Una de las grandes polémicas en torno a la historia del futbol mexicano radica en sí se debe o no contar la etapa del llamado "amateurismo" en la contabilización de títulos y estadísticas.
Lo plasmado en este texto es sólo una opinión muy personal basada en años de investigación de la historia del futbol mexicano y no tiene como propósito ser pretencioso.
Hoy en día (y al menos desde hace poco más de 30 años) impera entre la mayoría de los medios especializados así como en casi todos los aficionados el argumento de que la historia estadística del futbol mexicano comenzó en el año de 1943 cuando se declaró abiertamente el profesionalismo en la Liga Mayor de Futbol (actual Liga MX), dejando en una especie de "prehistoria" o "limbo" todo lo ocurrido con anterioridad a ese año.
Otra corriente también muy arraigada en un sector muy particular, toma como punto de partida el arranque de la Liga en el año de 1922, año en el que se constituyó la primera Federación Mexicana de Futbol, con el argumento de que es a partir de ese año cuando comenzó a jugarse de manera organizada y que la FIFA solo reconoce a las ligas bajo el auspicio de una federación o asociación nacional.
Adicionalmente, otra de las razones que se utilizan para negar el reconocimiento a la etapa "amateur" es la afirmación de que la Liga Mayor anterior a 1943 era de carácter "regional" y que solo debe de considerarse a partir de que esta adquiere un estatus de "nacional".
Por último, hay quienes opinan que para evitar controversias lo que debe de hacerse es brindar reconocimiento oficial a todas las ligas estatales que tuvieron actividad o que coexistieron con la Liga del Distrito Federal y homologar los títulos que otorgaba cada circuito.
¿FUTBOL ORGANIZADO ES IGUAL A FUTBOL FEDERADO?
El argumento que esgrimen quienes dirimen que la contabilización de títulos y estadísticas deben de considerarse a partir de 1922 es que a partir de ese año se funda la primera Federación Mexicana de Football luego de la reunificación de los dos bandos que habían estado en pugna por espacio de dos años (Liga Mexicana y la Liga Nacional) y que provocó un cisma dentro de la estructura que regía el futbol en la Ciudad de México en aquella época.
¿CUÁL ES LA POSTURA DE FIFA CON RESPECTO A LAS LIGAS DOMÉSTICAS?
Ante las afirmaciones en el sentido de que el máximo órgano rector del futbol mundial reconoce los títulos domésticos, es preciso aclarar que la FIFA como tal no tiene injerencia directa en lo concerniente a torneos locales; eso corresponde a cada federación o asociación nacional. El reconocimiento que hace la FIFA es indirecto, esto es, la FIFA reconoce los controles que cada Federación lleva sobre sus competencias locales. Hablando coloquialmente, lo que dice FIFA es "si tu Federación lo reconoce, yo también lo hago".
La única condición que exige FIFA a las federaciones es que se juegue bajo las reglas de la IFAB, aunque también es justo mencionar que existe libre albedrío sobre la organización de los torneos y, en los últimos años existe cierta flexibilidad en la aplicación de las reglas, tomando en cuenta factores como las características geográficas de cada país, las condiciones climáticas, etc.
Ahora bien, retomando el tema, hay que tomar en cuenta de que si FIFA tuviera injerencia directa sobre el reconocimiento a los títulos locales, entonces, muchos torneos jugados previamente a la afiliación de determinada federación a la FIFA quedarían sin reconocimiento oficial, pues FIFA bien podría indicar que sólo son válidos los torneos jugados a partir de que una asociación nacional forma parte del máximo ente regulador del futbol.
En el caso de México, si se aplicara esto último, el conteo de títulos debería de comenzar a partir de 1929, cuando la Federación Mexicana se afilió a la FIFA y por lo tanto, todos los campeonatos realizados con anterioridad carecerían de validez.
Adicionalmente, también deberían ser invalidados los torneos organizados en la etapa "pirata" de la liga mexicana, pues hay que recordar que entre 1942 y 1947, la Liga Mayor se separó de la Federación Nacional de Futbol y por ende de la FIFA por diferencias sobre el supuesto carácter amateur de la liga, pues era un secreto a voces que los jugadores percibían una paga por jugar al futbol.
Dicho lo anterior, la próxima vez que escuchemos o leamos que alguien dice que la FIFA reconoce los títulos de algún equipo, sería bueno que nos preguntáramos si esta afirmación está bien sustentada.
LIGA NACIONAL O LIGA REGIONAL
Un argumento utilizado frecuentemente por los detractores del futbol amateur en México es que, la Liga Mayor del Distrito Federal fue, por grandes períodos de tiempo, un circuito que sólo tenía equipos de la capital; por lo tanto, al no ser una liga de carácter nacional, los hechos ocurridos en esta etapa no se deben contar pues a los campeones emitidos de esta liga solo representaban al futbol de una parte del país.
Si bien esta afirmación tiene algo de veracidad, un punto que no se toma en cuenta es que más allá de tratarse de una liga de la Ciudad de México, si desde 1902 seguimos la línea del tiempo, vemos que se trata de la misma liga que tenemos hoy en día con sus equipos fundadores y con las incorporaciones y deserciones de equipos nuevos con el transcurso de los años. Con todo y sus dos episodios cismáticos (en 1920 y en 1930), al final de cuentas, en las refundaciones, fueron los mismos equipos los que volvieron a limar asperezas, conciliar intereses y reanudar la actividad.
Es a esta misma liga a la que fueron llegando equipos como el Club México, España, América, Asturias, Necaxa, Atlante, Marte, Moctezuma, Jalisco, Veracruz, Atlas, Guadalajara, Monterrey, Tampico, León, Puebla, Toluca, Irapuato, Cruz Azul, Universidad, Tigres y un largo etcétera. Algunos por invitación, los más por la vía del ascenso deportivo.
Se trata sí, de una liga que nació en la Ciudad de México, pero que al ser la pionera, fue la liga de mayor relevancia en el país la cual fue evolucionando y se fue expandiendo con el paso del tiempo hasta nuestros días, la misma a la cual equipos de otras ligas se adhirieron.
Si nos trasladamos en el tiempo, era imposible que se fundara una liga nacional en aquellos años pues, primero había que sembrar la semilla, hacerla germinar y por último desarrollar el producto, esto mismo ocurrió en ligas de otros países, como por ejemplo, en Argentina.
La liga mexicana es hasta cierto punto excepcional, porque en países como Brasil, Alemania o los Países Bajos, los mejores equipos de las ligas regionales en algún momento de su historia decidieron fundar un campeonato nacional. En México, los equipos de otras ligas se unieron a una liga ya existente, en este caso la del Distrito Federal.
Por último, esto no quiere decir que se deba de ignorar o menospreciar la rica historia de las otras ligas de las que surgieron grandes equipos de tradición que persisten hasta hoy como Atlas, Guadalajara, Oro, Toluca o Cruz Azul, por citar algunos ejemplos, aunque esto por supuesto se debe contabilizar de forma independiente.
¿ES FACTIBLE UNA HOMOLOGACIÓN DE TÍTULOS?
Con el fin de equilibrar la balanza, algunas voces han pugnado por que se homologuen al mismo nivel los títulos de todas las ligas regionales y con ello terminar con la polémica.
Si bien esto sería posible mediante un decreto emitido por la FMF, es bueno considerar que una medida como esta generaría conflictos en la compilación de la estadística histórica.
En primer lugar, como se explicó líneas arriba, más allá de si la Liga Mayor era un torneo regional, la contabilización de títulos es de la misma liga. Una homologación con estas características sería causal de una mescolanza sin ningún criterio razonable mas que el de sumar campeonatos.
En segundo lugar, un asunto que es prácticamente desconocido es el hecho de que en buena parte de los años 20 y 30 del siglo pasado, muchos jugadores, tanto de la Liga de Occidente como de la Liga del Sur eran llamados a reforzar a los equipos de la capital, muchas veces a media temporada y de manera eventual; esto es, por poner un ejemplo, un jugador iniciaba jugando para un equipo tapatío o veracruzano, posteriormente era llamado a reforzar a algún equipo capitalino por uno o varios juegos y posteriormente era devuelto a su equipo de origen, todo en la misma temporada. Un escenario como este generaría un enorme conflicto a la hora de compilar las estadísticas individuales de los jugadores.
Otra cuestión a tomar en cuenta, la Liga Mayor del Distrito Federal dependía directamente de la Federación (en sus distintos nombres), mientras que las otras ligas eran dependientes de las asociaciones estatales las cuales organizaban y regulaban sus competencias por lo que, no es congruente ni lógico que se pretenda que la federación o la liga avalen competencias que no fueron organizados por ellos o por alguno de sus antecesores.
Por último y no menos importante es mencionar que la desincorporación de equipos para unirse a la Liga Mayor provocaron cismas que terminaron con algunas ligas estatales. El caso más representativo es el de la Liga de Occidente que tras la disidencia de dos de sus principales equipos, como lo eran Atlas y Guadalajara, terminó por hacerla desaparecer.
LA SELECCIÓN NACIONAL
Una de las grandes contradicciones en las que se cae comúnmente al momento de pretender separar la etapa "amateur" de la "profesional" es el tema de la selección nacional.
La inmensa mayoría de los detractores de la etapa amateur que solo consideran lo ocurrido a partir de 1943, no tienen ninguna objeción en admitir que se computen las actuaciones de la selección nacional anteriores a ese año, a saber: Juegos Olímpicos de 1928, Copa Mundial FIFA 1930, Eliminatorias mundialistas 1934 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1935 y 1938; cuando en todos estos torneos la selección nacional que participó era amateur. Entonces, por simple lógica, si contamos el inicio del futbol organizado a partir de 1943, no deberíamos tampoco contar los partidos de la selección nacional anteriores a ese año y sin embargo, lo hacemos. ¡Vaya contradicción! ¡O somos o no somos!
¿COBRAR POR JUGAR DEBE SER REALMENTE UN MOTIVO DE CONSIDERACIÓN PARA DESCONOCER TODA UNA ETAPA DE LA HISTORIA?
Si bien, estrictamente hablando, la diferencia entre ser "amateur" o "profesional" está más ligada al ámbito administrativo (es decir, percibir un sueldo por jugar), para muchas personas, hablar de futbol amateur es casi como hacer referencia a otro deporte. Si bien es cierto que un futbolista profesional tiene casi por fuerza mayores aptitudes técnicas, una mayor preparación y mejores condiciones físico-atléticas que un jugador amateur, al final, cobren o no por jugar, se trata del mismo juego, con las mismas reglas e idénticas oportunidades, esto es, juegan 11 contra 11.
Si estuviésemos hablando que, por citar un ejemplo burdo, si se llegara a demostrar que en la era amateur se jugaba con otros implementos deportivos como pudiesen ser un balón de futbol americano, redes de tenis o partidos con cuatro períodos de 25 minutos cada uno, entonces si deberíamos descartar al futbol amateur pues estaríamos hablando en definitiva de otro deporte.
Sin embargo, esto no ha sido así, desde 1902 y hasta la actualidad la práctica del futbol organizado en México -profesional o amateur- ha sido siempre bajo las reglas del "International Board" vigentes en cada época. Siendo por mucho la variante más significativa, el hecho de que durante poco más de 25 años (de 1902 a 1927) los partidos tenían una duración de 70 minutos, esto con el fin de contrarrestar los efectos de la altura de la Ciudad de México.
Hoy en día, alrededor del mundo, todavía hay muchas asociaciones nacionales cuyas ligas y selecciones siguen siendo amateurs, pero, no por ello, se les excluye de participar en competencias internacionales a nivel confederación o las propias eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA.
Cada asociación nacional independientemente de su estatus administrativo, tiene plenos derechos como miembro afiliado a su confederación y a la propia FIFA.
LA AFICIÓN AL EQUIPO LLAMADO "ANTI-AMÉRICA"
EL LIBRO HISTORIA ESTADÍSTICA DEL FUTBOL PROFESIONAL EN MÉXICO.
En el año de 1993 el notable investigador poblano Isaac Wolfson (QEPD) publicó el libro "Historia Estadística del Futbol Profesional en México 1943-1992" (con una reedición en 1996), está obra única en México que es prácticamente la biblia de la estadística futbolera nacional logró poner al alcance mucha información que antes era imposible de conseguir en una sola obra y que se convirtió en un referente para investigadores, periodistas y medios de comunicación especializados y aunque nunca fue intención del autor desconocer los campeonatos celebrados antes de 1943, indirectamente ha contribuido a que los medios discriminen esta etapa de la historia del futbol mexicano, pues a partir de entonces las listas de campeones, los récords individuales y por equipos ya solo consideran la "etapa profesional".
¿QUÉ FUE LO QUE SUCEDIÓ EN 1922?
Como ya se comentó al principio de este texto, desde hace muchos años y en lo que parece más una burda intención de restarle títulos al Real Club España, se ha querido imponer la idea de que el inicio formal de la actual Liga MX se debe contar a partir de 1922.
El argumento principal que se esgrime es que es a partir de agosto de aquel año que se funda la primera Federación Mexicana de Futbol fue que se comenzó a jugar de manera "organizada" bajo el auspicio de un ente burocrático tal y como lo reconoce la Federación Internacional y que la etapa anterior solo debe considerarse como una etapa precursora, con poca o nula organización como si se tratara de futbol llanero.
La pregunta que surge es: ¿Realmente imperaba el desorden y la desorganización en los torneos celebrados entre 1902 y 1922?
La respuesta es no. Desde el inicio de la competencia en 1902 la liga estaba bien organizada, se jugaba bajo las reglas de la International Board vigentes en la época y que fueron las mismas que adoptó la FIFA en 1904 cuando esta fue fundada, adicionalmente y replicando el modelo británico, a partir de 1908 se comenzó a jugar un torneo oficial de Copa (Tower Cup) y como ya se comentó, en 1909 hubo un primer intento de afiliarse a la FIFA, es cierto que de vez en cuando se presentaban situaciones tales como deserciones de equipos, incomparecencias o cosas por el estilo, pero la realidad es que el torneo se jugó de manera ininterrumpida y eso que hubo sucesos como la Revolución Mexicana que hubieran podido cortar de tajo con todo.
Las situaciones extra cancha y de escándalo se comenzaron a dar a partir del paulatino retiro de los equipos ingleses y su remplazo por los equipos de origen hispano, principalmente el España, quienes acostumbrados a ganar casi todo el tiempo -ganaron cuatro campeonatos consecutivos entre 1913 y 1917- cuando las cosas no les favorecían hacían su berrinche y anunciaban que se retiraban argumentando casi siempre inexistentes complots contra ellos, eso ocurrió en 1917 cuando perdieron el título a manos del Pachuca y en 1919 cuando luego de lamentables sucesos que concluyeron con la muerte de un aficionado luego de un partido amistoso ante el Atlas de Guadalajara, abandonaron la competencia sintiéndose no apoyados por la Liga.
Cuando la Liga tomó la firme determinación de no ceder ante sus exigencias, el España entonces se decidió a boicotear la competencia, primeramente, se negaron a devolver la Copa Campeonato (entregada al campeón de liga) y la Copa Tower ganadas por ellos en 1918-19 y posteriormente en 1920 fundaron su propia liga llamada "Liga Nacional de Aficionados al Foot-ball" provocando un cisma dentro del futbol de Primera Fuerza; sin embargo, a pesar de ello, la competencia de la liga oficial no se interrumpió.
La "Liga Mexicana de Aficionados al Foot-ball Asociación" llamada así desde 1916 logró superar los embates que casi la hicieron desaparecer, aunque eso sí, era tal el poderío del España que las noticias de sus juegos prácticamente desaparecieron de los diarios, aunque es justo aclarar que los juegos de la liga separatista tampoco gozaron de cobertura. Realmente lo único que ocurrió fue un golpe casi mortal a la práctica organizada del juego, pues los aficionados y los medios abandonaron los parques.
Fueron dos largos años los que transcurrieron sin que los dos bandos lograran llegar a un acuerdo, a pesar de las severas pérdidas económicas sufridas por ambos bandos, ninguno dio su brazo a torcer.
En septiembre de 1921 como parte de los festejos por el centenario de la independencia de México, el gobierno del general Álvaro Obregón decidió organizar un torneo de futbol entre equipos de varias regiones del país. En este torneo participaron equipos de Jalisco, Veracruz y por supuesto todos los de la capital, esto es de las dos ligas.
Como era de esperarse, el Asturias y el España campeones de la Liga Mexicana y la Liga Nacional respectivamente, fueron los protagonistas de la final, ganando los segundos el título por abandono.
Después de concluido el Torneo del Centenario, fueron varias las voces que afirmaron que la fusión entre las dos ligas era cuestión de semanas, si bien hubo algunos acercamientos, nunca hubo visos reales de llegar a un acuerdo.
En diciembre de 1921 arrancaron las dos competencias nuevamente, ambas en condiciones muy similares, la diferencia esta vez fue que mientras la liga oficial logró concluir sus competencias de manera satisfactoria; en la liga separatista a duras penas y lograron terminar su temporada, pues de los cinco equipos que iniciaron, dos de ellos (Club Tigres y Reforma) se retiraron a medio torneo y solo se pudo definir el campeonato cuando la liga decidió que los dos (?) mejores equipos (España y América) jugaran una especie de final para determinar al campeón.
Al igual que la Liga Mexicana, la Liga Nacional también organizaba su torneo de Copa, llamado simplemente "Copa Eliminatoria". Para la edición de 1922 tomaron parte los 3 equipos que quedaban en la liga (España, América y Luz y Fuerza) y fue durante la celebración de este mini torneo que la liga del España recibió la estocada que la dejó moribunda.
El 2 de abril de 1922 luego de la sorpresiva eliminación del América de la semifinal ante el modesto Luz y Fuerza, los directivos cremas frustrados por la derrota, anunciaron su salida de la Liga Nacional y su reingreso a la Liga Mexicana. Esta decisión dejó al España prácticamente solo, si bien no fue el final de la Liga Nacional si sentó las bases para llegar finalmente a un acuerdo.
A principios de agosto, iniciaron las negociaciones, cada liga nombró a un representante con una lista de propuestas ambas en modo conciliatorio que a continuación reproducimos:
Propuestas de la Liga Mexicana:
- El Club España solicita su reingreso a la liga bajo las condiciones especificadas en lo siguiente y la Liga concede el reingreso bajo las mismas condiciones.
- El Club España devuelve a la Liga las copas "Campeonato" y "Tower" que tiene en su poder y que son propiedad de la Liga.
- La Liga reconoce deber al Club España una copa por haber ganado el campeonato de Primera Fuerza en tres años consecutivos y se obliga a entregar dicha copa con su inscripción correspondiente tan pronto que sus fondos lo permitan y al alcance de sus medios igualmente como al Club Reforma que también y antes fue campeón tres veces.
- El Club Reforma por formar parte de la Liga Mexicana puede presentar su equipo cuando lo crea conveniente.
- El Club Luz y Fuerza que no perteneció a la Liga Mexicana será admitido bajo las condiciones señaladas en el reglamento tan pronto que presente su solicitud.
- Los juegos de la temporada 1922-23 se efectuarán en los campos de los clubes "Asturias" y "España" designándose por sorteo los partidos que correspondan a cada campo.
- La ganancia neta será repartida individualmente por cada juego en la forma siguiente: 25% al campo, 25% a la Liga y 25% a cada uno de los clubes contendientes.
- Este arreglo queda en vigor si lo aprueba la próxima junta de la Liga Mexicana.
- El arreglo se considerará como privado y en los periódicos se informará solamente del hecho que el "España" vuelva a formar parte de la Liga Mexicana existiendo ahora solamente esta Liga.
Propuestas de la Liga Nacional:
- Los clubes "Reforma" "Amicale" "Luz y Fuerza" y "España" proponen la fusión de la Liga Mexicana y la Liga Nacional.
- Las dos ligas unidas solicitarán el ingreso en la F.I.F.A. (Federación Internacional de Foot-ball Association), sometiéndose a la reglamentación de la misma y tomando por lo tanto el nombre de Federación Mexicana de Foot-ball Association.
- La distribución de los ingresos por concepto de juegos así como todos los demás que hubiera, se hará de acuerdo entre todos los equipos componentes de la Federación Mexicana de Foot-ball Association.
- Todos los compromisos contraídos por las dos Ligas hasta la fecha serán reconocidos por la Federación para cumplirse a su debido tiempo previo acuerdo de los clubes federados.
- El "Club España" ofrece desde luego su campo a la Federación.
- Como lo menciona una de las propuestas de la Liga Mexicana, la continuidad del torneo fundado en 1902 no estaba en entredicho, pues se habla de reconocer con un trofeo los títulos consecutivos conseguidos tanto por el Club Reforma como por el Club España, por lo tanto, el hecho de que la Liga no estuviera "federada" no es causal para desconocer la continuidad de la misma.
- Una de las propuestas de la Liga Nacional hablaba específicamente de reconocer los compromisos contraídos con anterioridad a la fundación de la FMF.
- La prensa de la época en ningún caso hablaba de que la temporada 1922-23 se tratase de iniciar un torneo nuevo que empezaba de cero, nunca se puso en entredicho la continuidad de la competencia a partir de 1902.
- La desaparición de la Liga Mexicana y la Liga Nacional para fusionarse en una sola Liga no implicó jamás desconocer la etapa entre 1902 y 1922, en todos los casos se hablaba de continuidad.
- Si bien para 1922 había equipos nuevos, los principales equipos que estaban en la liga en 1919 fueron los mismos que pactaron la reunificación 3 años después, esto también incluía a los directivos que eran también los mismos, la infraestructura y claro está, también los jugadores.
- La creación de la federación tenía como principal objetivo buscar la afiliación a la FIFA con miras a que el futbol mexicano se desarrollara participando en torneos internacionales a nivel de selección nacional.
- La meta de afiliarse a la FIFA en 1922 no prosperó, la propia Federación fundada ese año apenas duró unos cuantos meses, pues no logró aglutinar los intereses de las regiones al interior del país debiendo modificar su nombre por el de "Federación Central de Futbol" en 1923. La actual FMF y mucho menos la FIFA reconocen a las federaciones surgidas en 1922 y 1923 como entes antecesores, por lo tanto, no se puede hablar de que el torneo de liga 1922-23 aun estando auspiciado por una federación haya sido el primero que cumplía con la reglamentación de FIFA cuando ni siquiera se pertenecía al máximo organismo rector.
Antes de revisar los pormenores de lo ocurrido en 1943, debemos remontarnos algunos años atrás. Si bien es verdad que en abril de 1943 se declaró abiertamente el profesionalismo, por lo menos desde unos 20 años antes la mayoría de los jugadores ya recibían "apoyos económicos" o eran empleados de los negocios o dependencias que dirigían a los equipos, incluso en agosto de 1922 los dirigentes de la "Liga Mexicana de Aficionados al Foot-ball Asociación" propusieron cambiar el nombre de "Aficionados" por el de "Profesionales" en atención a que todos los clubes de la liga contaban entre sus filas a varios jugadores de oficio, de acuerdo a una nota publicada por "El Universal Gráfico".
Los casos de equipos íntegramente amateurs como el Club México tuvieron que desaparecer al no poder competir con el resto de los equipos, que aunque de forma oficial seguían siendo amateurs, en los hechos todo mundo sabía que no era cierto.
Tan grande era la farsa del amateurismo que en 1936 los jugadores del América le exigieron a su directiva una serie de demandas plasmadas en un pliego petitorio en el que solicitaban condiciones laborales justas como un contrato de dos años, un porcentaje de los ingresos del club y un sueldo acorde a la profesión de futbolistas, emplazando a huelga si no se aceptaban sus peticiones.
Aunque el movimiento fue rápidamente aplastado (tanto por la dirigencia del equipo, un sector de la prensa y el "pacto de caballeros" vigente de la época), se sentó un precedente de algo que a los pocos años estalló como bomba en la estructura del futbol.
Por ese mismo tiempo, la Federación Nacional de Futbol que aglutinaba a las asociaciones estatales comenzó a organizar los "Campeonatos Nacionales Amateur" en la que cada asociación enviaba a un representante, incluyendo al Distrito Federal, que era representado por el campeón de la Liga Mayor que por lo general arrasaba con sus oponentes de las otras entidades.
El campeonato nacional se jugaba en una sede fija designada con anterioridad y previo al arranque de la competencia, la Federación organizaba también su congreso anual aprovechando la presencia de los delegados de los estados.
Las inconformidades y el malestar de los delegados de provincia por enfrentar cada año a profesionales disfrazados se fueron acumulando cuál olla de presión hasta que, en abril de 1942 en ocasión del congreso celebrado en Irapuato, estalló finalmente la bomba.
El delegado del estado de Yucatán lanzó duras críticas hacia los delegados de la Liga Mayor del Distrito Federal por su condición de "amateurismo marrón" y exigió además su expulsión del torneo. El escándalo fue tan grande que esa misma tarde los delegados de la Liga anunciaron su separación de la Federación Nacional, sin importar que con esta decisión también quedaban también fuera del seno de la FIFA.
Transcurridos algunos meses, los equipos de la Liga Mayor "aprovecharon" la condición de estar al margen de las reglas internacionales y comenzaron con una indiscriminada y abierta piratería de jugadores sudamericanos quienes atraídos por mejores condiciones salariales desertaron de sus equipos. Esto desembocó en una sanción de la FIFA para que se suspendieran las visitas de equipos extranjeros a partir de 1943, pero por otro lado también comenzaron las presiones de parte del gobierno, un sector de la prensa e incluso la afición para que se regularizara la situación de la Liga.
Los presidentes del América y el Atlante, Ing. César Martino y el general José Manuel Núñez, respectivamente, comprendieron las ventajas que podría traer la profesionalización del futbol, adicional a que la situación era ya poco menos que insostenible.
En abril de 1943, pocas semanas antes de concluir el campeonato 1942-43, finalmente los presidentes de clubes de la Liga acordaron ceder a las presiones y declarar abiertamente profesional el futbol; sin embargo, como en toda transición, no todo fue terso, pues la directiva del Necaxa anunció su desacuerdo y por consiguiente su retiro de la Liga aduciendo que con la abolición del amateurismo el equipo desaparecía también, aunque en realidad, la decisión obedecía más a poder desmantelar su estadio y vender los terrenos en donde se encontraba ubicado.
Por otro lado, la Selección Jalisco, que venía participando en la Liga desde 1940, también fue disuelta. Este equipo, conformado por los mejores elementos de la Liga de Occidente, también desapareció en medio de un terrible cisma.
Las ganancias que generaba la Selección Jalisco en sus presentaciones eran repartidas a los equipos de la Liga de Occidente. Al momento de comenzar las gestiones para expandir la Liga Mayor, los equipos elegidos a integrarse a esta última (Oro, Atlas y Guadalajara), originalmente, habían acordado seguir aportando dinero al resto de los equipos; sin embargo, en una maniobra que fue calificada de alta traición, los dirigentes de Atlas y Guadalajara optaron por romper el acuerdo original. La dirigencia del Oro en solidaridad con el resto de los equipos no aceptó sumarse a Atlas y Guadalajara. La disidencia de estos dos equipos provocó un cisma que culminó con la desaparición de la Liga de Occidente unos meses después.
Por otro lado, las condiciones laborales de los futbolistas permanecieron casi inalterables. Si bien ya en la Secretaría del Trabajo existía la profesión de "jugador de futbol" y ya existían contratos de por medio, en la realidad la inmensa mayoría de los jugadores continuaron con las mismas condiciones de antaño. Así como en años anteriores se tenía un "amateurismo marrón"; en los primeros años se tenía un semiprofesionalismo o "un profesionalismo marrón", además de que los sueldos en general eran bajos, tampoco los entrenadores se podían dedicar de tiempo completo a su profesión. Los contratos contenían una cláusula en la que se especificaba que el futbol no debía ser el único medio de sustento de los jugadores, además de que los retrasos en los pagos eran lo común y no digamos los pagos en especie, que también eran moneda corriente en aquella época.
Pasarían todavía varios años para que se hablara de un verdadero profesionalismo. En todo caso, lo importante es que el paso se dio, ya no había vuelta para atrás, pero, como todo proceso, pasó bastante tiempo para que la medida rindiera sus frutos.
Ahora bien, es un hecho inobjetable que tanto la apertura al profesionalismo como la expansión de la liga fueron trascendentales en el desarrollo del futbol mexicano. Sin embargo, objetivamente hablando, estas medidas formaron parte de la evolución de la liga, así como en 1970 dio inicio a la era de las liguillas o en 1996 la de los torneos cortos, en 1943 fue solo el inicio de una transformación administrativa de la misma liga. Esto se puede comprobar consultando las notas emanadas de la prensa de la época que en ningún caso hicieron mención a que se iniciaba un torneo completamente nuevo que empezaba de cero.
Otro punto importante a mencionar es que, al contrario de lo que muchos piensan, el primer torneo de la etapa profesional no fue la liga 1943-44, sino la copa del certamen 1942-43. Para esta edición de la copa ya no estuvieron presentes ni el Necaxa ni la Selección Jalisco y, en cambio hicieron su debut los dos conjuntos tapatíos (Atlas y Guadalajara) así como dos cuadros veracruzanos (ADO y Veracruz).
El campeón de esta copa fue el Moctezuma de Orizaba que se impuso en la final al Atlante por 5-3 el 19 de septiembre de 1943 y que, una semana después, el domingo 26, se enfrentó al campeón de Liga, el Marte, en el juego por el título de Campeón de Campeones, por lo que si se hubiera tratado de un torneo que empezaba de cero, este partido simple y sencillamente no se habría realizado.
Este partido entre el último campeón de liga "amateur" y el primer campeón de copa "profesional" solo comprueba de que la continuidad de la liga jamás estuvo en entredicho y que los cambios fueron de índole administrativa.
1. La expansión de la liga (cuatro equipos de provincia se adhirieron).
2. La apertura al profesionalismo (los jugadores dejaron de percibir remuneración por "debajo del agua").
En un escenario ficticio ¿Qué diría usted, estimado lector si en este momento llegara un aficionado de Cruz Azul y le dijera que la Liga debería de contarse a partir de 1964 cuando el equipo cementero llegó a la Primera División?
La respuesta que seguramente daríamos todos sería algo así como:
"Si Cruz Azul debutó hasta ese año es problema de ellos, cuando Cruz Azul ascendió la liga ya estaba".
Bueno, pues eso fue exactamente lo que sucedió en 1943. Cuando hicieron su aparición ADO, Atlas, Guadalajara y Veracruz, la Liga ya estaba en funciones desde mucho tiempo atrás.
¿QUIÉN DEBE BRINDAR RECONOCIMIENTO OFICIAL?
Como mencioné al principio, este texto solo es la humilde opinión de alguien que ha investigado "un poquito" de la historia del futbol nacional.
A final de cuentas es solo eso, una opinión que muy difícilmente va a cambiar las cosas y a quien le gustaría ver que se reconociera y valorará lo hecho por grandes personajes, entre visionarios, dirigentes, árbitros, entrenadores y futbolistas así como el legado de muchos equipos que son injustamente ignorados y ninguneados por el solo hecho de no tener un contrato que avale el pago de un salario.
Los únicos entes que tienen la facultad de brindar pleno reconocimiento oficial a los torneos previos a 1943 son la Federación Mexicana de Futbol o en su defecto la Liga MX, así que mientras estos organismos no se manifiesten, la contabilización histórica y estadística se seguirá considerando a partir del año de 1943, pues es de todos consabido que entre ignorancia, desinterés, apatía e indiferencia, no existe y seguramente no existirá jamás una intención por recuperar la memoria histórica de nuestro futbol.
Es pertinente aclarar que aun así, durante algunos lapsos de tiempo, en publicaciones oficiales de la propia FMF llegaron a aparecer listados de equipos campeones a partir de 1902, aunque por supuesto, en ningún caso estas medidas temporales nunca fueron el resultado de una investigación rigurosa ni mucho menos, solo se trataba, en el mejor de los casos de un burdo "copy and paste" de libros o revistas.
Si usted, estimado lector llegó hasta este punto del artículo, no me resta más que agradecerle infinitamente por el valioso tiempo que invirtió en leer esta reflexión personal.
Notas:
1. El International Football Association Board es el organismo encargado de regular las reglas del juego desde su fundación en 1886, está conformado por representantes de cada una de las cuatro asociaciones británicas de futbol y la FIFA.
Agradecimientos:
Arturo Guerra Muñoz, idea original, corrección y estilo.
Federico Martínez
Fuentes consultadas:
