Por Eduardo Mendoza:
San Salvador 1935: La primera gesta dorada del futbol mexicano
Los Juegos
Centroamericanos y del Caribe de 1935 marcarían la primera participación de la
selección mexicana de futbol en esta competencia. Años atrás, en la edición de
1926 celebrada en México, el torneo de fútbol tuvo que cancelarse debido a la
falta de participantes; más tarde, en La Habana 1930, el combinado mexicano no
asistió por priorizar su participación en el primer Mundial de Uruguay. La
siguiente edición debía celebrarse en El Salvador en 1934, pero un devastador
huracán afectó gravemente al país centroamericano y obligó a postergar la justa
hasta 1935. Al igual que en el futbol olímpico de la época, este certamen
estaba reservado exclusivamente para atletas amateurs, dejando fuera a jugadores
profesionales. Para el futbol mexicano, estos juegos
representaban la oportunidad perfecta para reivindicarse tras el fracaso en la
eliminatoria para el Mundial de Italia 1934; sin embargo, al principio los
directivos rechazaban la idea de participar para evitar un nuevo tropiezo a tal
punto que el 28 de enero de 1935 se anunciaba que México no participaría en el
torneo de futbol
Fue entonces
cuando Luis Andrade Pradillo, dirigente de la Liga Mayor, alzó la voz y
convenció a los otros directivos de no armar un selectivo desde cero, sino de
enviar al mejor club del momento: el Necaxa. La propuesta fue bien
recibida y apoyada por otros dirigentes, quienes sugirieron sumar algunos
refuerzos externos, como el portero Alfonso Riestra. Además, para no perjudicar
a los clubes que cedían a sus futbolistas, se acordó suspender temporalmente el
torneo de liga.
El equipo
emprendió un largo viaje en ferrocarril hacia San Salvador. Su debut estaba
programado para el 24 de marzo contra Honduras, pero un juego de béisbol entre
Cuba y Nicaragua se extendió más de lo previsto, y el partido de los mexicanos
tuvo que cancelarse. Hubo apenas tiempo para una “cascarita” amistosa con los
hondureños de 40 minutos de duración ganada por los mexicanos 2-1. Finalmente,
el 27 de marzo México enfrentó a los anfitriones y dio una auténtica exhibición
al golear 8–1 a los salvadoreños. El siguiente rival fue Guatemala, un viejo
conocido desde 1923, que tampoco opuso resistencia y cayó vencido por 5–1.
Después tocó el turno a Cuba, equipo que no contó con su mejor plantel debido a
que varios jugadores que habían enfrentado a México un año antes habían sido
declarados profesionales por su federación quedando inelegibles; el resultado
fue otro aplastante 6–1 a favor de los aztecas.
El 1 de abril se reprogramó el partido contra
Honduras, donde los mexicanos ganaron con un contundente 8–2. Así, la medalla
de oro se definiría contra Costa Rica. Los ticos llegaban con un equipo fuerte,
aunque antes del torneo habían perdido a uno de sus mejores jugadores, El “Indio”
Buroy, que había jugado con Cuba contra México en la eliminatoria de 1934, pero
debido a que jugo profesionalmente en la liga cubana, fue descartado para
participar en el torneo.
Aun sin su
figura, Costa Rica fue un rival formidable. Con 18,000 aficionados en el
Estadio Nacional de San Salvador y en un partido duro, a ratos injusto con los
ticos, México salió adelante y ganó 2–0, alcanzando así su primer título
internacional. La gente recibió a los mexicanos como héroes y el 14 de abril se
les organizó un homenaje.
Armando Negro Frank rememora:
"No sentí
tristeza en absoluto por no haber jugado en el torneo centroamericano que ganó
México brillantemente. Dadas las estupendas condiciones de Azpiri y Camarena no
hubo razón para alinearme. Los ticos fueron muy duros rivales y en México no se
le llegó a dar a ese resultado el valor que tuvo. Solo los que presenciamos el
torneo pudimos darnos cuenta de lo bien que jugaron los rivales".
Rumbo a
Panamá 1938: Cambios institucionales y la revancha ante EE. UU.
A mediados de
1935, la Federación Mexicana del Centro fue reemplazada por la Federación
Nacional de Futbol, argumentando que la primera tenía un alcance meramente
regional y no nacional. La FIFA respaldó a la nueva federación y desconoció
formalmente a la anterior que terminó por desaparecer.
Para 1938, el calendario presentaba un cruce de caminos:
la Copa del Mundo se jugaría en Francia, mientras que en Panamá tendrían lugar
los IV Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe. Sin recursos económicos
suficientes para asistir a ambos torneos, México optó por la justa
centroamericana. Aunque hoy esa decisión parecería incomprensible, en aquel
momento tenía lógica: el Mundial se jugaba bajo un formato de eliminación
directa donde perder el primer partido significaba volver a casa de inmediato.
En cambio, en los Centroamericanos existían amplias posibilidades de revalidar
el título obtenido tres años atrás. Pero hubo mucha oposición de los clubes
como Necaxa, Asturias y España para prestar a los jugadores lo que por momentos
se dudó en enviar a la delegación, pero al final un acuerdo con la Liga Mayor permitió
que los clubs liberaran a los jugadores.
La preparación
del combinado nacional inició a mediados de 1937. Para la dirección técnica se
contemplaron tres candidatos: Jesús Salgado, Ernesto Sota y Rafael Garza Gutiérrez
“Récord”. Finalmente, la directiva se decantó por "Récord", quien ya
había dirigido a la selección durante la fallida eliminatoria rumbo a Italia
1934.
El plan de
trabajo incluyó partidos de alto nivel: primero sostuvieron una serie de
encuentros contra el F. C. Barcelona de España, seguido de un duelo contra una
selección internacional conformada por futbolistas extranjeros radicados en
México. Posteriormente, se pactó una serie de tres partidos amistosos contra la
selección de los Estados Unidos.
Para México,
este enfrentamiento representaba la revancha directa tras la eliminación
sufrida ante los estadounidenses en Roma previa al Mundial de 1934.
El conjunto
estadounidense se presentó con un cuadro integrado en su mayoría por migrantes
europeos y latinoamericanos no naturalizados. El 12 de septiembre se disputó el
primer encuentro: ante 18,000 aficionados reunidos en el Parque Asturias,
Estados Unidos sorprendió al abrir el marcador al minuto 10, pero México
reaccionó con contundencia para terminar ganando 7–2.
En el segundo
partido en la cancha necaxista del desaparecido pueblo de La Piedad, la
ofensiva mexicana volvió a responder con otro abultado 7–3. Para el tercer y
último encuentro, alineando exclusivamente a jugadores suplentes, México selló
la serie con un 5–1. De esta manera no solo se consumó la revancha deportiva,
sino que se sentaron las bases para que México quedara integrado en la futura
NAFC (North American Football Confederation) junto a Canadá, Estados
Unidos y Cuba.
Luis
“Pichojos” Pérez recuerda:
"La verdad
es que fuimos tan mediocres como los norteamericanos. Poco antes nos había
visitado un club de Nueva York que jugaba mucho mejor que la selección que nos
visitó. En el último juego jugamos tres del Necaxa: Chamaco García, Lores y yo.
Lo hicimos muy bien y a partir de ese hecho se decidió que el Necaxa volvería a
ser la base de la selección".
La preparación
continuó con una serie de encuentros contra la selección de refugiados vascos
que huían de la Guerra Civil Española. Su llegada desató un intenso debate
sobre cuál había sido el mejor equipo extranjero en visitar México: si los
vascos o el legendario Nacional de Uruguay de 1927. La Liga Mayor organizó
varios partidos entre el cuadro vasco y la selección mexicana, pero el
combinado nacional poco pudo hacer, logrando rescatar apenas una victoria.
Después de largas deliberaciones, finalmente, en los últimos días de diciembre de 1937, la Liga Mayor y la Federación alcanzaron un acuerdo para que la selección nacional participara en el torneo de Panamá.
Días después,
en los primeros días de enero de 1938 arribó a nuestro país William Campbell quien
era el delegado de la FIFA para la zona de Norte y Centroamérica para ultimar
los detalles de la participación de México en el Campeonato Mundial de Francia
al que ya estaba inscrito.
Campbell se
reunió primero con los directivos de la federación quienes ratificaron la participación
mexicana en la que seguramente tocaría enfrentar nuevamente a Cuba, aunque esta
vez en calidad de visitante, poniendo como condición únicamente que los
antillanos corrieran con los gastos de la delegación mexicana en reciprocidad a
lo ocurrido cuatro años antes en México.
Posteriormente,
Campbell se reunió con los dirigentes de la Liga Mayor. Contrario a lo
esperado, la Liga rechazó la participación en la justa francesa con el argumento
de que ya se había aceptado concentrar a los jugadores para el torneo centroamericano
de Panamá y acudir a las eliminatorias mundialistas implicaría retrasar aun más
el ya de por si demorado inicio del campeonato de liga al menos un mes más.
Adicionalmente, los directivos mostraron su desacuerdo de que México hubiera
sido sembrado en la zona centroamericana y del Caribe en lugar de Norteamérica
que dejaba libre el camino a los Estados Unidos para avanzar a la final regional
sin oposición alguna.
Días después,
a mediados de enero comenzó la fase final de preparación antes del viaje a
Panamá. Los entrenamientos futbolísticos se realizaban en el Parque Necaxa,
mientras que el acondicionamiento físico se llevaba a cabo en las alturas del
Desierto de los Leones. La despedida del equipo previa a los Juegos
Centroamericanos ocurrió el 16 de enero con una derrota por 1-2 ante un
combinado Asturias–España.
El 22 de
enero, la delegación partió hacia Panamá: los directivos viajaron en avión,
mientras que los futbolistas zarparon desde Veracruz a bordo del buque Durango.
Debido a las deplorables condiciones a bordo, los jugadores llegaron en pésimo
estado físico al torneo. La Liga Mayor responsabilizó a la Federación Nacional
por esta situación, marcando un antecedente de tensión institucional que
detonaría un nuevo cisma en 1942 y la posterior desaparición de dicha
federación.
Al llegar a
territorio panameño, el panorama mejoró: el equipo se hospedó en la Escuela
Amador Guerrero, donde las comodidades del lugar les permitieron recuperarse a
tiempo de la travesía marítima.
Rafael Navarro
recordaría más tarde:
"Al
dirigirnos a descansar en el barco comprobamos con desagrado lo difícil que nos
resultaba alcanzar nuestros catres. El movimiento tan violento hacía que,
cuando ya parecía que llegaríamos a nuestro sitio, retrocedíamos dos o tres
catres al ritmo del vaivén. Con la aglomeración tan grande que había, los
olores eran insoportables".
Una vez más,
el rival a vencer era Costa Rica, cuadro que llegaba fortalecido con cinco
futbolistas que militaban en la liga mexicana, dos en la chilena y su máxima
figura: Alejandro Morera Soto, exjugador del F. C. Barcelona.
Durante el
certamen, México dejó dudas en sus primeros compromisos, llegando incluso a
empatar 2–2 contra el anfitrión Panamá. Los ticos, en cambio, marchaban
con un paso arrollador que incluyó una goleada de 11–0 a los locales. Costa
Rica llegó al duelo decisivo como la gran favorita; le bastaba un empate para
coronarse al sumar 8 puntos contra los 7 de México.
Sin embargo,
la historia tomó un rumbo distinto. México sorprendió a los costarricenses
poniéndose arriba en el marcador. Aunque Costa Rica logró empatar, para la
segunda mitad el cuadro centroamericano se desdibujó por completo. El Tri tomó
el control del partido, se impuso 2–1 y selló una gesta heroica para conquistar
su segundo título internacional consecutivo.
III Juegos Centroamericanos y del Caribe (San Salvador,
1935)
- Estatus del
encuentro ante Honduras: El
partido disputado contra la selección de Honduras no posee el
reconocimiento oficial de "Clase A", debido a que el balompié
catracho carecía de una federación formalmente constituida en ese momento (1).
- Incidente arbitral: Durante el citado encuentro contra Honduras, el jugador Lorenzo Camarena intervino para evitar una sanción disciplinaria: el árbitro había anulado un gol a Luis Pichojos Pérez por fuera de juego y, ante el enérgico reclamo del delantero, Camarena medió pacíficamente con el colegiado y ordenó el silencio de su compañero para evitar que la disputa escalara.
- Viejo conocido: El portero guatemalteco Bruno Endelman jugó en la década de los 20 con el Germania en México. Era alemán de nacimiento y nunca se nacionalizó guatemalteco.
- La postura del estratega salvadoreño: Un hecho particular involucró al director técnico de El Salvador, Pablo Elías Ferre. Tras declarar previo al torneo que vencería a México con facilidad, durante el juego se paseaba por las tribunas en el juego Salvador–México, recordando sus declaraciones. Al acabar el primer tiempo en vez de ir a los vestidores, Ferre siguió por las tribunas repitiendo que ganarían; incluso cuando el marcador era 8-1 continuaba repitiendo lo mismo.
- Pioneros extranjeros en el Tri: El plantel de 1935 incluyó al segundo futbolista no nacido en territorio nacional en vestir la camiseta de México: el peruano Julio Lores. El delantero ya había representado a su país natal en la Copa Mundial de Uruguay 1930. Para la delegación de 1938, se sumó el español José López Herranz. Cabe señalar que, aunque diversas fuentes de la época señalaban el origen español de Lorenzo Camarena, dicho dato ha sido categóricamente desmentido, pues el defensor necaxista era oriundo de Jalisco.
- Trayectoria de Lores: Julio Lores arribó a México en 1928 durante una gira amistosa del club Alianza Lima. Su desempeño motivó al entrenador del Necaxa, Ernesto Pauler, a integrarlo a las filas del conjunto electricista. Lores se consolidó como una figura de la época al proclamarse máximo goleador en las temporadas 1931/32, 1932/33 y 1936/37; asimismo, estrechó lazos con el entorno local al contraer matrimonio con la hermana de su compañero de equipo, Vicente "Chamaco" García.
- Innovación arbitral: Para este torneo se
utilizaron jueces de meta, una idea que volvería a ser utilizada en el
fútbol muchas décadas después.
Serie amistosa contra Estados Unidos
(1937)
- Innovación en la indumentaria: La delegación estadounidense exhibió un avance logístico y reglamentario para la época al utilizar números dorsales en sus camisetas durante los partidos amistosos de 1937, una práctica aún inusual para la época.
- Variaciones de color en México: El combinado mexicano alternó sus colores durante la serie: utilizó la tradicional uniforme guinda en los dos primeros compromisos, modificándolo a azul para el tercer encuentro.
- Estrategia de preparación: El equipo
norteamericano optó por realizar sus entrenamientos a puerta cerrada. Esta
medida de secretismo generó un efecto adverso para sus intereses, ya que
previno a los futbolistas mexicanos, quienes evitaron cualquier exceso de
confianza al asumir que enfrentarían a un rival de alta categoría.
IV Juegos Centroamericanos y
del Caribe (Panamá, 1938)
- Crisis financiera y el subsidio de los clubes: Ante la falta de solvencia económica de la Liga Mayor para sufragar el viaje a Panamá, las directivas de los clubes Asturias, España y Necaxa coordinaron una colecta extraordinaria con el fin de otorgar un viático de 500 pesos a cada futbolista seleccionado.
- Conflicto con Costa Rica: Costa Rica convocó a sus jugadores que jugaban en el extranjero, de los cuales cinco jugaban en México, pero en esa época para poder convocar a jugadores que jugaban en otro país la federación del país extranjero tenía que dar el permiso para que el jugador pudiera jugar con su selección, por lo que la Liga Mayor aceptó liberar a los jugadores ticos con la condición de que no alinearan en el encuentro contra México, sin embargo, en la víspera del partido, el presidente de la FNF, Antonio Flores Mazari contraviniendo el acuerdo tomado por la Liga Mayor, aceptó que Costa Rica alineara a todos sus titulares para jugar contra los mexicanos. Si bien, esta medida contribuyó a la justicia deportiva, en México la noticia cayó como bomba. Poco después del regreso de la selección, Flores Mazari renunció a la presidencia de la federación.
- Incidentes en Panamá: Tras un ríspido empate a dos anotaciones contra la selección anfitriona, el jugador mexicano Guillermo "Perro" Ortega respondió a las agresiones verbales de un aficionado local, desencadenando un altercado físico. La situación requirió la intervención de las fuerzas policiales y de la propia embajada mexicana en Panamá para contener el incidente y evitar un conflicto generalizado.
- Arbitraje de emergencia: Para el encuentro contra Venezuela, el silbante designado originalmente, de apellido Mirabal, no se presentó al estadio. En su sustitución se nombró a Pablo Elías Ferre, considerado un detractor del balompié mexicano por sus antecedentes; pero de cualquier manera México obtuvo el triunfo.
- Festejo húmedo: Después de la victoria contra Costa Rica en los centroamericanos de 1938 los jugadores metieron con todo y ropa a las duchas al entrenador Record Gutiérrez a manera de festejo.
- La mascota de la delegación: A su arribo a suelo panameño, el equipo adoptó de manera informal a un infante de la localidad como mascota oficial de la delegación, posteriormente se volvió el utilero del equipo durante el torneo.
Datos estadísticos
Delegación juegos centroamericanos y del caribe 1935
PORTEROS: Raúl "Pipiolo" Estrada (Necaxa), Alfonso Riestra (Asturias).
DEFENSAS: Lorenzo Camarena (Necaxa), Armando "Negro" Frank (América), Antonio Azpiri (Necaxa).
MEDIOS: Felipe "Diente" Rosas (Atlante), Ignacio "Calavera" Ávila (Necaxa), Guillermo "Perro" Ortega (Necaxa), Marcial "Ranchero" Ortiz (Necaxa), Tomas Acuña (Necaxa).
DELANTEROS: Tomas "Poeta" Lozano (Necaxa), Hilario "Moco" López (Necaxa), Julio Lores (Necaxa), Luis "Pichojos" Pérez (Necaxa), Vicente "Chamaco" García (Necaxa), Miguel Pizano (Necaxa), Luis "Titi" García Cortina (España).
Entrenador: Alfred Crowle (ENG)
Delegado: Pablo González.
Estadio Flor Blanca, San Salvador (18,000).
Serie contra Estados Unidos
Parque Asturias, Ciudad de México (21,000)
Delegación mexicana Juegos Centroamericanos 1938
PORTEROS:
Raúl "Pipiolo" Estrada (Necaxa), Rafael Navarro Corona (España)
DEFENSAS:
Carlos Laviada (Asturias), Antonio Azpiri (Necaxa), Armando "Negro"
Frank (América), Alberto Islas (Atlante).
MEDIOS:
Alfredo "Viejo" Sánchez (América), Ignacio "Calavera" Ávila
(Necaxa), Guillermo "Perro" Ortega (Necaxa), Marcial
"Ranchero" Ortiz (Necaxa), Juan "Chúndara" Rosas (Atlante),
Pedro Andrade Pradillo (América).
DELANTEROS:
Luis "Pirata" de la Fuente (España), Horacio Casarín (Necaxa), Julio
Lores (Necaxa), José "Picos" López Herranz (España), Luis
"Pichojos" Pérez (Necaxa), Vicente "Chamaco" García (Necaxa),
Luis "Titi" García Cortina (España), Manuel Alonso Pría (España),
Francisco "Charro" Arguelles (Asturias).
Entrenador:
Rafael Garza Gutiérrez “Récord”.
Estadio Olímpico, Ciudad de Panamá (20,000)
Protagonistas
Rafael Navarro Corona
Posición: Portero
Lugar de nacimiento: Atotonilco el Alto, Jalisco.
Apodo: Portero de Goma o Navarrito
Trayectoria: Atlas, América (1930-1936), España (1936-1939),
Necaxa (1939-1943), Atlante (1943-1945), Marte (1945-1946).
Partidos internacionales A: 3
Mayores éxitos a nivel selección: medalla de oro en JCC Panamá
1938
Rafael Navarro, fue una de las
figuras más carismáticas y revolucionarias del fútbol mexicano en su etapa aficionada
y en los albores del profesionalismo. Destacó no solo por su increíble
elasticidad, sino por transformar el estilo de juego del área, en una época
donde los guardametas eran sumamente estáticos.
Antes de consagrarse en las
canchas, Navarro demostró ser un deportista natural y polifacético. Practicó
con éxito el baloncesto, la natación y el atletismo, e incluso, en su juventud,
llegó a soñar con el mundo de la tauromaquia deseando ser torero.
En el fútbol comenzó en el Atlas
de Guadalajara. Originalmente, a "Navarrito" le gustaba jugar como
delantero, pero eventualmente recaló en la portería donde ya no salió más.
En 1928, por razones personales,
se mudó a la Ciudad de México, donde compaginaba su vida laboral en una tienda
de ropa con su pasión por el futbol, jugando los domingos para el equipo
Coyoacán. Su gran nivel llamó la atención del Club América. Debutó oficialmente
con los azulcremas el 23 de marzo de 1930 en la segunda vuelta del campeonato
contra el México. Poco después, se ganó la titularidad indiscutible tras la
partida del guardameta mundialista Jorge Sota al Asturias.
Su impacto fue tal que el
reconocido periodista de la época, que firmaba bajo el seudónimo de
"Razul", lo bautizó como "El Portero de Goma". Este apodo
hacía honor a su impresionante elasticidad, sus reflejos felinos y, sobre todo,
a sus salidas "suicidas" a los pies de los delanteros. Además,
Navarro revolucionó la posición al salir constantemente a cortar centros y por
la tremenda precisión de sus despejes dirigidos con ventaja a sus delanteros,
algo sumamente inusual en aquellos tiempos. Su gran ídolo e inspiración para
este estilo fue el portero austriaco Ernest Pauler.
Debido a su constancia fue
seleccionado para jugar en la selección que se preparaba para jugar la
eliminatoria de 1934 contra Cuba, posteriormente viajó a Roma para disputar el
ultimo juego eliminatorio contra Estados Unidos donde sorpresivamente fue
titular y fueron derrotados por 4 goles a Dos, la prensa lo culpo y llamo a
este episodio el misterio de Roma por haber dejado en el banco al portero habitual
Alfonso Riestra. Para 1936 su ciclo en
el América había terminado y paso al Club España. En 1938 regreso a la
selección para los juegos Centroamericanos y del Caribe de en Panamá donde
alcanzo la medalla de oro, Navarro
continuó su exitosa carrera en los clubes más importantes de la época: 1939:
Llegó al Necaxa, invitado directamente por Ernest Pauler en 1943 debido a la
negativa del Necaxa de participar en la liga mayor que acaba de
profesionalizarse se integró al Atlante y en 1945 llego al Marte, después de
retirado dirigió a equipos amateurs pero
en 1954, asumió la dirección técnica del Monterrey, dejando un legado de
conocimiento, valentía y amor por el juego. Fuera de las canchas, Navarro se
desempeñó profesionalmente en la Dirección de Estadística de la Ciudad de
México.
Curiosidades:
- Mundial
de Uruguay 1930: Fue invitado por el entrenador Juan Luqué de Serrallonga
para entrenar con la Selección Mexicana de cara a la justa mundialista,
aunque en ese momento no tenía posibilidades reales de quedar en la lista
final.
- Durante
los partidos clasificatorios contra Cuba una severa amigdalitis le impidió
jugar.
- Cuando
fue nombrado portero titular de México contra Estados Unidos en la
eliminatoria de 1934 varios de sus compañeros trataron de convencerlo de
no jugar e incluso hablaron con el entrenador Rafael Garza, pero este
rechazó la petición.
- El
22 de marzo de 1931, durante un partido internacional contra el Bella
Vista de Uruguay, Navarro sufrió un terrible golpe en la cabeza que derivó
en una fractura de cráneo. La gravedad de la lesión estuvo a punto de
retirarlo de las canchas, pero su amor por el deporte fue mayor: para
poder volver a jugar, él mismo fabricó un casco protector que utilizó para
resguardar su cabeza en los partidos posteriores.
- Cuando
fue convocado a la selección en 1934 era suplente en el América del
portero Mollinedo, pero a pesar de esto el entrenador Rafael Garza Gutiérrez
siempre confió en él.
- En
1937 reforzó de manera memorable al América en una histórica victoria
contra el FC Barcelona de España.
- Cuando
se encontraba en su mejor momento el Vélez Sarsfield de Argentina se
interesó formalmente en ficharlo, una oferta que "Navarrito"
tuvo que rechazar debido a asuntos familiares.
Antonio Azpiri Ruiz
Lugar de nacimiento: Orizaba, Veracruz
Posición: Defensa
Apodo: El León de las Canchas
Trayectoria: Moctezuma, ADO, Necaxa, América, Moctezuma
Mayores éxitos a nivel clubes: Necaxa (1932-33, 1934-35,
1936-37 y 1937-38) y Moctezuma (Torneo de Copa 1946-47)
Mayores éxitos a nivel selección: medalla de oro en los JCC El
Salvador 1935 y Panamá 1938
Comenzó a jugar en su natal
Orizaba. Fue uno de los mejores defensas del fútbol mexicano en los años 30. Su
valentía y coraje en la cancha le valieron el apodo de "El León de las
Canchas". Comenzó en el equipo Moctezuma de Orizaba y posteriormente pasó
al mítico equipo ADO. Después llegó al famoso Necaxa de "Los 11
Hermanos", donde estuvo alrededor de 10 años y alcanzó 4 campeonatos en
las temporadas 1932-33, 1934-35, 1936-37 y 1937-38.
En el año 1943, con la
profesionalización de la liga mexicana, el Necaxa se negó a participar, por lo
que tuvo que dejar al equipo de sus amores y pasó al América. Al final de su
carrera regresó a Moctezuma, donde había empezado, y se coronó en el Torneo de
Copa 1946-47.
Su alto nivel en la defensa le
sirvió para ser convocado a la Selección Nacional, donde jugó la eliminatoria
mundialista frente a Cuba y los Estados Unidos, los Juegos Centroamericanos y
del Caribe de 1935 y 1938, así como la serie internacional de partidos contra
los Estados Unidos en 1937. Su máximo referente futbolístico fue el
"Pirata" Fuente. También practicó fútbol americano.
Curiosidades:
- Su
anécdota más recordada es su injusta expulsión frente a los Estados Unidos
en 1934.
- Llegó
a ser capitán de la Selección Mexicana en algunos partidos de los
Centroamericanos de 1935.
- Purgó
una condena en Lecumberri en 1960 por homicidio imprudencial al defenderse
de unos pandilleros que lo agredieron.
Luis "Pichojos" Pérez González
Apodo: Pichojos
Fecha de nacimiento: 25 de agosto de 1908
Lugar de nacimiento: Ahualulco del Mercado, Jalisco
Fecha de fallecimiento: 28 de mayo de 1963
Posición: Extremo izquierdo
Trayectoria: Guadalajara, Necaxa, Germania, Necaxa.
Mayores éxitos a nivel clubes: Necaxa (1932-33, 1934-35,
1936-37 y 1937-38)
Mayores éxitos a nivel selección: medalla de oro en los JCC El
Salvador 1935 y Panamá 1938
De origen tapatío, fue un
futbolista muy delgado y de baja estatura, pero dotado de grandes cualidades
técnicas. Se caracterizó por su velocidad y sentido de la jugada, colocaba
centros en bandeja para los rematadores y, además de ser un gran gambeteador.
Empezó jugando en los llanos como
la mayoría de los futbolistas; posteriormente jugó para el equipo Veloz y
después para el Guadalajara como extremo izquierdo. En 1926 integró la
Selección Jalisco para un encuentro contra la Selección del D. F., donde los
directivos del Germania lo vieron y lo ficharon. Una vez terminado su paso con
los germánicos, jugó en el famoso Necaxa de "Los 11 Hermanos", donde
alcanzó su mejor momento. A pesar de tener ofertas tanto nacionales como
extranjeras, decidió retirarse del fútbol en 1943 cuando el Necaxa se retiró
del circuito.
Con la Selección Mexicana
participó en la primera Copa del Mundo en Uruguay 1930, donde fue titular en
los dos primeros encuentros. Después fue a los Juegos Centroamericanos de 1935
en El Salvador, donde fue campeón, titular en tres encuentros y anotó un par de
goles; volvió a colgarse la medalla dorada en los Juegos Centroamericanos de
1938 en Panamá.
Curiosidades:
- Su
mote lo heredó de su primo Tomás Pérez, también jugador del Guadalajara,
quien falleció en un accidente; tras la muerte de su primo, Luis también
fue bautizado como "El Pichojos".
- Durante
el largo viaje a Uruguay le gustaba tocar la guitarra y cantar temas como
"El monito de alambre".
- Después
de retirarse del fútbol en 1943, entró a trabajar a la desaparecida
Compañía de Luz y Fuerza, en el departamento de conexiones de medidores.
- Tuvo
cuatro hijos futbolistas: José Luis, Rodolfo, Carlos y Mario; este último
también fue mundialista en 1970 y jugador del Necaxa y del América.
1922
Se fusionan la Liga Nacional y la Liga Mexicana, y se funda la Federación Mexicana de Futbol Association, entidad que solo regía el futbol en la capital y no fue reconocida por la FIFA.
1923
Al no tener representación a nivel nacional, ya que no tenía reconocimiento de las asociaciones de Jalisco y Veracruz, la Federación Mexicana no cumple con los requisitos para afiliarse a la FIFA, por lo que se ve obligada a cambiar su nombre a Federación Central de Futbol.
1927
La Federación Central obtiene reconocimiento nacional, cambia su nombre a Federación Mexicana de Futbol e inicia los trámites para afiliarse a la FIFA, tras dos años de estudios, es aceptada como miembro del máximo ente rector en el congreso celebrado en Barcelona en mayo de 1929.
1929
Se funda la Federación Nacional de Futbol que buscaba aglutinar los intereses del futbol nacional a través de las asociaciones estatales, aunque en sus primeros años de vida solo fue un organismo de papel.
1930
Nuevo cisma: Necaxa, América y España son separados de la liga por desacuerdos con la remodelación del Campo Asturias. Los clubes disidentes reviven a la Federación Central de Futbol e inician una lucha contra la Federación Mexicana para ver quien dirigía los destinos del futbol nacional y se quedaba con la representación ante la FIFA.
1931
La Federación Mexicana de Futbol y la Federación Central de Futbol se fusionan surgiendo la Federación Mexicana del Centro. El campeonato de Primera Fuerza cambia su nombre a Campeonato Preferente de la Liga Mayor, organismo dependiente de la federación, pero con autonomía.
1935
Con el apoyo del gobierno del general Lázaro Cárdenas, la Federación Nacional de Futbol reemplaza a la Federación Mexicana del Centro, alegando que no regulaba el futbol a nivel nacional.
1942
Nuevo cisma en el futbol mexicano, debido a nuevas disputas entre la Liga Mayor y la Federación Nacional de Futbol, la Liga Mayor se separa de la federación pasando hacer una liga clandestina fuera de la jurisdicción de FIFA.
1948
La Federación Nacional y la Liga Mayor se fusionan, dando lugar a la actual Federación Mexicana de Futbol.
Notas: