió a cerrar sus puertas, el resto del torneo regular se jugó en el Chabacano.

Con la desaparición de los clubes hispanos Asturias y España en julio de 1950 se cerró definitivamente el Parque de la Colonia Vista Alegre, el último juego de primera división verificado en su cancha tuvo lugar el jueves 12 de octubre de 1950 partido nocturno en el que el Marte venció 3-1 al América, el último gol de primera festejado aquí lo marco de penalti el americanista José Luis Borbolla a los 40 minutos del primer tiempo.



El anuncio del último partido de primera división en el Parque Asturias (+)

En los siguientes años el estadio siguió su imparable decadencia, adicional al deterioro, la falta de mantenimiento hicieron que el inmueble quedara casi en ruinas, a principios de 1952 estuvo cerca de convertirse en escenario para la práctica del beisbol; sin embargo, las negociaciones entre los representantes de la Liga Mexicana de Beisbol y Moisés Cosío no se concretaron.

El Parque Asturias paso a tener entonces un rol secundario, el de campo de entrenamiento, hacía 1953 los cuatro equipos de la capital lo ocupaban para sus prácticas, también ahí solían entrenar los equipos extranjeros que visitaban México para las tradicionales series internacionales; en junio de 1951, por ejemplo, una multitud de cerca de veinte mil personas se dieron cita en el Parque para observar la práctica del VfB Stuttgart que estaba de visita para sostener algunos encuentros amistosos.


En 1954 los equipos representativos de la UNAM y el Politécnico ingresaron al futbol profesional en la segunda división, al año siguiente, ambos equipos llegaron a disputar encuentros de liga y copa en la cancha del Asturias, pues el estadio de Ciudad Universitaria fue solicitado al patronato universitario para la celebración de los II Juegos Deportivos Panamericanos celebrados en México en marzo de 1955. En total fueron 6 los partidos en los que el Asturias albergó juegos de local tanto del IPN como de Universidad.

Escenas de un clásico Poli - UNAM de futbol en el Parque Asturias en 1955.



Al observar las fotografías parecería increíble que un estadio en condiciones tan deplorables pudiera ser sede de partidos de futbol, pero quizá era tan poca la gente que acudía a estos encuentros que la seguridad no era un asunto a considerar.

Para la temporada 1955-56, mientras el equipo de la UNAM volvió a Ciudad Universitaria, el equipo del Politécnico continuó utilizando la cancha del Asturias para sus juegos de local por la temporada ya citada y la siguiente (1956-57).

El último partido de futbol profesional jugado en la cancha del Asturias tuvo lugar el 24 de febrero de 1957, semifinales de ida de la Copa de Segunda División en la que el equipo del Politécnico venció por 2-0 a La Piedad.

También en el Parque Asturias tuvieron lugar los partidos del Campeonato Nacional Amateur que enfrentaba a representativos de los estados de la república, esto fue en los años de 1956 y 1957. Siendo al parecer estos, los últimos juegos que se celebraron en su grama.



Para 1958 y 1959 el Necaxa utilizaba la cancha del Asturias para sus entrenamientos; sin embargo, al mudarse los electricistas al Estadio de Ciudad Universitaria en forma definitiva en julio de 1959, también dejaron de utilizar el maltrecho escenario del Chabacano para sus prácticas.


Escenas del Necaxa entrenando en el Parque Asturias (o lo que quedaba de el)



Después de esto el inmueble quedó casi en el abandono total, todavía en 1963 en las taquillas del Asturias se podían adquirir boletos para los partidos celebrados en el Estadio de Ciudad Universitaria  (básicamente para que la gente no tuviera que trasladarse hasta el sur de la ciudad).

En sus últimos años en el Parque Asturias se podían adquirir boletos para los juegos en CU 

 
Finalmente en ese mismo 1963(3) los terrenos fueron vendidos para erigirse en ese lugar una tienda de autoservicio de la por entonces naciente cadena Comercial Mexicana misma que subsiste hasta nuestros días, aunque ahora bajo el auspicio de las tiendas Soriana.

De lo que fue el estadio no queda rastro alguno salvo el nombre de la colonia vecina, la colonia Asturias.

Y aquí concluye esta historia entre pasillos de embutidos, frutas, verduras y abarrotes y el sonido incesante de las lectoras de los códigos de barras. 


Así lucía hace algunos años la tienda Comercial Mexicana "Asturias"



Notas:
(1). El juego al que hace mención Casarín tuvo lugar el 3 de julio de 1938, Necaxa goleó al Asturias 5-1 con tres goles de Casarín, última jornada de la temporada, con ese resultado Necaxa obtuvo el campeonato de liga 1937-38.
(2). Ernst Pauler, jugador de origen austriaco apodado "El Botero del Volga" jugaba en la posición de portero, llegó al Necaxa en 1925 y posteriormente se convirtió en entrenador del cuadro electricista, se quedó a radicar en México, falleció en Orizaba en febrero de 1959.
(3). Algunas afirmaciones señalan que la apertura de la tienda Comercial Mexicana se dio hasta 1970; sin embargo, en la historia corporativa de la cadena comercial hace mención que para 1964 ya estaba en funciones la sucursal "Asturias".

Créditos:
(*) Cortesía Diego Contreras (Boletos Futbol)
(+) Cortesía Joel González (Datos Chivas)
Agradecimiento especial para Martín Toscano (martinblue) y al Club Universidad Nacional, por las invaluables aportaciones a esta investigación.
 

Bibliografía:
(a). "Horacio Casarín, un Ídolo y sus Tiempos" , Carlos F. Ramírez, 1994.
(b). "Mi Amante el Futbol", Fernando Marcos, 1980.
(c)."Las Plazas de toros alguna vez fueron populares". "El Universal" "Mochilazo al hombro", artículo en línea publicado el 22 de abril de 2016.
"Actuaciones de la Selección Mexicana de Futbol ,1928-1950", Gabriel Nieto Lara, 1950.
Periódicos Esto, El Universal, La Afición, El Nacional y Novedades
Hemeroteca Nacional de México, UNAM.