martes, 7 de julio de 2026

Italia 1934: El Misterio de Roma

 Por Eduardo Mendoza:

México rumbo al Mundial de Italia 1934

 

A finales de 1930, se produjo un nuevo cisma en el fútbol mexicano debido a que el Necaxa, el América y el Club España se separaron de la liga por desacuerdos relacionados con la remodelación del Campo Asturias y a la filtración de la noticia de que los equipos que no contaban con un inmueble propio pretendían construir con el aval de la Federación, un estadio exclusivo para los partidos de la Liga lo que dejaría sin ingresos a los clubes con campo propio como el Necaxa y el España. A esta situación se sumó una disputa con la Federación Española de Fútbol, la cual había solicitado la inhabilitación del jugador Gaspar Rubio, recientemente fichado por el Club España, debido a que este todavía tenía contrato con el Real Madrid y quien había desertado para irse primeramente al futbol de Cuba antes de arribar a nuestro país. Debido a que la federación mexicana acató dicha sanción, el Club España anunció su retiro de la competencia. De inmediato, tanto el América como el Necaxa le brindaron su apoyo, lo que provocó que la federación suspendiera a los tres conjuntos. Todo esto llevó a la cancelación del campeonato de liga 1930-31, el cual fue declarado desierto, tras haberse disputado solo cuatro jornadas.

Ante esta situación, los tres clubes castigados optaron por crear su propia organización, a la que llamaron Federación Central de Futbol Asociación. Esta nueva entidad buscó el reconocimiento de la FIFA, argumentando que la Federación Mexicana de Futbol original no había logrado tener el control total del balompié a nivel nacional. Esto desató una intensa pugna durante 1931 entre ambas federaciones, ya que las dos buscaban consolidarse como el máximo ente rector del futbol en el país.

Finalmente, ese mismo año ambas entidades se fusionaron, asumiendo el nombre mixto de Federación Mexicana del Centro. A su vez, el campeonato mexicano pasó a llamarse Campeonato Preferente de la Liga Mayor, un circuito dependiente de la federación, pero con autonomía propia.

La eliminatoria rumbo al mundial de 1934

El 15 de octubre de 1933, en una reunión celebrada en La Habana, el señor William A. Campbell, representante de la FIFA en Norteamérica, acordó organizar una eliminatoria para la Copa del Mundo de la zona en la que participarían Cuba, México y Haití. En una primera fase, Cuba y Haití se enfrentaron en casa de estos últimos, donde los haitianos fueron eliminados. Por lo que los cubanos enfrentarían a los mexicanos en tres partidos para el pase definitivo a la Copa del Mundo; los juegos serían en México para disputarse en marzo de 1934. Por otro lado, Estados Unidos que originalmente no se había inscrito, finalmente confirmó su participación, pero al incluir la FIFA a México como parte de Centroamérica y no de Norteamérica como cabría haber esperado, los estadounidenses sin ningún rival a quien enfrentarse clasificaron automáticamente a la final regional esperando al vencedor de el enfrentamiento entre mexicanos y cubanos.

Por otra parte, en México, a finales de 1933 se vivía un nuevo conflicto interno entre la Federación Mexicana del Centro y la Liga Mayor, ambos organismos intentando imponer al entrenador de la selección. Finalmente, la Liga Mayor se impuso y nombró al técnico a Aurelio Pérez Meléndez (padre de Aurelio Pérez Teuffer quien años después fungiría como jefe de servicios médicos del Club América y la Selección Nacional), quien trabajaba en la Suprema Corte de Justicia y había sido portero del club Tigres en su juventud. Sus asesores fueron Alfredo Crowle y Percy Clifford.

Sin embargo, se desató la polémica al convocar al futbolista peruano Julio Lores y los españoles Nemesio Tamayo y José Ramón Ballina además de prescindir de uno de los mejores jugadores mexicanos del momento: Félix “Ojos” Gómez del América. Todo esto molestó profundamente a los clubes mexicanos como Atlante, América y México, e incluso la propia Liga Mayor reprobó las acciones, considerándola no representativa del fútbol nacional.

El escándalo fue tal que Pérez Meléndez renunció el 26 de diciembre de 1933, siendo sustituido por Rafael “Récord” Garza Gutiérrez, entrenador del América y veterano del mundial de 1930.

La preparación de la selección nacional comenzó en enero de 1934 con una preselección de jugadores que se concentró en el parque Necaxa que entrenaba los martes y jueves. Disputaron partidos amistosos contra varios clubes mexicanos y contra el Aurora de Perú.

Saludo de los capitanes de la selección mexicana y Aurora de Perú 4 de febrero de 1934 (1)

A finales de enero se dio a conocer la lista definitiva de 22 futbolistas que enfrentarían a los cubanos. El portero Raúl Álvarez del España fue descartado y se convocó a Rafael Navarro del América, suplente en su club, además de reintegrar a Félix Gómez.

Los caribeños llegaron el 19 de febrero con dos semanas de antelación para aclimatarse. Venían con dos jugadores españoles, un costarricense y varios veteranos campeones de los Juegos Centroamericanos de 1930. Se hospedaron en la Casa Madame Pompin y tuvieron su primer entrenamiento el 22 de febrero en el Parque Necaxa, al cual no se permitió el ingreso de personas ajenas a la delegación.

En esa época no había un parámetro para saber si el fútbol mexicano era superior al cubano, ya que nunca se habían enfrentado; en los hechos, los cubanos parecían superiores, habían sido campeones en los primeros Juegos Centroamericanos celebrados en su casa y, en diciembre de 1931, había venido un equipo cubano llamado Iberia que había ganado la mayoría de sus encuentros aquí.

Dada la importancia de la serie ante los antillanos, el campeonato de la Liga Mayor fue suspendido y la afición del país se desbordó para apoyar a su selección en la serie eliminatoria mundialista. En el primer encuentro en la cancha del Necaxa, los cubanos jugaron su mejor partido, pero terminaron perdiendo tres goles por dos; para el siguiente juego en el mismo escenario, fueron sorprendidos y cayeron por un contundente marcador de cinco goles contra cero y, finalmente, ya muy desmoralizados, jugando el segundo tiempo con dos hombres menos, los visitantes perdieron cuatro por uno en un flojo partido con poco público disputado en el Parque España de la Calzada de la Verónica.

Imagen del primer encuentro entre México y Cuba el 4 de marzo de 1934

La última escala antes del mundial era enfrentar a Estados Unidos en Roma por el último boleto disponible apenas tres días antes del inicio de la competencia.

La versión más difundida acerca de porque se jugó ese partido en la capital italiana y no en Norteamérica indica que fue por la inscripción tardía de Estados Unidos y que al no haber ya tiempo para definir la sede, se decidió jugar el encuentro en Europa.

Otra versión indica que al no existir acuerdo sobre la sede del partido la FIFA ordenó jugarlo en la “Ciudad Eterna”.


Nota de El Nacional del 19 de febrero de 1934, desde antes de enfrentar a Cuba ya se sabía que había que enfrentar a EUA en Roma

Si bien es cierto, que los norteamericanos si se inscribieron de forma tardía, esto fue antes de que se jugara la serie entre Cuba y México y no después como se ha contado por décadas. A mediados de febrero de 1934 la FIFA dio el anuncio, por lo que ya desde antes de enfrentar a Cuba, en México ya se sabía que el vencedor tendría que viajar a Italia a enfrentarse a los norteamericanos, por otro lado, no hace ningún sentido decir que no se dio un acuerdo para definir la sede del encuentro que definía la clasificación cuando no se había asegurado siquiera la participación en esa instancia; así que, todo indica que fue una invitación girada por el dictador italiano Benito Mussolini -dócilmente aceptada por la FIFA- la que inclinó la balanza para que el partido se disputara en Roma.

Una vez superada la aduana caribeña, los jugadores mexicanos regresaron a sus clubes y ocupaciones sin una preparación formal rumbo al crucial partido ante los norteamericanos.

Los capitanes de México y Cuba se saludan antes del tercer partido de la serie en el Parque España

El defensa Antonio Azpiri recordaba:

“Entrenábamos martes, jueves y los domingos íbamos a correr al Desierto de los Leones. A veces no había campo para poder entrenar”.

La Liga Mayor ordenó que el día 8 de abril el campeonato se reanudara, y el día 15 en una emotiva ceremonia efectuada en el Parque España, se despidió a los futbolistas mexicanos para enfrentar la aventura europea. Como se mencionó, la Liga Mayor tomó el control de la selección por encima de la federación y nombró jefe de la delegación a Antonio Correa, del América.

El miércoles 18 los futbolistas partieron rumbo a Veracruz, pero antes pasaron por Orizaba, donde se organizó un homenaje y un partido informal entre los 22 seleccionados que terminó empatado a un gol.Ya en el puerto jarocho, el viernes 20 a las 17:00h abordaron el vapor Orinoco de bandera alemana, uno de los barcos más famosos de la época. La primera escala fue en La Habana, donde la Federación Cubana organizó una comida de honor para los seleccionados con la esperanza de jugar un encuentro contra los mexicanos, pero estos últimos lo descartaron para evitar lesiones.

Durante el viaje, los jugadores continuaron entrenando: corrían por la cubierta, hacían trabajo de gimnasio y mataban el tiempo jugando a las cartas. Finalmente, desembarcaron en Francia y tomaron un tren rumbo a Roma.

Azpiri habla de sus impresiones en Italia:

“Llegamos a Roma y el clima no nos trató muy bien; hacía un calor al que no estábamos acostumbrados. Sin embargo, había tiempo para aclimatarnos. Nos fue asignado uno de los mejores hoteles de la ciudad. Era muy bonito y nos sentíamos muy importantes cuando nos servían los meseros vestidos impecablemente. Mientras esperábamos el día del partido contra los americanos, asistíamos al cine, al teatro y a cócteles en la embajada”.

Finalmente, el 24 de mayo de 1934, México y Estados Unidos se enfrentaron en un histórico partido eliminatorio oficial en el Estadio del Partido Nacional Fascista de Roma, ante la presencia de Benito Mussolini. El equipo norteamericano no era tan fuerte como el de cuatro años antes en Uruguay —su liga profesional había desaparecido en 1931—, pero a pesar de eso era un conjunto competitivo con algunos veteranos de 1930. En el bando mexicano hubo una sorpresa de último momento en su alineación: apareció Rafael Navarro como portero titular.

Rafael Navarro comenta: 

“Antes de saltar al terreno de juego se me acercó Vittorio Pozzo, entrenador de los Azzurri, quien me dijo que dirigiera con serenidad a mis defensas; que si podíamos contener a los americanos en los primeros minutos la victoria sería nuestra, ya que su fútbol era mucho más rudimentario que el nuestro”.

Los estadounidenses comenzaron atacando, mientras los mexicanos se mostraban nerviosos. A pesar de que estos últimos trataron de imponer su estilo de juego, los americanos, con un estilo primitivo, pero más físico, lograron imponerse. Cuatro goles del norteamericano Aldo Donelli y la expulsión de Azpiri decidieron el juego 4-2, por lo que los aztecas se despidieron del Mundial antes de empezar.

Rafael Navarro añade:

“Fuimos derrotados por 4-2. Perdimos sin excusas ni pretextos. La culpa no fue de los jugadores ni del técnico, sino de la organización, porque no se hizo nada para aprovechar las experiencias del viaje anterior. Si nos barríamos a los pies, nos marcaban falta; si nos cargaban con el cuerpo, el juego seguía. ¿Quién nos había enseñado esas pequeñas cosas?”.

Los capitanes George Moorhouse (USA) y Guillermo Ortega (MEX) flanqueados por el árbitro egipcio Yossouf Mohamed el 24 de mayo de 1934

Una vez eliminada, la delegación mexicana se quedó sin recursos económicos, pues la Federación Italiana solo cubría los gastos durante la Copa del Mundo. Por ello, los jugadores se vieron obligados a disputar partidos amistosos para financiar su regreso a bordo del buque Sierra Ventana. Primero fueron a Suiza, donde jugaron un par de partidos; después fueron a los Países Bajos a jugar otro encuentro y luego a Francia, donde no pudieron conseguir ningún rival y solo se dedicaron a pasear. Por casualidad, en el hotel donde estaban hospedados (Hotel Montavor) también se encontraba la selección española; con su ayuda, pudieron pactar una gira por Gijón, España, para jugar contra la selección asturiana.

Después de esto, la selección partió de Europa y desembarcó en Veracruz el 8 de julio y llegó a la capital el día 10. Al arribar, Rafael “Récord” Garza Gutiérrez fue destituido como entrenador, tanto de la selección como del América.

 

Curiosidades y hechos de interés

 

  • La polémica exclusión de Félix “Ojos” Gómez: Antes de la eliminatoria, se desató una intensa controversia por la exclusión de Félix Gómez (América), a quien el entrenador Aurelio Pérez Meléndez consideró de "mala constitución física". La presión mediática y social generada por este comentario influyó en la renuncia de Pérez Meléndez.
  • Dos selecciones mexicanas contra el mismo rival: Durante el conflicto entre la Federación Mexicana y la Federación Central, se produjo la visita del club uruguayo Bella Vista, que contaba en sus filas con varios campeones del mundo de 1930. Esto derivó en una curiosa situación: dos selecciones mexicanas distintas se enfrentaron al conjunto charrúa. Primero, el representativo de la Federación Mexicana de Fútbol fue batido por un contundente seis goles a cero; pocos días después, la selección de la Federación Central de Futbol recibió cinco anotaciones más.
  • Ausencias discutidas: Rafael Guirán, Hilario López y Alfredo “Viejo” Sánchez fueron los futbolistas más cuestionados por la opinión pública tras haber quedado fuera de la lista final para el viaje.
  • Récord de asistencia: El primer encuentro oficial entre México y Cuba se convirtió en el partido con más asistencia en la historia del balompié nacional hasta ese momento, registrando a más de 20,000 espectadores en las tribunas.
  • Duelo de pulque en el entretiempo: Se cuenta que, durante el descanso de uno de los partidos contra Cuba, el jugador isleño “Neno” Valdés retó a Juan Carreño a un duelo para ver quién aguantaba más tomando pulque. El resultado fue dispar: mientras “Neno” se quedó dormido por los efectos de la bebida, “Trompito” Carreño saltó a la cancha en el segundo tiempo y guio a los mexicanos hacia la victoria.
  • El gol del “avión”: En el tercer partido ante los cubanos, ganado por México 4-1, el tercer gol fue anotado por Fernando Marcos gracias a un avión que iba pasando. El propio Marcos así lo describió:

«A mi me pusieron en el tercer partido y logré meter mi gol, pero ni cosquillas me hizo. Empiezo a avanzar cuidado por mi marcador, y de repente lo veo que se para, mira hacia arriba y se queda con la boca abierta viendo… ¡un avión! Mientras veía el avioncito, primero de su vida me imagino, fusilé a Ayra, un buen portero y salvé el compromiso personal».

  • El "miedo" de Navarro: Rafael Navarro había sido el elegido para custodiar el arco en el último partido contra Cuba; sin embargo, no pudo jugar debido a una enfermedad, aunque los rumores de la época aseguraban que su baja se debió al miedo.
  • Indisciplina caribeña: Al regresar a su país, los integrantes de la selección cubana y su director técnico fueron multados con diez pesos debido a diversos actos de indisciplina cometidos durante su estancia en México.
  • Uniforme alternativo: Debido a que la selección de Cuba jugaba con camiseta roja, los mexicanos tuvieron que utilizar un uniforme alternativo de color blanco para esa serie. Para el duelo ante Estados Unidos, el Tri volvió a su tradicional tono rojo guinda.
  • La calefacción del "Chamaco": Vicente “Chamaco” García, de carácter serio y reservado, era el blanco constante de las bromas de sus compañeros en el camarote. Una noche decidió desquitarse: abrió las válvulas de la calefacción de la habitación a tope, obligando a los bromistas a salir huyendo y dormir a la intemperie en la cubierta del barco.
  • Kilos de más en alta mar: Los que más disfrutaron de la comida durante el viaje trasatlántico fueron Manuel “Diente” Rosas y Pedro González, quienes subieron seis kilos a bordo. Al llegar a Roma, el entrenador Rafael Garza Gutiérrez “Récord” los puso a sudar la gota gorda con entrenamientos extenuantes para que recuperaran su mejor forma física.
  • Espionaje sin frutos: El director técnico Garza Gutiérrez espió un entrenamiento del seleccionado de Estados Unidos en Roma, pero su estrategia no sirvió de mucho ya que sus rivales se limitaron a trotar y a jugar béisbol.
  • El rigor arbitral europeo: Sobre el arbitraje en el Viejo Continente, el “Diente” Rosas relató años después:

«Yo me barría con los tacos por delante, sobre la pelota o el botín del rival, y en México los árbitros no decían nada. En Roma, después de dos intentos, ¡me marcaron falta y el árbitro me amenazó con echarme! Me azorrillaron y no volví a barrerme».

  • La injusta expulsión de Azpiri: Respecto a la expulsión de Antonio Azpiri contra Estados Unidos, se cuenta que el delantero norteamericano Aldo Donelli lo golpeó constantemente sin recibir sanción. Cuando el marcador iba 2–1, se produjo un fuerte choque entre ambos y el juez pitó falta. Azpiri reclamó airadamente: «¿Pero no ve usted que fue él quien me chocó?». De nada valieron sus palabras; el silbante lo mandó a las regaderas.
  • La gran polémica: La decisión de alinear a Rafael Navarro en lugar de Alfonso Riestra generó una enorme controversia en el entorno nacional, al grado de ser bautizada por la prensa como “el misterio de Roma”. Los diarios llenaron páginas enteras buscando la razón del cambio.
  • Espectadores del verdugo: Tras quedar fuera del Mundial, la delegación mexicana asistió como espectadora al Estadio Nacional del PNF para presenciar el debut de sus verdugos en la Copa del Mundo, atestiguando la goleada de Italia por 7-1 sobre Estados Unidos.
  • Del mariachi al olvido: Cuando la selección partió rumbo a Italia, fue despedida con mariachis, el Himno Nacional y la melancólica melodía de Las Golondrinas. En contraste, a su regreso, solo los recibieron un directivo de la Liga Mayor y unos cuantos familiares; la afición ya se había olvidado de ellos. El plantel comprendió en carne propia lo amarga que puede llegar a ser la derrota.
  • Falta de recursos: Debido a la falta de recursos tras la eliminación, el jefe de la delegación, Antonio Correa, envió un mensaje de auxilio a la Liga Mayor solicitando 300 dólares. La Liga Mayor no contaba con el dinero solicitado, pero el problema se resolvió gracias a la devolución de los pasajes de barco de los futbolistas que se quedaron en Europa, ya que no emprenderían el viaje de regreso.
  • Espectáculo a bordo: Para mitigar los gastos durante el viaje de vuelta, el “Diente” Rosas tuvo que presentar números de baile español en el barco para recaudar dinero entre los pasajeros.
  • Exportación de talento: El único aspecto positivo de la travesía fue la histórica contratación de tres jugadores mexicanos en clubes de la Primera División de España: Luis “Pirata” Fuente y Manuel Alonso ficharon por el Racing de Santander, mientras que Carlos Laviada se incorporó al Real Oviedo.
  • El amor pudo más que los billetes: Otro jugador codiciado fue Juan Carreño, quien recibió una jugosa oferta del Sporting de Gijón por 100,000 pesetas. No obstante, el “Trompito” la rechazó rotundamente porque estaba profundamente enamorado y su único deseo era volver a México.
  • La dinastía Sota: Jorge Sota, delantero del Asturias, se convirtió en el tercer miembro de la dinastía Sota en defender la camiseta de la selección mexicana en un torneo internacional de prestigio: Ernesto lo había hecho en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, Isidoro en el Mundial de Uruguay 1930 y Jorge en este proceso de Italia 1934.
  • Los hermanos Rosas: Los hermanos Felipe y Manuel “Chaquetas” Rosas hicieron historia al repetir en la convocatoria, tal como lo habían hecho cuatro años antes en la primera Copa del Mundo de 1930.
  • Pioneros bajo las luces: Durante la gira posterior a la eliminación, el encuentro amistoso contra el Kreuzlingen de Suiza se disputó de noche, convirtiéndose de manera oficial en el segundo partido nocturno en toda la historia de la selección mexicana.
"El Misterio de Roma", portada del semanario "Fútbol" del 6 de junio de 1934 con la interrogante entre los arqueros nacionales Alfonso Riestra y Rafael Navarro Corona

Preselección mexicana enero 1934

PORTEROS:

Alfonso “Burra” Riestra (Asturias), Raul “Jorobado” Álvarez (España)

DEFENSAS:

Alfredo Garzón (América), Antonio Azpiri (Necaxa), Lorenzo Camarena (Necaxa), Manuel “Chaquetas” Rosas (Atlante), Carlos Laviada (Asturias), Rafael “La Apipisca” Guirán (Asturias),

MEDIOS:

Felipe “Diente” Rosas (España), José “Pelón” Rosas (América), Guillermo “Perro” Ortega (Necaxa), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa), Alfredo “Viejo” Sánchez (América), Leopoldo López Noriega (America), Pedro González (Club México)

DELANTEROS:

Vicente “Chamaco” García (Necaxa), Jorge Sota (Asturias), Félix “Ojos” Gómez (América), Manuel Alonso (España), Miguel Giralt (América), Fernando Marcos (España), Luis de la Fuente (España), Juan “Trompito” Carreño (Asturias), Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante), Juan Terrazas (América), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa)


14 de enero de 1934, partido de preparación entre "México Rojo" y "México Blanco"

Selección mexicana vs. Aurora de Perú 28 de enero de 1934

Nómina de Mexico contra Cuba

PORTEROS:

Alfonso “Burra” Riestra (Asturias), Rafael Navarro (América)

DEFENSAS:

Manuel “Chaquetas” Rosas (Atlante), Lorenzo Camarena (Necaxa), Alfredo Garzón (América), Carlos Laviada (Asturias), Antonio Azpiri (Necaxa)

MEDIOS:

Felipe “Diente” Rosas (España), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa), Guillermo “Perro” Ortega (Necaxa), Rafael “La Apipisca” Guirán (Asturias), José “Pelón” Rosas (América)

DELANTEROS:

Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante), Luis de la Fuente (España), Fernando Marcos (España), Juan “Trompito” Carreño (Asturias), Jorge Sota (Asturias), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa), Vicente “Chamaco” García (Necaxa), Félix “Ojos” Gómez (América), Manuel Alonso (España), Manuel Márquez (Atlante)

Entrenador: Rafael “Record” Garza
Doctor: José “Camote” Izquierdo

Partidos de la Selección Nacional de la eliminatoria para la Copa del Mundo de 1934

JUEGO 1

Domingo 4 de marzo de 1934, 12:00h

Parque Necaxa, México DF; asistencia: 20,000.

MEXICO – CUBA 3-2 (3:1)

Goles: Dionisio Mejia 9’, Dionisio Mejia 10’, Dionisio Mejia 20’, Mario López 41’, Mario López 65’.

MEX: Alfonso “Burra” Riestra (Asturias /1), Antonio Azpiri (Necaxa /1), Lorenzo Camarena (Necaxa /1), Guillermo “Perro” Ortega © (Necaxa /1), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa /1), Felipe “Diente” Rosas (España /4), Vicente “Chamaco” García (Necaxa /1), Félix “Ojos” Gómez (América /1), Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante /3), Juan “Trompito” Carreño (Asturias /6), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa /1).

CUB: Juan "Guajiro" Ayra, Evelio Morales, Francisco "Panchito" Socorro, Arturo Galcerán, Ángel Rodríguez, Manuel "Bebito" Villaverde, Enrique Ferrer, Héctor Socorro, Mario López ©, Antero Valdés, Salvador "Indio" Soto.

Arbitro: Edward Donaghy (USA), A1: Juan López, A2: Daniel Liceaga.


México 3-2 Cuba 4 de marzo de 1934

JUEGO 2

Domingo 11 de marzo de 1934, 12:00h

Parque Necaxa, México DF; asistencia: 22,000.

MEXICO – CUBA 5-0 (3:0)

Goles: Jorge Sota 25’, Dionisio Mejia 31’, Dionisio Mejia 40’, Felipe Rosas 72’, Dionisio Mejia 76’.

MEX: Alfonso “Burra” Riestra (Asturias /2), Antonio Azpiri (Necaxa /2), Lorenzo Camarena (Necaxa /2), Guillermo “Perro” Ortega © (Necaxa /2), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa /2), Felipe “Diente” Rosas (España /5), Jorge Sota (Asturias /1), Félix “Ojos” Gómez (América /2), Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante /4), Juan “Trompito” Carreño (Asturias /7), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa /2).

CUB: Juan "Guajiro" Ayra, Evelio Morales, Francisco "Panchito" Socorro, Arturo Galcerán, Ángel Rodríguez, Sergio "Ochoa" Casanova, Manuel "Bebito" Villaverde, Héctor Socorro, Mario López ©, Antero Valdés, Salvador "Indio" Soto.

Árbitro: Edward Donaghy (USA), A1: Germán Núñez Cortina, A2: Marine.

Carreño falló un penal detenido por el portero Ayra al minuto 62.

Formación mexicana ante Cuba 11 de marzo de 1934


JUEGO 3

Domingo 18 de marzo de 1934

Parque España, México DF.

MEXICO – CUBA 4-1 (2:1)

Goles: Mario López 16’, Manuel Alonso 31’, José Ruvalcaba 43’, Fernando Marcos 60’, Manuel Alonso 83’.

MEX: Alfonso “Burra” Riestra (Asturias /3), Manuel “Chaquetas” Rosas © (Atlante /4), Alfredo Garzón (América /1), Carlos Laviada (Asturias /1), Rafael “La Apipisca” Guirán (Asturias /1), José “Pelón” Rosas (América /1), Jorge Sota (Asturias /2), Fernando Marcos (España /1), Manuel Alonso (España /1), Luis de la Fuente (España /1), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa /3).

CUB: Juan "Guajiro" Ayra, Evelio Morales, Arturo Galcerán, Ángel Rodríguez, Sergio "Ochoa" Casanova, Manuel "Bebito" Villaverde, Enrique Ferrer, Mario López ©, Héctor Socorro, Antero Valdés, Salvador "Indio" Soto.

Árbitro: Edward Donaghy (USA)

E. Morales salió lesionado al minuto 43, Ferrer salió lesionado al minuto 73.

 

Nomina contra Estados Unidos y gira europea 1934

PORTEROS:

 Alfonso “Burra” Riestra (Asturias), Rafael Navarro (América)

DEFENSAS:

 Manuel “Chaquetas” Rosas (Atlante), Lorenzo Camarena (Necaxa), Alfredo Garzón (América), Carlos Laviada (Asturias), Antonio Azpiri (Necaxa)

MEDIOS:

 Felipe “Diente” Rosas (España), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa), Guillermo “Perro” Ortega (Necaxa), Pedro González (Deportivo México), José “Pelón” Rosas (América)

DELANTEROS:

 Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante), Luis de la Fuente (España), Fernando Marcos (España), Juan “Trompito” Carreño (Asturias), Jorge Sota (Asturias), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa), Vicente “Chamaco” García (Necaxa), Félix “Ojos” Gómez (América), Manuel Alonso (España), Manuel Ortiz (Necaxa)

Entrenador: Rafael “Record” Garza

Jefe de la delegación: Antonio Correa
Doctor: José “Camote” Izquierdo


Despedida de la selección mexicana rumbo a Roma, 18 de abril de 1934

RONDA FINAL

Jueves 24 de mayo de 1934, 15:00h

Stadio del Partito Nazionale Fascista, Roma; asistencia: 10,000.

MEXICO - USA  2-4 (1-2)

Goles: Aldo Donelli 18 Manuel Alonso 27’ Aldo Donelli 30, Aldo Donelli 74 Dionisio Mejía 75’ Aldo Donelli 87’

MEX: Rafael Navarro (América /1), Antonio Azpiri (Necaxa /3), Lorenzo Camarena (Necaxa /3), Guillermo “Perro” Ortega © (Necaxa /3), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa /3), Felipe “Diente” Rosas (España /6), Vicente “Chamaco” García (Necaxa /2), Manuel Alonso (España /2), Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante /5), Juan “Trompito” Carreño (Asturias /8), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa /4).

USA: Julius Hjulian, Ecker Czerkiewicz, George Moorhouse ©, Bill Lehman, William “Billy” Gonsalves, Peter Pietras, James Gallagher, Warner Nilsen, Aldo Donelli, Tom Florie, Willie McLean.

Expulsado: Antonio Azpiri 52’.

Árbitro: Yossouf Mohamed (EGY), A1: Gialma Bevilacqua (ITA), A2: Felice Rovida (ITA)

Aldo Donelli falló un penal enviando el balón fuera al minuto 36.


Estados Unidos 4-2 México, 24 de mayo de 1934


Boleto del juego eliminatorio ante EUA el 24 de mayo de 1934 (2)

Fecha

Sede / Estadio

Equipo Local

Resultado

Equipo Visitante

PREPARACIÓN EN MÉXICO

14/01/1934

Ciudad de México, Parque España IV

México (Equipo Blanco)

4–3

México (Equipo Rojo)

21/01/1934

Ciudad de México, Parque España IV

México

7–3

Atlante (MEX)

28/01/1934

Ciudad de México, Parque Necaxa

México

2–1

Aurora (PER)

04/02/1934

Ciudad de México, Parque España IV

México

5–3

Aurora (PER)

11/02/1934

Ciudad de México, Parque España IV

México

4–1

Club España (MEX)

18/02/1934

Ciudad de México, Parque Asturias I

México

2–2

Asturias (MEX)

GIRA POR EUROPA

(Post-eliminación en Roma)

30/05/1934

Berna, Suiza — Wankdorf Stadion

México

1–1

Kreuzlingen (SUI)

31/05/1934

Berna, Suiza — Wankdorf Stadion

México

1–2

BSC Young Boys (SUI)

09/06/1934

Róterdam, Países Bajos — Sparta Stadion

México

1–0

Sparta (NED)

16/06/1934

Gijón, España — Estadio El Molinón

México

2–5

Selección Asturiana (ESP)


Selección Mexicana vs Sparta 9 de junio de 1934
Selección mexicana vs Selección Asturiana, 16 de junio de 1934


Delegación de los Estados Unidos

Protagonistas

Felipe Rosas Sánchez

Los hermanos Rosas: Felipe "El Diente", Manuel "Chaquetas" y Juan "La Chúndara"


Fecha de nacimiento: 5 de febrero de 1910 en Ciudad de México

Fecha de fallecimiento: 15 de diciembre de 1989 en Ciudad de México

Apodo: El Diente

Trayectoria en clubs: Atlante 1925-1933, España 1933-1934, Atlante1935-1939

Partidos internacionales A: 11, 2 goles

Mayores éxitos con la selección nacional: medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 1935

Mayores éxitos a nivel clubs: Campeón mexicano en 1931 con el Atlante y con el España en 1934

Manuel Rosas Sánchez.



Fecha de nacimiento: 29 de febrero de 1908 en Ciudad de México

Fecha de fallecimiento el 20 de febrero de 1989 en Ciudad de México

Apodo: Chaquetas

Trayectoria en clubs: Atlante 1926-1934

Partidos internacionales A: 4, 2 goles

Mayores éxitos a nivel clubs: Campeón mexicano en 1931 con el Atlante.

Los hermanos Rosas

Los hermanos Rosas crecieron en el seno de una familia de clase media de la Ciudad de México. De jóvenes, trabajaban en una bodega ubicada en la zona geográfica que hoy se conoce como la Zona Rosa. La cotidianidad de su empleo los colocaba muy cerca del campo del Club España, el mejor equipo del balompié nacional de aquellos años. Contemplar los entrenamientos del España despertó en ellos el anhelo de vestir esos colores. Sin embargo, los estatutos del club ibérico en esa época eran sumamente estrictos: solo se permitía la inscripción de futbolistas españoles o nacidos en México de ascendencia española directa, por lo que no cumplían con los requisitos.

Por esta razón, los hermanos Refugio y Trinidad Martínez, junto con los hermanos Rosas, se unieron y fundaron un equipo con la ambición de igualar al Club España: el Atlante. El club creció rápidamente, primero en una liga menor llamada Liga Spaulding —donde fue bicampeón— y, para la temporada 1927-28, fue invitado a participar en el campeonato mexicano de primera fuerza. En este entorno, los hermanos se ganaron apodos característicos: a Felipe le decían “El Diente”, a Manuel “Chaquetas” y un tercer hermano fue conocido como Juan “La Chúndara” Rosas.

En 1927, Felipe Rosas debutó en el Atlante y rápidamente se consolidó como un jugador eficiente, capaz de rendir tanto en el mediocampo como en la delantera, destacando incluso como extremo derecho. Poco después, su hermano Manuel llegó al equipo como lateral, aunque también podía desempeñarse en el mediocampo. Juntos fueron piezas fundamentales del Atlante, que logró victorias destacadas ante clubes visitantes de Estados Unidos, Hungría, Uruguay y Argentina. La cúspide del equipo llegó en 1932, cuando conquistó el campeonato de la Liga Mexicana.

Ambos hermanos integraron la selección mexicana en la Copa del Mundo de 1930, debutando juntos contra Francia en Montevideo, y se mantuvieron como titulares el resto del campeonato mundial. En aquellos años, Felipe y Manuel eran figuras del fútbol mexicano.

En 1934, México debió enfrentar a Cuba en una serie de tres partidos para clasificar al Mundial, y luego a Estados Unidos por el pase al torneo de Roma. Manuel disputó entonces su último encuentro internacional; permaneció en el Atlante toda su carrera y se retiró del fútbol activo siendo aún joven. Por su parte, Felipe se trasladó al Club España durante la temporada 1933-34 por motivos económicos, lo que provocó la indignación de la afición atlantista, que lo consideró un traidor. Sin embargo, Felipe regresó poco después al Atlante, donde jugó varias temporadas más.

Felipe Rosas concluyó su carrera internacional en 1935 tras conquistar el Campeonato Centroamericano. Ambos hermanos fueron también mecánicos expertos: fundaron su propio taller, trabajaron para la Compañía Eléctrica y permanecieron ligados para siempre a la historia del fútbol mexicano.

Anécdotas

  • El origen del apodo: El sobrenombre de Manuel “Chaquetas” Rosas se debió a que su chaqueta favorita le llegaba hasta las rodillas.
  • Histórico en los Mundiales: Manuel Rosas tuvo el dudoso honor de anotar el primer autogol en la historia de los mundiales (en el partido contra Chile). Sin embargo, a su vez se convirtió en el primer jugador en anotar un gol de penal en una Copa del Mundo (contra Argentina) y en el primer mexicano en marcar dos goles en un solo partido mundialista (también ante el conjunto albiceleste).
  • La dinastía familiar: Los hermanos Rosas tuvieron un tercer hermano, Juan “La Chúndara” Rosas, quien también llegó a la selección nacional. Aunque no coincidió con sus hermanos mayores en el plano internacional, sí jugó con ellos en el Atlante.
  • Justicia poética: Felipe finalmente pudo jugar en el Club España, el equipo que lo había rechazado a finales de la década de 1910 debido a que no era español ni de ascendencia directa. Para la década de los años 30, los ibéricos habían cambiado sus políticas coloniales y “El Diente” pudo enrolarse con ellos durante una temporada.

Alfonso Riestra



Nacimiento: 16 de junio de 1912.

Apodo: La Burra

Posición: Portero

Trayectoria a nivel clubs: Asturias 1931-1937

Mayores éxitos con la selección nacional: medallista de oro en los juegos centroamericanos de 1935

Alfonso Riestra fue uno de los guardametas más destacados del balompié mexicano durante la década de 1930. Poseedor de una notable agilidad, reflejos felinos, seguridad de manos y un agudo sentido de la ubicación, defendió en exclusiva la camiseta del Club Asturias a lo largo de toda su carrera profesional. A pesar de recibir atractivos ofrecimientos para incorporarse a las filas del Atlante, Riestra los rechazó firmemente, prefiriendo mantener la fidelidad al club que lo vio nacer futbolísticamente.

Para 1933, su regularidad y nivel lo consolidaron como el mejor portero de la Liga Mayor, ganándose la admiración de la exigente afición asturiana y abriéndose, por derecho propio, las puertas de la Selección Nacional.

El episodio más enigmático y mediático en la carrera de Riestra ocurrió en la antesala de la Copa del Mundo de Italia 1934. Tras conseguir el boleto en la Ciudad de México y realizar el extenuante viaje en barco hacia el viejo continente, la delegación mexicana debía disputar un partido de eliminación directa contra Estados Unidos en Roma.

A pesar de haber sido el arquero inamovible durante toda la eliminatoria previa, el director técnico Rafael Garza Gutiérrez "Récord" tomó la sorpresiva e intempestiva decisión de relegar a Riestra al banquillo, alineando en su lugar a Rafael Navarro, un guardameta que sumaba un largo periodo de inactividad. México cayó derrotado 4–2 frente al conjunto estadounidense, quedando eliminado del Mundial antes de la inauguración.

La prensa de la época bautizó el acontecimiento como el "Misterio de Roma", tejiendo diversas hipótesis a lo largo de los años:

  • La versión oficial: El estratega "Récord" argumentó formalmente ante los medios de comunicación que Riestra padecía de una severa afección en los riñones.
  • La realidad del vestuario: Trascendió que el arquero arrastraba una lesión física desde territorio mexicano. En su afán por no perder la titularidad en el partido más importante de su vida, intentó ocultarla, pero el cuerpo técnico terminó por descubrir la dolencia durante las prácticas previas en Roma.
  • El drama: Los rumores aseguraban que el portero lloró amargamente la noche en que se enteró de que no jugaría el partido más importante de su vida. El resto del plantel consideró injusta su exclusión e incluso presionaron a Navarro para que no jugara, lo que llenó de nerviosismo a este último y afectó el rendimiento del equipo en la cancha.

Tras el trago amargo de la eliminación, Riestra dio muestras de su profesionalismo durante la posterior gira de partidos amistosos que el combinado mexicano realizó por Europa, recuperando la titularidad y firmando destacadas actuaciones ante las escuadras locales. Al año siguiente, disputó el torneo regional en El Salvador, participando en las contundentes victorias frente a Cuba (6-1) y Honduras (8-2) ganado la medalla de oro.

(1) Imágenes cortesía César Castro (Uniformes selección mexicana)

(2) Imagen cortesía Diego Contreras

miércoles, 20 de mayo de 2026

Uruguay 1930: La odisea de la primera selección mexicana en una Copa Mundial

 Por Eduardo Mendoza y Erik Lugo:


Tras la pobre actuación en el Torneo Olímpico de Ámsterdam, la Federación Mexicana de Futbol se propuso elevar el nivel del balompié nacional de cara a 1930. Con dos compromisos en el horizonte —los Juegos Centroamericanos en La Habana y la Copa del Mundo en Uruguay—, la escasez de recursos obligó a las autoridades a elegir un solo camino. La apuesta fue ambiciosa: México declinó la cita regional para participar en la primera justa mundialista de la historia, iniciando así una preparación que prometía ser minuciosa y de máxima exigencia." Para ello, se designó al andaluz Juan Luqué de Serrallonga a la sazón, entrenador del Germania y que tenía fama de tener mano dura. 

Es preciso aclarar que Luqué no tuvo injerencia en la selección inicial de jugadores, esa labor recayó en Jesús Salgado y Luis Andrade Pradillo representantes de los equipos Atlante y América, respectivamente.

El 13 de mayo de 1930 se citó a 33 jugadores, de los cuales se seleccionaría la nómina final. La concentración se realizó en la casa de campo del Necaxa (donde actualmente se encuentra el centro comercial Parque Delta). La rutina diaria era estricta: despertar a las 6:00, entrenar hasta las 8:30, desayunar y luego regresar a sus trabajos, pues todos eran amateurs y el fútbol no les daba sustento. Por la tarde, a las 17:30, recibían charlas técnicas, cenaban a las 20:30 y finalmente descansaban. Con el paso de los días, la lista se redujo a 17 jugadores definitivos. El 1 de junio se jugó un partido de despedida contra el Asturias que ganaron por seis goles a uno.

El 3 de junio, la delegación partió en tren hacia Veracruz y, desde allí, abordó el vapor Orizaba rumbo a Nueva York haciendo escala en La Habana.

Listas de pasajeros del buque Orizaba que traslado a la delegación mexicana de Veracruz a Nueva York

Óscar Bonfiglio, portero de aquella selección, recordaría años después:

"Nuestra estancia en Nueva York fue espléndida. Entrenábamos cada mañana en la cancha del Brooklyn Wanderers y generalmente almorzábamos en un restaurante español llamado La Perla, donde nos encontrábamos con viejos conocidos del fútbol mexicano como 'Cacharro', Lecuona y Trabanco."

El 13 de junio abordaron el SS Munargo, que también transportaba al equipo de Estados Unidos. Hicieron escala en Río de Janeiro y Santos, Brasil, antes de llegar finalmente a Montevideo. El 1 de julio desembarcaron en Uruguay y se alojaron en la Villa Colón, situada a diez kilómetros del centro de la ciudad. La delegación mexicana no causó una buena impresión en la prensa uruguaya, ya que la mayoría tenía una estampa de casi niños en contraste con otros equipos.

Lista de pasajeros del buque SS Munargo 

El jefe de la delegación Ernesto Sota declaró a la prensa:

No tenemos el orgullo de creer que vamos a vencer, pero vamos a aprender mucho.

Bonfiglio recordaba con nostalgia:

"El lugar donde nos hospedamos era una casa vieja, los cuartos eran diminutos, los baños pésimos y el frío espantoso; era pleno invierno y llovía sin cesar."


Los entrenamientos se realizaron en el Colegio Pío, una escuela jesuita. Pero debido a las quejas de los directivos del colegio por las palabras altisonantes de Don Juan Luqué de Serrallonga, el jefe de la delegación, Ernesto Sota, sugirió trasladar las prácticas a la cancha del Wanderers, aún más lejana de su alojamiento. Durante este tiempo, los mexicanos aprovecharon para visitar a la selección uruguaya, cuyos jugadores ya eran viejos conocidos desde la visita del club Nacional a México en 1927. Unos días después, los uruguayos devolvieron la visita, fortaleciendo los lazos amistosos. En los días previos al debut el entrenador de México cayó enfermo y no pudo dirigir los entrenamientos lo que puso nerviosos a los directivos de la federación en México.

El 13 de julio, a mediodía, con Luqué ya recuperado, dispuso que la selección almorzara una ensalada de lechuga con pepinos y un sándwich de jamón. Tras la comida, se anunciaron las alineaciones. Con aproximadamente 4,000 espectadores y bajo un frío intenso, el árbitro Domingo Lombardi dio inicio al primer partido de México en la historia de los Mundiales: contra Francia.

A pesar de la motivación, los mexicanos sufrieron desde los primeros minutos. Nicho Mejia chocó con el arquero francés Thépot y este último quedó fuera del partido. Ante la falta de cambios en esa época, Chantrel, defensa francés, tuvo que ocupar la portería. Juan Carreño logró marcar el primer gol mexicano en mundiales, pero el resultado final fue un 4-1 adverso.

Bonfiglio anotó en su diario:

"Todo era desaliento. Nos quejábamos del frío y del agotamiento, además de muchas arbitrariedades de Lombardi que favorecieron a los franceses. El segundo gol que nos marcaron fue un claro fuera de lugar."

Para enfrentar a Chile, el entrenador alineó a Isidoro Sota en la portería y reemplazó al lesionado Mejía con Gayón. Los chilenos ganaron 3-0, incluyendo un autogol de Manuel Rosas. En el encuentro contra Argentina, Bonfiglio regresó a la portería y debutaron 4 jugadores. Aunque recibieron seis goles, lograron anotar tres goles frente a los futuros subcampeones en uno de los partidos más emocionantes del campeonato dejando una impresión digna.

La actuación ante Argentina abrió las puertas a una gira por Chile y Perú, donde disputaron cinco partidos. Tras concluir la gira, emprendieron el regreso a México, siendo recibidos cálidamente en Veracruz. Sin embargo, un cambio radical sacudiría al fútbol nacional debido a un cisma que llevaría a la desaparición de la Federación Mexicana de Fútbol, siendo sustituida por un nuevo ente. La selección nacional no se volvería a formar sino hasta cuatro años después para encarar la siguiente cita en Italia.

 Curiosidades y hechos de interés:

  • Noventa minutos de corrido: El 25 de mayo de 1930, semana y media antes de iniciar el viaje al cono sur, tuvo lugar un partido entre la Selección Roja (integrada por los jugadores con mayores con mayores posibidades de ser llamados al Mundial) y la Selección Verde (integrada por los que tenían menores posibilidades de ser covocados). Los Rojos vencieron con un apretado 3-2. Con el objetivo de "medir la resistencia física de los jugadores", el duelo se disputó sin descanso, esto es, jugando los 90 minutos de corrido. El encuentro se verificó en la cancha del Real Club España ubicado sobre la Calzada de la Verónica (actualmente Circuito Interior y Villalongín).
  • Cuerpo técnico y el "refuerzo" local: La selección viajó sin masajista. Al llegar a Montevideo, contrataron al uruguayo Tramaglio, una práctica común en la época donde los equipos echaban mano de especialistas locales para cubrir vacantes en el staff.
  • Viáticos: En un contraste abismal con el profesionalismo actual, los seleccionados recibieron apenas un dólar diario para sus gastos personales durante el torneo.
  • Permisos militares: Oscar Bonfiglio, Raymundo Rodríguez e Hilario López (jugadores del club Marte y miembros de la Secretaría de Guerra y Marina) no pudieron partir con el grupo debido a retrasos en sus permisos oficiales. Tuvieron que viajar por separado y alcanzar a la delegación en Veracruz.
  • Apuesta por la juventud: La federación mexicana continuaba con su política de apostar por un jugador joven con poca experiencia pero gran proyección, en este caso el elegido fue Jesús Chiquilin Castro de 18 años procedente del Club México. Dos años antes Dionisio Nicho Mejía fue llamado considerando esa misma política.
  • Incidente en altamar: El trayecto no estuvo libre de tensiones. Durante la travesía en barco, se produjo un altercado entre el Mapache Rodríguez y un seleccionado estadounidense, lo que desencadenó una batalla campal entre ambos planteles.
  • El caso de la “Pulga”: Roberto Gayón apodado La Pulga por su corta estatura, hizo historia al convertirse en el primer jugador no nacido en México en defender la camiseta nacional en una Copa del Mundo. De padres mexicanos, pero nacido en Costa Rica, ya que su progenitor se desempeñaba como cónsul de México en aquel país.
  • El enigma de los "penales extraños": Algunas fuentes afirman que Oscar Bonfiglio fue el primer portero mexicano en detener un penal en un mundial, pero esto es falso. El primer penal fallado en un mundial fue unos minutos antes en el Francia-Chile: el portero francés detuvo un penal a Vidal de Chile. En el caso del tiro que detuvo Bonfiglio, la pelota no se colocó en el manchón penal. Esto tiene una posible explicación: debido a la falta de árbitros internacionales, la FIFA tuvo que echar mano de jueces improvisados. Para el México-Argentina actuó el entrenador de la selección boliviana, Ulises Saucedo, quien no conocía bien las reglas. En el minuto 23 marcó un penal a favor de Argentina, pero al dudar si la falta ameritaba la pena máxima, colocó la pelota casi al borde del área para dar una oportunidad a los mexicanos. Esto permitió que Bonfiglio detuviera el disparo de Fernando Paternoster (algunas fuentes afirman que el argentino falló a propósito como acto de caballerosidad). Minutos después, se señaló otro penal en el área de Argentina, esta vez el árbitro sí colocó el balón en el punto correcto; Manuel Rosas no falló. Sin embargo, minutos después, otra falta en el área argentina generó confusión: el árbitro puso el balón nuevamente fuera del área. Bossio rechazó el tiro, pero Rosas anotó en el contrarremate. La prensa calificó estas jugadas como “penales extraños”, ya que parecían tiros libres sin barrera.




  • Ausencias y polémicas: La exclusión de Luis Oso Cerrilla (América) generó la primera gran controversia mediática en una convocatoria. Además, se mantuvo la tendencia de ignorar a futbolistas de las ligas de Occidente u Orizaba, así como a los integrantes de los clubes "españoles" (Asturias y Real España).
  • Identidad cromática: En Uruguay, México abandonó el uniforme verde botella utilizado en el Torneo Olímpico de 1928 para retornar al uso del rojo guinda. Este color no era nuevo, pues ya en 1927 la selección nacional que enfrentó al Nacional de Montevideo en su visita por tierras aztecas ya lo había utilizado, la única diferencia eran los pantaloncillos que eran color blanco.
  • Lazos de sangre: El plantel fue un asunto familiar; incluyó a los hermanos Rafael y Francisco Garza Gutiérrez, y a Felipe y Manuel Rosas. Asimismo, el portero Isidoro Sota era hermano de Ernesto Sota, jefe de la delegación y exolímpico en 1928.
  • Logística de época: Ante la pregunta de un jugador sobre por qué viajaban al norte (Nueva York) para ir a Uruguay (sur), la respuesta era simple: en 1930, solo desde el puerto neoyorquino zarpaban los barcos con la infraestructura necesaria para cruzar el Atlántico hacia el Cono Sur.
  • Controversia del partido inaugural: Aunque tradicionalmente se considera el juego entre México y Francia como el partido inaugural de las Copas Mundiales de Futbol, en realidad fueron dos los encuentros programados a la misma hora, exactamente al mismo tiempo (15:00h) en la cancha del Parque Central dio también inicio el encuentro entre Bélgica y Estados Unidos partido ganado por estos últimos con un marcador de 3-0.
Los primeros partidos de la Copa Mundial de 1930 se programaron a la misma hora (b)

  • La gira por Sudamérica: Después de la aventura por Montevideo, la delegación mexicana fue invitada a jugar una serie de encuentros amistosos en Chile y Perú. En el país andino la selección disputó tres partidos, el 2 de agosto perdió 3-2 ante un combinado de Valparaiso, al día siguiente empató 3-3 con un combinado de jugadores de Colo-Colo y Deportivo Español y en su camino hacia Perú disputaron un último partido en Antofagasta ante un conjunto local con el que perdieron 4-3. Ya en Perú, el 15 de agosto cayeron ante el Alianza (2-1) y un par de días después empataron ante el Universitario de Deportes (2-2) ambos encuentros sobre la grama del Estadio Nacional. Terminando el partido, los jugadores se dirigieron entre una nutrida ovación al Puerto del Callao en donde abordaron el buque "Essequibo", que los llevó de regreso a México cruzando por el Canal de Panamá haciendo escala en Cuba en donde tuvieron un ofrecimiento de jugar un encuentro amistoso que no se cristalizó ya que la Federación Mexicana no lo autorizó.

  • La llegada a México: El viernes 29 de agosto a bordo del trasatlántico español "Alfonso XIII" la delegación partió de La Habana con destino al puerto de Veracruz a donde arribó un par de días después siendo recibidos por una multitud que los ovacionó. Finalmente, tres meses después de haber partido a la aventura mundialista, el martes 2 de septiembre, los seleccionados arribaron a la estación del tren de Buenavista, lugar en donde, contrario a lo que cabría suponer tuvieron una fría y desangelada recepción por parte de familiares, amigos y algunos cuantos directivos. Es de destacar la ausencia del entrenador Luqué de Serrallonga quien regresó por su cuenta por razones nunca aclaradas. Solo trascendió que el español coincidió con sus ex dirigidos en Valparaiso y posteriormente en La Habana.

El diario oficialista "El Nacional" realizó una extensa cobertura de la Copa Mundial de 1930 (d) 

Preselección mexicana mundial 1930

PORTEROS: Óscar Bonfiglio (Marte), Isidoro Sota (América), Octavio Rivera (Club México)

DEFENSAS: Rafael Garza Gutiérrez (América), Francisco Garza Gutiérrez (América), Alejandro Corona (Atlante), Roberto Nadal (Marte), Emmanuel Guevara (Club México), Manuel Rosas (Atlante).

MEDIOS: Pedro Suinaga (América), Alfredo Sánchez (América), Luis Cerrilla (América), Felipe Rosas (Atlante), Hilario López Roa (Marte), Felipe Lima (Club México), Raymundo Rodríguez (Marte), Marcos Castro (Necaxa), Efraín Amezcua (Atlante), Vicente Luna (México), Eguiarte (Necaxa).

DELANTEROS: Adeodato López (América), Nicanor Tapia (Club México), José López (AD Orizaba), Fernando Rojas (Atlante), Roberto Gayón (América), Jorge Muñoz de Cote (Necaxa), José Ruiz (Necaxa), Dionisio Mejía (Atlante), Miguel Giralt (ESP) (Real España), Ernesto Sota García (América), Juan Carreño (Atlante), Juan López (Marte), Jesús Castro (Club México), Miguel Alatorre (Marte), Luis Pérez (Necaxa), Felipe Olivares (Atlante), Juan Terrazas (América).



Nomina final que viajó a Montevideo 1930

PORTEROS: Óscar Bonfiglio "El Yori" (Marte), Isidoro Sota "Yoyo" (América).

DEFENSAS: Rafael Garza Gutiérrez "Récord" (América), Francisco Garza Gutiérrez (América), Manuel Rosas "Chaquetas" (Atlante).

MEDIOS: Efraín Amezcua (Atlante), Alfredo Sánchez "El Viejo" (América), Raymundo Rodríguez "El Mapache" (Marte).

DELANTEROS: Juan Carreño "Trompito" (Atlante), Hilario “Moco” López (Marte), Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante), Felipe Rosas "El Diente" (Atlante), Felipe Olivares "La Marrana" (Atlante), José Ruiz (Necaxa), Luis Pérez "Pichojos" (Necaxa), Jesús Castro “Chiquilín” (Club México), Roberto Gayón "La Pulga" (América).

ENTRENADOR: Juan Luqué de Serrallonga (ESP)

JEFE DE LA DELEGACION: Ernesto Sota Garcia

ARBITRO: Gaspar Vallejo

MASAJISTA: Tramaglio (URU)


La participación mexicana

Domingo 13 de julio de 1930, 15:00h
Sede: Estadio de los Pocitos, Montevideo; asistencia: 4,444.. 
MÉXICO 1-4 FRANCIA (0:3)
  [Lucien Laurent 19’, Marcel Langiller 40’, Andre Maschinot 42’, Juan Carreño 70’, Andre Maschinot 87’]

MEX: Oscar Bonfiglio (Marte /3), Rafael Garza Gutiérrez © (América /3), Manuel Rosas (Atlante /1), Felipe Rosas (Atlante /1), Alfredo Sánchez (América /1), Efraín Amezcua (Atlante /1), Luis Pérez (Necaxa /1), Juan Carreño (Atlante /3), Dionisio Mejía (Atlante /2), José Ruiz (Necaxa /1), Hilario López (Marte/1).

FRA: Alexis Thépot, Auguste Capelle, Etienne Mattler, Jean Chantrel, Marcel Pinel, Alexandre Villaplane ©, Ernest Libérati, Edmond Delfour, Andre Maschinot, Lucian Laurent, Marcel Langiller.

Árbitro: Domingo Lombardi (URU) 
A1: Henri Christophe (BEL) 
A2: Almeida Rego (BRA)

Nota: Alexis Thepot abandono el partido al minuto 24, Jean Chantrel ocupo su lugar en la meta.

Momento preciso del primer gol de la historia de las copas mundiales marcado por Lucient Laurent (c)

Miércoles 16 de julio de 1930, 15:00h
Sede: Grand Parque Central, Montevideo; asistencia: 9,249.
MÉXICO 0-3 CHILE (0:1)
  [Carlos Vidal 3', Manuel Rosas (a) 52, Carlos Vidal 65']         

MEX: Isidoro Sota (América /1), Rafael Garza Gutiérrez © (América /4), Manuel Rosas (Atlante /2), Efraín Amezcua (Atlante /2), Alfredo Sánchez (América /2), Felipe Rosas (Atlante /2), Hilario López (Marte /2), Roberto Gayón (America /1), José Ruiz (Necaxa /2), Juan Carreño (Atlante /4), Luis Pérez (Necaxa /2).   

CHI: Roberto Cortes, Ulises Poirier, Víctor Morales, Arturo Torres, Guillermo Saavedra, Humberto Elgueta, Tomas Ojeda, Subiabre, Eberardo Villalobos, Carlos Vidal, Carlos Schneeberger ©.

Árbitro: Henri Christophe (BEL) 
A1: Martin Aphesteguy (URU) 
A2: John Langenus (BEL)

Nota: Víctor Morales abandono el partido al minuto 85.



Sábado 19 de julio de 1930 
Sede: Estadio Centenario, Montevideo; asistencia: 42,100. 
MÉXICO 3-6 ARGENTINA (1:3)
  [Guillermo Stábile 8', Adolfo Zumelzú 10’, Guillermo Stábile 17', Manuel Rosas (p) 37', Francisco Varallo 53', Adolfo Zumelzú 55', Manuel Rosas 72', Roberto Gayón 78', Guillermo Stábile 80']
 
MEX: Oscar Bonfiglio (Marte /4), Rafael Garza Gutiérrez © (América/5), Francisco Garza Gutiérrez (América /1), Manuel Rosas (Atlante /3), Alfredo Sánchez (America /3), Raymundo Rodríguez (Marte /1), Felipe Rosas (Atlante /3), Hilario López (Marte /3), Felipe Olivares (Atlante /1), Roberto Gayón (América /2), Juan Carreño (Atlante /5).
 
ARG: Ángel Bossio ©, José Della Tore, Fernando Paternoster, Alberto Chividini, Adolfo Zumelzú, Rodolfo Orlandini, Carlos Peucelle, Francisco Varallo, Guillermo Stábile, Atilio Demaría, Carlos Spadaro.
 
Árbitro: Ulises Saucedo (BOL)
A1: Gualberto Alonso (URU) 
A2: Costel Radulescu (ROU)
 
Nota: Aunque algunas fuentes mencionan que se marcaron varios penales en este juego la realidad es que solo fue uno, los otros dos fueron tiros libres sin barrera al borde del área grande.


Partidos de Preparación

Fecha

Ciudad

Sede

Resultado

Rival

Notas

25-may-1930

Ciudad de México, MEX

Parque España IV

3-2

México (Equipo Verde vs. Equipo Rojo)

Partido de entrenamiento

01-jun-1930

Ciudad de México, MEX

Parque España IV

6-1

Asturias (MEX)

Último partido en México

Gira Posterior

02-ago-1930

Valparaíso, CHI

2-3

Valparaíso XI (CHI)

Inicio de gira en Chile

03-ago-1930

Santiago, CHI

Campos Sports de Ñuñoa

3-3

Colo-Colo / Unión Española (CHI)

Combinado chileno

08-ago-1930

Antofagasta, CHI

Club Hípico

3-4

Univ. de Antofagasta (CHI)

15-ago-1930

Lima, PER

Estadio Nacional

1-2

Alianza Lima (PER)

Gira por Perú

17-ago-1930

Lima, PER

Estadio Nacional

2-2

Universitario (PER)

14-sep-1930

Ciudad de México, MEX

Parque Necaxa

4-5

Necaxa (MEX)

Partido de regreso

La selección en su gira por Chile


Ante el Alianza de Perú

La inauguración del Parque Necaxa (14-sep-1930)






Protagonistas

José Juan Luqué de Serrallonga


Nacimiento:  31/05/1882, Gerona España

Fallecimiento: 18/07/1967, Ciudad de Mexico.

El pintoresco entrenador español Juan Luqué de Serrallonga, en su etapa como futbolista, se desempeñó como guardameta en España en clubes como el Cádiz y el Sevilla. Posteriormente, inició una destacada faceta como estratega en su país dirigiendo al Celta de Vigo. Fue un entrenador adelantado a su tiempo muy similar a los entrenadores actuales ya que en su época los entrenadores lo más que hacían era dirigir los entrenamientos, mientras que Don Juan decidía las convocatorias, las alineaciones, el sistema táctico, se involucraba en la vida personal de sus jugadores con el afán de que estuvieran listos para el siguiente juego.

Tras emigrar a América, llegó a Cuba en 1927. Su trayectoria en México fue extensa:

  • En 1928, viajó al país para dirigir al Real España.
  • En 1930, estuvo al frente del Germania.
  • A mediados de 1932, tomó las riendas del Asturias.
  • En 1933, regresó al España.
  • En 1934, volvió al Asturias, con el que ganó la Copa México.
  • En 1941, retornó una vez más al Real España y, a finales de los años 40, dirigió al Veracruz, donde se alzó con el título de liga de la temporada 1949-50.

Su paso por la "Isla Bella"

Mientras que, en su trayectoria en Cuba, en el 27 dirigió al Iberia, donde incluso todavía a veces jugaba y alternaba en la posición de portero; con este equipo alcanzó una racha de 14 partidos invicto, un récord para la época. En el 28, dirigió al Juventud Asturiana y, a principios del 32, al Deportivo Cultural de la segunda división. Después de su paso por México, regresó a la isla en 1939 para volver a dirigir al Iberia.

Selección Mexicana y Datos Curiosos

Debido a su "mano dura", fue elegido para dirigir a la Selección Mexicana en el Mundial de 1930.

  • Aparentemente, priorizó la condición física sobre la técnica a la hora de elegir a los seleccionados.
  • Durante la cita mundialista, sufrió dos ataques de apendicitis.
  • En una ocasión menciono que uno de los recuerdos más gratos del mundial es que en el primer tiempo del Mexico – Argentina los asistentes al juego coreaban el nombre de México y no paraban de apoyarlos.
  • En el México-Argentina, tras el quinto gol, Juan Luqué reclamó airadamente a Bonfiglio. El guardameta dijo que el sol lo había cegado, a lo que el técnico contestó: “Voy a arreglar para que el partido sea de noche, a ver si la luna no le ciega”.
  • Durante los entrenamientos en Colegio Pío en Montevideo las indicaciones de Don Juan Luqué, con sus expresiones folcróricas -por decir lo menos-, escandalizaron a los directivos escolares, y el jefe de la delegación, Ernesto Sota, sugirió trasladar las prácticas a la cancha del Wanderers.
  • Antes de un encuentro, Mexico - Francia Luqué de Serrallonga apeló al patriotismo recordando la Batalla de Puebla: "Si el general Ignacio Zaragoza pudo vencer a los franceses, también podemos nosotros". El discurso fue tan emotivo que jugadores como el "Chaquetas" Rosas rompieron en llanto, mientras el masajista Tramaglio, confundido, preguntaba: “¿Vamos a la guerra o al fútbol?”.

 

Juan Carreño Lara


Nacimiento: 14 de agosto de 1909, Ciudad de México, México

Fallecimiento: 16 de diciembre de 1940, Ciudad de México, México

Posición: Delantero
Trayectoria como jugador: Atlante (1927-1933), Asturias (1933-1934), Atlante (1934-1938)

Campeonatos como jugador: Atlante 1931-32 

Su apodo, "El Trompito", se debía a su baja estatura y a la habilidad con la que hacía girar a sus rivales. Surgido de las entrañas del pueblo, fue el primer gran ídolo del fútbol mexicano. Se formó en los llanos de la colonia Tejada (actual alcaldía Cuauhtémoc) y tuvo un ascenso meteórico: comenzó en el equipo Sedenita, pasó al México y finalmente el Atlante lo solicitó como refuerzo antes de entrar a la Liga Mayor, convirtiéndose en el primer anotador de su historia en primera cuando el 9 de octubre de 1927 marcó el primer gol de los morenos ante el Necaxa en un encuentro que finalizó empatado a dos.

Su debut internacional fue antes de debutar en la liga local, cuando su equipo enfrentó al poderoso Colo-Colo de Chile que estaba de gira en México en 1927. Fue seleccionado nacional en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 y en el Mundial de 1930, donde Carreño tuvo el honor histórico de anotar el primer gol de México en un torneo oficial y el primer gol de México en una Copa del Mundo.

Se caracterizó por ser un jugador irreverente que no respetaba las reglas. Tenía "mañas" que le dieron fama de marrullero, como jalarle los calzones al portero en los tiros de esquina para distraerlo. Sin embargo, en el campo era impecable: pateaba con ambas piernas y jugaba de primera intención. Pasó casi toda su carrera en el Atlante, salvo un año en el Asturias (donde lo apodaron irónicamente "El Gachupín" por jugar en un club de españoles), lo que causó indignación entre la afición atlantista. Regresó al equipo de sus amores, hasta que el general Núñez lo corrió por indisciplado, se retiró finalmente en el Argos, equipo de la policía. Además, era adicto a la vida nocturna y la fiesta; un gran bailarín de danzón y bebedor de pulque.

Anécdotas:

  • El duelo de pulque: Se cuenta que, en el medio tiempo de un partido México–Cuba, el jugador cubano “Neno” Valdés retó a Juan Carreño a ver quién tomaba más pulque. Mientras Neno se quedó dormido por la embriaguez, Carreño saltó al terreno de juego y guio a los mexicanos a la victoria.
  • La juerga y el premio: Después de una noche de fiesta, Carreño se presentó a jugar en estado inconveniente; a pesar de eso, fue alineado, el Atlante ganó 4-1 y el dueño del equipo le obsequió 300 pesos por su desempeño.
  • El amor sobre el dinero: Se cuenta que, durante la gira de 1934 por Europa con la selección, recibió una oferta del Sporting de Gijón por 100,000 pesetas, pero la rechazó porque estaba enamorado y prefirió volver a México.

Desafortunadamente, falleció a los 31 años (en 1940) a causa de una peritonitis. Tras su muerte, la Liga Mayor organizó un partido en su honor, en el que se enfrentaron el Atlante campeón de liga (reforzado) y el Asturias (campeón de copa), duelo precursor de lo que a partir de 1942 se conoció como el "Campeón de Campeones". 

Agradecimientos:
(a) César Castro, Uniformes Selección Mexicana (@uniformesSelec1)
(b) Cortesía Uruguayan Football History (@uruguayanH)
(c) Revista Los Sports, Año VIII, Num. 385
(d) Hemeroteca Nacional Digital de México