lunes, 28 de enero de 2019

Templos del futbol mexicano

ESTADIO OLÍMPICO DE LA CIUDAD DE LOS DEPORTES
(Parte 3 de 4)

El Estadio Azulgrana


El 30 de junio de 1983 la comisión directiva del I.M.S.S. anunció luego de arduas negociaciones la rescisión del contrato de 99 años que unía al Atlante con el Estadio Azteca para volver al viejo estadio de Insurgentes, que a partir de este momento y hasta 1996 fue rebautizado como Estadio Azulgrana. Una semana después del anuncio la comisión revisora de estadios de la F.M.F. otorgaba el aval correspondiente. Luego de una inversión de casi 30 millones de pesos en remodelaciones el escenario quedó listo.

Boleto del juego del retorno del Atlante a la Ciudad de los Deportes

La fecha del retorno fue el domingo 4 de septiembre de 1983 en la jornada inaugural de la temporada 1983-84, empate 1-1 contra Atlético Morelia siendo José Luis Cáceres del equipo canario el anotador del primer gol a los 21 minutos, Rodolfo Montoya cobrando un penal a los 35' pondría cifras finales.

El anuncio de reapertura del ahora llamado "Estadio Azulgrana"

En esa misma temporada se vivió su primer juego de liguilla al recibir el Atlante la vuelta de los cuartos de final ante Cruz Azul quedando eliminados los Potros en tiros penales luego de empatar a tres goles en el marcador global.
Meses antes, el escenario vio campeón al Atlante por segunda ocasión, esta vez del Torneo de Campeones de la CONCACAF correspondiente al año 1983, la noche del 1 de febrero de 1984 venciendo por un categórico 5-0 al SV Robinhood de Surinam con dobletes de Gonzalo Farfán y de Ricardo Castro más otro gol de Eduardo Moses, el conjunto azulgrana obtuvo la primera de sus dos coronas continentales.
La estancia del conjunto azulgrana en la cancha de Insurgentes se prolongó hasta 1989 cuando en una medida por demás arriesgada José Antonio García propietario del equipo argumentando severas pérdidas económicas por las malas entradas se llevó al Atlante a jugar a Querétaro de cara a la temporada 1989-90.
La medida salió bastante cara pues además de que la afición queretana jamás respondió, el equipo fue desmantelado por lo que los malos resultados no se hicieron esperar culminando con el segundo descenso en la historia del Atlante al final del calendario.
Tras el fallido experimento queretano, la directiva llevó de regreso al equipo a la Ciudad de México no sin antes sortear una férrea oposición de buena parte de los clubes de segunda división que se oponían al cambio de sede, finalmente la rama de la segunda división aprobó el regreso del Atlante a la capital.
La vuelta del Atlante al Estadio Azulgrana fue de lo más exitosa, los Potros de Hierro culminaron el certamen en el segundo lugar de la clasificación general con 71 puntos solo dos menos que el superlíder Zacatepec; sin embargo, en camino al ascenso no fue nada fácil, en la liguilla debió compartir grupo con el mismo Zacatepec y con el duro equipo de los Gallos Blancos de la U.A. de Querétaro con quienes terminaron empatados con 13 puntos y solo su mejor diferencia de goleo les dio su pase a la final.
La serie final por el ascenso frente a Pachuca es una de las más recordadas por el dramatismo que se vivió, luego de empatar a dos en la “Bella Airosa” y de empatar sin anotaciones en el Azulgrana, se jugó un tercer y definitivo partido en Puebla que se fue hasta los penales, siendo el portero Félix Fernández el héroe al anotar el decisivo penalti que devolvió al equipo del pueblo al máximo circuito.

La selección nacional vuelve al Azulgrana


La selección nacional (salvo un par de amistosos frente a Canadá y el Salvador en 1986 y 1988 respectivamente) había jugado regularmente en la cancha de la Ciudad de los Deportes hasta 1957, después se mudaron a Ciudad Universitaria y luego al Estadio Azteca; sin embargo, en 1992 debido al conflicto existente entre el grupo que presidía la F.M.F. (dirigida por Francisco Ibarra y Emilio Maurer) y Televisa, la selección estuvo impedida de jugar en el Estadio Azteca. Por esa razón, el seleccionado a cargo de César Luis Menotti hubo de afrontar la primera fase de las eliminatorias rumbo al mundial de 1994 en esta cancha.

México aplastó 11-0 al débil San Vicente

Triunfos por 2-0 frente a Honduras, un recordado 4-0 frente a Costa Rica (con destacada actuación de José Manuel “Chepo” de la Torre quien acabó en la portería luego de la expulsión de Jorge Campos y de Luis García anotador de dos goles) y un histórico 11-0 frente a la débil selección de San Vicente y las Granadinas enfilaron el camino al cuadrangular final, aunque en esa instancia ya en el Estadio Azteca, luego de que la televisión encabezada por Alejandro Burillo retomara el control de la Federación.


José Manuel "Chepo" de la Torre terminó en el arco en el juego contra Costa Rica (4-0)


Meses después –el 2 de julio de 1993 para ser exactos- la selección nacional jugó aquí por última vez, aunque es preciso mencionar que se trató de la Selección “B” a cargo de Ricardo Ferreti que se preparaba para la II Copa Oro de la CONCACAF teniendo como rival al cuadro polaco del LKS Lodz al que vencieron por 2-1 con goles de Guillermo Cantú a los 61' y otro de más de Octavio Mora.

Atlante es campeón pero el Azulgrana se queda sin final


Volviendo al futbol de clubes, el período entre 1991 y 1993 es de gratos recuerdos a la afición azulgrana, luego del retorno a Primera División, el Atlante culminó como superlíder el certamen 1991-92 aunque sufrieron una amarga eliminación –bronca incluida- frente a la máquina de Cruz Azul en la instancia de los cuartos de final.
A la temporada siguiente el Atlante si bien tuvo una campaña de altibajos al final lograron el liderato de su grupo aunque en el décimo lugar de la clasificación general; sin embargo, en la liguilla, el cuadro dirigido por Ricardo Antonio Lavolpe logró dar una exhibición de gran futbol, logrando eliminar en primer lugar al superlíder Necaxa, posteriormente al campeón vigente León y en la final se coronaron campeones (primer título desde 1946-47) al aplastar al Monterrey con un global de 4-0, aunque la cancha del Azulgrana se quedó con las ganas de ver su primera final de liga, esto debido a que para lograr una mayor recaudación por concepto de taquilla, la dirigencia del Atlante aceptó el ofrecimiento de jugar el partido de ida en el Estadio Azteca.

América y Necaxa vuelven a la Ciudad de los Deportes


Debido a que la cancha del Azteca se encontraba en condiciones deplorables entre octubre y diciembre de 1993, América y Necaxa volvieron al estadio de Insurgentes a jugar como locales por vez primera desde 1970.

Se termina la historia del Estadio Azulgrana


Las temporadas 1994-95 y 1995-96 significaron para el Atlante dos amargas pesadillas, pues ni las contrataciones de Hugo Sánchez ni de Jorge Campos redituaron en buenos resultados. Al finalizar la temporada 1995-96 el Atlante se encontraba con severos problemas en la tabla de descenso, por si fuera poco las enormes pérdidas económicas obligaron a José Antonio García a la venta del equipo al Grupo Televisa, quienes eventualmente anunciarían el regreso del Atlante al Estadio Azteca.

El Azulgrana a mediados de los noventa

El último juego de local del Atlante antes de su último regreso en el año 2000, fue la mañana del 31 de marzo de 1996 encuentro correspondiente a la jornada 33 de la temporada 1995-96, partido que por cierto marcó el retiro de las canchas de Manuel Negrete, aunque la despedida fue algo triste pues los Potros fueron zarandeados 3-0 por los Pumas de la Universidad siendo Claudio Suárez a los 57 minutos el autor del último gol del llamado Estadio Azulgrana.
El retorno del Atlante al Azteca coincidió con el fin del contrato de Cruz Azul de 25 años con este inmueble, así que, para el inicio de los torneos cortos (Invierno 96), se dio un enroque, Atlante y Cruz Azul intercambiaron estadio.
En el caso de Cruz Azul además del tema del contrato, sus últimos años en el Azteca no habían sido tan gratos sobre todo en el tema de la publicidad, en donde por ejemplo, se anunciaban marcas distintas a las de la Cooperativa o cuando por ejemplo, en la temporada 1990-91 no hubo transmisiones de sus juegos por la televisión.
La idea original era construir un estadio nuevo, se habló de un escenario ubicado en la Ciudad Deportiva; sin embargo, la oposición vecinal así como de organizaciones ambientalistas echaron abajo el proyecto, pero al quedarse sin inquilino el viejo estadio de Insurgentes encontraron pronto un nuevo hogar al que solo había que retirarle cinco letras a su nombre por un lado y por otro someterlo a una remodelación total para dejarlo como nuevo.
El 10 de agosto de 1996 comenzó la última etapa del Estadio de la Ciudad de los Deportes, pero ese será tema del último capítulo, la historia del Estadio Azul.

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