Por Eduardo Mendoza:
México rumbo al Mundial de Italia 1934
A finales de 1930, se produjo
un nuevo cisma en el fútbol mexicano debido a que el Necaxa, el América y el
Club España se separaron de la liga por desacuerdos relacionados con la
remodelación del Campo Asturias y a la filtración de la noticia de que los
equipos que no contaban con un inmueble propio pretendían construir con el aval
de la Federación, un estadio exclusivo para los partidos de la Liga lo que
dejaría sin ingresos a los clubes con campo propio como el Necaxa y el España. A
esta situación se sumó una disputa con la Federación Española de Fútbol, la
cual había solicitado la inhabilitación del jugador Gaspar Rubio, recientemente
fichado por el Club España, debido a que este todavía tenía contrato con el
Real Madrid y quien había desertado para irse primeramente al futbol de Cuba
antes de arribar a nuestro país. Debido a que la federación mexicana acató
dicha sanción, el Club España anunció su retiro de la competencia. De
inmediato, tanto el América como el Necaxa le brindaron su apoyo, lo que
provocó que la federación suspendiera a los tres conjuntos. Todo esto llevó a
la cancelación del campeonato de liga 1930-31, el cual fue declarado desierto,
tras haberse disputado solo cuatro jornadas.
Ante esta situación, los tres clubes castigados optaron por crear su propia organización, a la que llamaron Federación Central de Futbol Asociación. Esta nueva entidad buscó el reconocimiento de la FIFA, argumentando que la Federación Mexicana de Futbol original no había logrado tener el control total del balompié a nivel nacional. Esto desató una intensa pugna durante 1931 entre ambas federaciones, ya que las dos buscaban consolidarse como el máximo ente rector del futbol en el país.
Finalmente, ese mismo año ambas entidades se fusionaron, asumiendo el nombre mixto de Federación Mexicana del Centro. A su vez, el campeonato mexicano pasó a llamarse Campeonato Preferente de la Liga Mayor, un circuito dependiente de la federación, pero con autonomía propia.
La eliminatoria rumbo al mundial de 1934
El 15 de octubre de 1933, en una reunión celebrada en La Habana, el señor William A. Campbell, representante de la FIFA en Norteamérica, acordó organizar una eliminatoria para la Copa del Mundo de la zona en la que participarían Cuba, México y Haití. En una primera fase, Cuba y Haití se enfrentaron en casa de estos últimos, donde los haitianos fueron eliminados. Por lo que los cubanos enfrentarían a los mexicanos en tres partidos para el pase definitivo a la Copa del Mundo; los juegos serían en México para disputarse en marzo de 1934. Por otro lado, Estados Unidos que originalmente no se había inscrito, finalmente confirmó su participación, pero al incluir la FIFA a México como parte de Centroamérica y no de Norteamérica como cabría haber esperado, los estadounidenses sin ningún rival a quien enfrentarse clasificaron automáticamente a la final regional esperando al vencedor de el enfrentamiento entre mexicanos y cubanos.
Por otra parte, en México, a
finales de 1933 se vivía un nuevo conflicto interno entre la Federación
Mexicana del Centro y la Liga Mayor, ambos organismos intentando imponer al
entrenador de la selección. Finalmente, la Liga Mayor se impuso y nombró al
técnico a Aurelio Pérez Meléndez (padre de Aurelio Pérez Teuffer quien años después fungiría como jefe de servicios médicos del Club América y la Selección Nacional), quien trabajaba en la Suprema Corte de
Justicia y había sido portero del club Tigres en su juventud. Sus asesores
fueron Alfredo Crowle y Percy Clifford.
Sin embargo, se desató la polémica al convocar al futbolista peruano Julio Lores y los españoles Nemesio Tamayo y José Ramón Ballina además de prescindir de uno de los mejores jugadores mexicanos del momento: Félix “Ojos” Gómez del América. Todo esto molestó profundamente a los clubes mexicanos como Atlante, América y México, e incluso la propia Liga Mayor reprobó las acciones, considerándola no representativa del fútbol nacional.
El escándalo fue tal que Pérez Meléndez renunció el 26 de diciembre de 1933, siendo sustituido por Rafael “Récord” Garza Gutiérrez, entrenador del América y veterano del mundial de 1930.
La preparación de la selección
nacional comenzó en enero de 1934 con una preselección de jugadores que se
concentró en el parque Necaxa que entrenaba los martes y jueves. Disputaron
partidos amistosos contra varios clubes mexicanos y contra el Aurora de Perú.
A finales de enero se dio a
conocer la lista definitiva de 22 futbolistas que enfrentarían a los cubanos.
El portero Raúl Álvarez del España fue descartado y se convocó a Rafael Navarro
del América, suplente en su club, además de reintegrar a Félix Gómez.
Los caribeños llegaron el 19
de febrero con dos semanas de antelación para aclimatarse. Venían con dos
jugadores españoles, un costarricense y varios veteranos campeones de los
Juegos Centroamericanos de 1930. Se hospedaron en la Casa Madame Pompin y tuvieron
su primer entrenamiento el 22 de febrero en el Parque Necaxa, al cual no se
permitió el ingreso de personas ajenas a la delegación.
En esa época no había un parámetro para saber si el fútbol mexicano era superior al cubano, ya que nunca se habían enfrentado; en los hechos, los cubanos parecían superiores, habían sido campeones en los primeros Juegos Centroamericanos celebrados en su casa y, en diciembre de 1931, había venido un equipo cubano llamado Iberia que había ganado la mayoría de sus encuentros aquí.
Dada la importancia de la
serie ante los antillanos, el campeonato de la Liga Mayor fue suspendido y la
afición del país se desbordó para apoyar a su selección en la serie
eliminatoria mundialista. En el primer encuentro en la cancha del Necaxa, los
cubanos jugaron su mejor partido, pero terminaron perdiendo tres goles por dos;
para el siguiente juego en el mismo escenario, fueron sorprendidos y cayeron
por un contundente marcador de cinco goles contra cero y, finalmente, ya muy
desmoralizados, jugando el segundo tiempo con dos hombres menos, los visitantes perdieron cuatro por uno en un flojo partido con
poco público disputado en el Parque España de la Calzada de la Verónica.
La última escala antes del
mundial era enfrentar a Estados Unidos en Roma por el último boleto disponible
apenas tres días antes del inicio de la competencia.
La versión más difundida
acerca de porque se jugó ese partido en la capital italiana y no en Norteamérica
indica que fue por la inscripción tardía de Estados Unidos y que al no haber ya
tiempo para definir la sede, se decidió jugar el encuentro en Europa.
Otra versión indica que al no
existir acuerdo sobre la sede del partido la FIFA ordenó jugarlo en la “Ciudad
Eterna”.
Si bien es cierto, que los
norteamericanos si se inscribieron de forma tardía, esto fue antes de que se
jugara la serie entre Cuba y México y no después como se ha contado por décadas.
A mediados de febrero de 1934 la FIFA dio el anuncio, por lo que ya desde antes
de enfrentar a Cuba, en México ya se sabía que el vencedor tendría que viajar a
Italia a enfrentarse a los norteamericanos, por otro lado, no hace ningún
sentido decir que no se dio un acuerdo para definir la sede del encuentro que
definía la clasificación cuando no se había asegurado siquiera la participación
en esa instancia; así que, todo indica que fue una invitación girada por el
dictador italiano Benito Mussolini -dócilmente aceptada por la FIFA- la que
inclinó la balanza para que el partido se disputara en Roma.
El defensa Antonio Azpiri recordaba:
“Entrenábamos martes, jueves y los domingos íbamos a correr al Desierto de los Leones. A veces no había campo para poder entrenar”.
La Liga Mayor ordenó que el
día 8 de abril el campeonato se reanudara, y el día 15 en una emotiva ceremonia efectuada en el Parque España, se despidió a los
futbolistas mexicanos para enfrentar la aventura europea. Como se mencionó, la
Liga Mayor tomó el control de la selección por encima de la federación y nombró
jefe de la delegación a Antonio Correa, del América.
El miércoles 18 los futbolistas partieron
rumbo a Veracruz, pero antes pasaron por Orizaba, donde se organizó un homenaje
y un partido informal entre los 22 seleccionados que terminó empatado a un gol.Ya en el puerto jarocho, el viernes 20 a las 17:00h abordaron el vapor Orinoco de bandera alemana, uno de los barcos más famosos
de la época. La primera escala fue en La Habana, donde la Federación Cubana
organizó una comida de honor para los seleccionados con la esperanza de jugar
un encuentro contra los mexicanos, pero estos últimos lo descartaron para
evitar lesiones.
Durante el viaje, los jugadores continuaron entrenando: corrían por la cubierta, hacían trabajo de gimnasio y mataban el tiempo jugando a las cartas. Finalmente, desembarcaron en Francia y tomaron un tren rumbo a Roma.
Azpiri habla de sus impresiones en Italia:
“Llegamos a Roma y el clima no nos trató muy bien; hacía un calor al que no estábamos acostumbrados. Sin embargo, había tiempo para aclimatarnos. Nos fue asignado uno de los mejores hoteles de la ciudad. Era muy bonito y nos sentíamos muy importantes cuando nos servían los meseros vestidos impecablemente. Mientras esperábamos el día del partido contra los americanos, asistíamos al cine, al teatro y a cócteles en la embajada”.
Finalmente, el 24 de mayo de 1934, México y Estados Unidos se enfrentaron en un histórico partido eliminatorio oficial en el Estadio del Partido Nacional Fascista de Roma, ante la presencia de Benito Mussolini. El equipo norteamericano no era tan fuerte como el de cuatro años antes en Uruguay —su liga profesional había desaparecido en 1931—, pero a pesar de eso era un conjunto competitivo con algunos veteranos de 1930. En el bando mexicano hubo una sorpresa de último momento en su alineación: apareció Rafael Navarro como portero titular.
Rafael Navarro comenta:
“Antes de saltar al terreno
de juego se me acercó Vittorio Pozzo, entrenador de los Azzurri, quien me dijo
que dirigiera con serenidad a mis defensas; que si podíamos contener a los
americanos en los primeros minutos la victoria sería nuestra, ya que su fútbol
era mucho más rudimentario que el nuestro”.
Los estadounidenses comenzaron atacando, mientras los mexicanos se mostraban nerviosos. A pesar de que estos últimos trataron de imponer su estilo de juego, los americanos, con un estilo primitivo, pero más físico, lograron imponerse. Cuatro goles del norteamericano Aldo Donelli y la expulsión de Azpiri decidieron el juego 4-2, por lo que los aztecas se despidieron del Mundial antes de empezar.
Rafael Navarro añade:
“Fuimos derrotados por 4-2.
Perdimos sin excusas ni pretextos. La culpa no fue de los jugadores ni del
técnico, sino de la organización, porque no se hizo nada para aprovechar las
experiencias del viaje anterior. Si nos barríamos a los pies, nos marcaban
falta; si nos cargaban con el cuerpo, el juego seguía. ¿Quién nos había
enseñado esas pequeñas cosas?”.
Una vez eliminada, la
delegación mexicana se quedó sin recursos económicos, pues la Federación
Italiana solo cubría los gastos durante la Copa del Mundo. Por ello, los
jugadores se vieron obligados a disputar partidos amistosos para financiar su
regreso a bordo del buque Sierra Ventana. Primero fueron a
Suiza, donde jugaron un par de partidos; después fueron a los Países Bajos a
jugar otro encuentro y luego a Francia, donde no pudieron conseguir ningún
rival y solo se dedicaron a pasear. Por casualidad, en el hotel donde estaban
hospedados (Hotel Montavor) también se encontraba la selección española; con su
ayuda, pudieron pactar una gira por Gijón, España, para jugar contra la
selección asturiana.
Después de esto, la selección
partió de Europa y desembarcó en Veracruz el 8 de julio y llegó a la capital el
día 10. Al arribar, Rafael “Récord” Garza Gutiérrez fue destituido como
entrenador, tanto de la selección como del América.
Curiosidades y
hechos de interés
- La polémica exclusión de Félix “Ojos” Gómez: Antes de la eliminatoria, se desató una intensa controversia por la exclusión de Félix Gómez (América), a quien el entrenador Aurelio Pérez Meléndez consideró de "mala constitución física". La presión mediática y social generada por este comentario influyó en la renuncia de Pérez Meléndez.
- Dos selecciones mexicanas contra el mismo rival: Durante el conflicto entre la Federación Mexicana y la Federación Central, se produjo la visita del club uruguayo Bella Vista, que contaba en sus filas con varios campeones del mundo de 1930. Esto derivó en una curiosa situación: dos selecciones mexicanas distintas se enfrentaron al conjunto charrúa. Primero, el representativo de la Federación Mexicana de Fútbol fue batido por un contundente seis goles a cero; pocos días después, la selección de la Federación Central de Futbol recibió cinco anotaciones más.
- Ausencias discutidas: Rafael Guirán, Hilario López y Alfredo “Viejo” Sánchez fueron los futbolistas más cuestionados por la opinión pública tras haber quedado fuera de la lista final para el viaje.
- Récord de asistencia: El primer encuentro oficial entre México y Cuba se convirtió en el partido con más asistencia en la historia del balompié nacional hasta ese momento, registrando a más de 20,000 espectadores en las tribunas.
- Duelo de pulque en el entretiempo: Se cuenta que, durante el descanso de uno de los partidos contra Cuba, el jugador isleño “Neno” Valdés retó a Juan Carreño a un duelo para ver quién aguantaba más tomando pulque. El resultado fue dispar: mientras “Neno” se quedó dormido por los efectos de la bebida, “Trompito” Carreño saltó a la cancha en el segundo tiempo y guio a los mexicanos hacia la victoria.
- El gol del “avión”: En el tercer partido ante los cubanos,
ganado por México 4-1, el tercer gol fue anotado por Fernando Marcos
gracias a un avión que iba pasando. El propio Marcos así lo describió:
«A mi me
pusieron en el tercer partido y logré meter mi gol, pero ni cosquillas me hizo.
Empiezo a avanzar cuidado por mi marcador, y de repente lo veo que se para,
mira hacia arriba y se queda con la boca abierta viendo… ¡un avión! Mientras veía
el avioncito, primero de su vida me imagino, fusilé a Ayra, un buen portero y salvé
el compromiso personal».
- El "miedo" de Navarro: Rafael Navarro había sido el elegido para custodiar el arco en el último partido contra Cuba; sin embargo, no pudo jugar debido a una enfermedad, aunque los rumores de la época aseguraban que su baja se debió al miedo.
- Indisciplina caribeña: Al regresar a su país, los integrantes de la selección cubana y su director técnico fueron multados con diez pesos debido a diversos actos de indisciplina cometidos durante su estancia en México.
- Uniforme alternativo: Debido a que la selección de Cuba jugaba con camiseta roja, los mexicanos tuvieron que utilizar un uniforme alternativo de color blanco para esa serie. Para el duelo ante Estados Unidos, el Tri volvió a su tradicional tono rojo guinda.
- La calefacción del "Chamaco": Vicente “Chamaco” García, de carácter serio y reservado, era el blanco constante de las bromas de sus compañeros en el camarote. Una noche decidió desquitarse: abrió las válvulas de la calefacción de la habitación a tope, obligando a los bromistas a salir huyendo y dormir a la intemperie en la cubierta del barco.
- Kilos de más en alta mar: Los que más disfrutaron de la comida durante el viaje trasatlántico fueron Manuel “Diente” Rosas y Pedro González, quienes subieron seis kilos a bordo. Al llegar a Roma, el entrenador Rafael Garza Gutiérrez “Récord” los puso a sudar la gota gorda con entrenamientos extenuantes para que recuperaran su mejor forma física.
- Espionaje sin frutos: El director técnico Garza Gutiérrez espió un entrenamiento del seleccionado de Estados Unidos en Roma, pero su estrategia no sirvió de mucho ya que sus rivales se limitaron a trotar y a jugar béisbol.
- El rigor arbitral europeo: Sobre el arbitraje en el
Viejo Continente, el “Diente” Rosas relató años después:
«Yo me barría con los tacos
por delante, sobre la pelota o el botín del rival, y en México los árbitros no
decían nada. En Roma, después de dos intentos, ¡me marcaron falta y el árbitro
me amenazó con echarme! Me azorrillaron y no volví a barrerme».
- La injusta expulsión de Azpiri: Respecto a la expulsión de Antonio Azpiri contra Estados Unidos, se cuenta que el delantero norteamericano Aldo Donelli lo golpeó constantemente sin recibir sanción. Cuando el marcador iba 2–1, se produjo un fuerte choque entre ambos y el juez pitó falta. Azpiri reclamó airadamente: «¿Pero no ve usted que fue él quien me chocó?». De nada valieron sus palabras; el silbante lo mandó a las regaderas.
- La gran polémica: La decisión de alinear a Rafael
Navarro en lugar de Alfonso Riestra generó una enorme controversia en el
entorno nacional, al grado de ser bautizada por la prensa como “el
misterio de Roma”. Los diarios llenaron páginas enteras buscando la razón
del cambio.
- Espectadores del verdugo: Tras quedar fuera del Mundial, la delegación mexicana asistió como espectadora al Estadio Nacional del PNF para presenciar el debut de sus verdugos en la Copa del Mundo, atestiguando la goleada de Italia por 7-1 sobre Estados Unidos.
- Del mariachi al olvido: Cuando la selección partió rumbo a Italia, fue despedida con mariachis, el Himno Nacional y la melancólica melodía de Las Golondrinas. En contraste, a su regreso, solo los recibieron un directivo de la Liga Mayor y unos cuantos familiares; la afición ya se había olvidado de ellos. El plantel comprendió en carne propia lo amarga que puede llegar a ser la derrota.
- Falta de recursos: Debido a la falta de recursos tras la eliminación, el jefe de la delegación, Antonio Correa, envió un mensaje de auxilio a la Liga Mayor solicitando 300 dólares. La Liga Mayor no contaba con el dinero solicitado, pero el problema se resolvió gracias a la devolución de los pasajes de barco de los futbolistas que se quedaron en Europa, ya que no emprenderían el viaje de regreso.
- Espectáculo a bordo: Para mitigar los gastos
durante el viaje de vuelta, el “Diente” Rosas tuvo que presentar números
de baile español en el barco para recaudar dinero entre los pasajeros.
- Exportación de talento: El único aspecto positivo de la travesía fue la histórica contratación de tres jugadores mexicanos en clubes de la Primera División de España: Luis “Pirata” Fuente y Manuel Alonso ficharon por el Racing de Santander, mientras que Carlos Laviada se incorporó al Real Oviedo.
- El amor pudo más que los billetes: Otro jugador codiciado fue Juan Carreño, quien recibió una jugosa oferta del Sporting de Gijón por 100,000 pesetas. No obstante, el “Trompito” la rechazó rotundamente porque estaba profundamente enamorado y su único deseo era volver a México.
- La dinastía Sota: Jorge Sota, delantero del Asturias, se convirtió en el tercer miembro de la dinastía Sota en defender la camiseta de la selección mexicana en un torneo internacional de prestigio: Ernesto lo había hecho en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, Isidoro en el Mundial de Uruguay 1930 y Jorge en este proceso de Italia 1934.
- Los hermanos Rosas: Los hermanos Felipe y Manuel “Chaquetas” Rosas hicieron historia al repetir en la convocatoria, tal como lo habían hecho cuatro años antes en la primera Copa del Mundo de 1930.
- Pioneros bajo las luces: Durante la gira posterior
a la eliminación, el encuentro amistoso contra el Kreuzlingen de Suiza se
disputó de noche, convirtiéndose de manera oficial en el segundo partido
nocturno en toda la historia de la selección mexicana.
Preselección mexicana enero 1934
PORTEROS:
Alfonso “Burra” Riestra (Asturias), Raul “Jorobado” Álvarez (España)
DEFENSAS:
Alfredo Garzón (América), Antonio Azpiri (Necaxa), Lorenzo
Camarena (Necaxa), Manuel “Chaquetas” Rosas (Atlante), Carlos Laviada
(Asturias), Rafael “La Apipisca” Guirán (Asturias),
MEDIOS:
Felipe “Diente” Rosas (España), José “Pelón” Rosas (América),
Guillermo “Perro” Ortega (Necaxa), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa), Alfredo “Viejo”
Sánchez (América), Leopoldo López Noriega (America), Pedro González (Club
México)
DELANTEROS:
Vicente “Chamaco” García (Necaxa), Jorge Sota (Asturias), Félix
“Ojos” Gómez (América), Manuel Alonso (España), Miguel Giralt (América), Fernando
Marcos (España), Luis de la Fuente (España), Juan “Trompito” Carreño
(Asturias), Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante), Juan Terrazas (América), José “El
Siete” Ruvalcaba (Necaxa)
Nómina de Mexico contra Cuba
PORTEROS:
Alfonso “Burra” Riestra (Asturias), Rafael Navarro (América)
DEFENSAS:
Manuel “Chaquetas” Rosas (Atlante), Lorenzo Camarena
(Necaxa), Alfredo Garzón (América), Carlos Laviada (Asturias), Antonio Azpiri
(Necaxa)
MEDIOS:
Felipe “Diente” Rosas (España), Ignacio “Calavera” Ávila
(Necaxa), Guillermo “Perro” Ortega (Necaxa), Rafael “La Apipisca” Guirán
(Asturias), José “Pelón” Rosas (América)
DELANTEROS:
Dionisio “Nicho” Mejía (Atlante), Luis de la Fuente
(España), Fernando Marcos (España), Juan “Trompito” Carreño (Asturias), Jorge
Sota (Asturias), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa), Vicente “Chamaco” García
(Necaxa), Félix “Ojos” Gómez (América), Manuel Alonso (España), Manuel Márquez
(Atlante)
Entrenador: Rafael “Record” Garza
Doctor: José “Camote” Izquierdo
Partidos de la Selección Nacional de la eliminatoria para
la Copa del Mundo de 1934
JUEGO 1
Domingo 4 de marzo de 1934, 12:00h
Parque Necaxa, México DF; asistencia: 20,000.
MEXICO – CUBA 3-2 (3:1)
Goles: Dionisio Mejia 9’, Dionisio Mejia 10’, Dionisio Mejia
20’, Mario López 41’, Mario López 65’.
MEX: Alfonso “Burra” Riestra (Asturias /1), Antonio Azpiri
(Necaxa /1), Lorenzo Camarena (Necaxa /1), Guillermo “Perro” Ortega © (Necaxa
/1), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa /1), Felipe “Diente” Rosas (España /4),
Vicente “Chamaco” García (Necaxa /1), Félix “Ojos” Gómez (América /1), Dionisio
“Nicho” Mejía (Atlante /3), Juan “Trompito” Carreño (Asturias /6), José “El
Siete” Ruvalcaba (Necaxa /1).
CUB: Juan "Guajiro" Ayra, Evelio Morales,
Francisco "Panchito" Socorro, Arturo Galcerán, Ángel Rodríguez,
Manuel "Bebito" Villaverde, Enrique Ferrer, Héctor Socorro, Mario
López ©, Antero Valdés, Salvador "Indio" Soto.
Arbitro: Edward Donaghy (USA), A1: Juan López, A2: Daniel
Liceaga.
JUEGO 2
Domingo 11 de marzo de 1934, 12:00h
Parque Necaxa, México DF; asistencia: 22,000.
MEXICO – CUBA 5-0 (3:0)
Goles: Jorge Sota 25’, Dionisio Mejia 31’, Dionisio Mejia 40’,
Felipe Rosas 72’, Dionisio Mejia 76’.
MEX: Alfonso “Burra” Riestra (Asturias /2), Antonio Azpiri
(Necaxa /2), Lorenzo Camarena (Necaxa /2), Guillermo “Perro” Ortega © (Necaxa
/2), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa /2), Felipe “Diente” Rosas (España /5),
Jorge Sota (Asturias /1), Félix “Ojos” Gómez (América /2), Dionisio “Nicho”
Mejía (Atlante /4), Juan “Trompito” Carreño (Asturias /7), José “El Siete”
Ruvalcaba (Necaxa /2).
CUB: Juan "Guajiro" Ayra, Evelio Morales,
Francisco "Panchito" Socorro, Arturo Galcerán, Ángel Rodríguez,
Sergio "Ochoa" Casanova, Manuel "Bebito" Villaverde, Héctor
Socorro, Mario López ©, Antero Valdés, Salvador "Indio" Soto.
Árbitro: Edward Donaghy (USA), A1: Germán Núñez Cortina, A2:
Marine.
Carreño falló un penal detenido por el portero Ayra al
minuto 62.
JUEGO 3
Domingo
18 de marzo de 1934
Parque
España, México DF.
MEXICO
– CUBA 4-1 (2:1)
Goles: Mario López 16’, Manuel Alonso 31’, José Ruvalcaba 43’, Fernando Marcos 60’, Manuel Alonso 83’.
MEX: Alfonso “Burra” Riestra (Asturias /3), Manuel “Chaquetas” Rosas © (Atlante /4), Alfredo Garzón (América /1), Carlos Laviada (Asturias /1), Rafael “La Apipisca” Guirán (Asturias /1), José “Pelón” Rosas (América /1), Jorge Sota (Asturias /2), Fernando Marcos (España /1), Manuel Alonso (España /1), Luis de la Fuente (España /1), José “El Siete” Ruvalcaba (Necaxa /3).
CUB: Juan "Guajiro" Ayra, Evelio Morales, Arturo Galcerán, Ángel Rodríguez, Sergio "Ochoa" Casanova, Manuel "Bebito" Villaverde, Enrique Ferrer, Mario López ©, Héctor Socorro, Antero Valdés, Salvador "Indio" Soto.
Árbitro: Edward Donaghy (USA)
E. Morales salió lesionado al minuto 43, Ferrer salió lesionado al minuto 73.
Nomina contra Estados Unidos y gira europea 1934
PORTEROS:
Alfonso “Burra”
Riestra (Asturias), Rafael Navarro (América)
DEFENSAS:
Manuel “Chaquetas”
Rosas (Atlante), Lorenzo Camarena (Necaxa), Alfredo Garzón (América), Carlos
Laviada (Asturias), Antonio Azpiri (Necaxa)
MEDIOS:
Felipe “Diente” Rosas
(España), Ignacio “Calavera” Ávila (Necaxa), Guillermo “Perro” Ortega (Necaxa),
Pedro González (Deportivo México), José “Pelón” Rosas (América)
DELANTEROS:
Dionisio “Nicho”
Mejía (Atlante), Luis de la Fuente (España), Fernando Marcos (España), Juan
“Trompito” Carreño (Asturias), Jorge Sota (Asturias), José “El Siete” Ruvalcaba
(Necaxa), Vicente “Chamaco” García (Necaxa), Félix “Ojos” Gómez (América),
Manuel Alonso (España), Manuel Ortiz (Necaxa)
Entrenador: Rafael “Record” Garza
Jefe de la delegación: Antonio Correa
Doctor: José “Camote” Izquierdo
RONDA FINAL
Jueves 24 de mayo de 1934, 15:00h
Stadio del Partito Nazionale Fascista, Roma; asistencia:
10,000.
MEXICO - USA 2-4 (1-2)
Goles: Aldo Donelli 18 Manuel Alonso 27’ Aldo Donelli 30,
Aldo Donelli 74 Dionisio Mejía 75’ Aldo Donelli 87’
MEX: Rafael Navarro (América /1), Antonio Azpiri (Necaxa /3),
Lorenzo Camarena (Necaxa /3), Guillermo “Perro” Ortega © (Necaxa /3), Ignacio
“Calavera” Ávila (Necaxa /3), Felipe “Diente” Rosas (España /6), Vicente
“Chamaco” García (Necaxa /2), Manuel Alonso (España /2), Dionisio “Nicho” Mejía
(Atlante /5), Juan “Trompito” Carreño (Asturias /8), José “El Siete” Ruvalcaba
(Necaxa /4).
USA: Julius
Hjulian, Ecker Czerkiewicz, George Moorhouse ©, Bill Lehman, William “Billy”
Gonsalves, Peter Pietras, James Gallagher, Warner Nilsen, Aldo Donelli, Tom
Florie, Willie McLean.
Expulsado: Antonio Azpiri 52’.
Árbitro: Yossouf Mohamed (EGY), A1: Gialma Bevilacqua (ITA),
A2: Felice Rovida (ITA)
Aldo Donelli falló un penal enviando el balón fuera al
minuto 36.
|
Fecha |
Sede / Estadio |
Equipo Local |
Resultado |
Equipo Visitante |
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PREPARACIÓN EN MÉXICO |
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14/01/1934 |
Ciudad de México, Parque España IV |
México (Equipo Blanco) |
4–3 |
México (Equipo Rojo) |
|
21/01/1934 |
Ciudad de México, Parque España IV |
México |
7–3 |
Atlante (MEX) |
|
28/01/1934 |
Ciudad de México, Parque Necaxa |
México |
2–1 |
Aurora (PER) |
|
04/02/1934 |
Ciudad de México, Parque España IV |
México |
5–3 |
Aurora (PER) |
|
11/02/1934 |
Ciudad de México, Parque España IV |
México |
4–1 |
Club España (MEX) |
|
18/02/1934 |
Ciudad de México, Parque Asturias I |
México |
2–2 |
Asturias (MEX) |
|
GIRA POR EUROPA |
(Post-eliminación en Roma) |
|||
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30/05/1934 |
Berna, Suiza — Wankdorf Stadion |
México |
1–1 |
Kreuzlingen (SUI) |
|
31/05/1934 |
Berna, Suiza — Wankdorf Stadion |
México |
1–2 |
BSC Young Boys (SUI) |
|
09/06/1934 |
Róterdam, Países Bajos — Sparta Stadion |
México |
1–0 |
Sparta (NED) |
|
16/06/1934 |
Gijón, España — Estadio El Molinón |
México |
2–5 |
Selección Asturiana (ESP) |
Protagonistas
Felipe Rosas Sánchez
Fecha de nacimiento: 5 de febrero de 1910 en Ciudad de
México
Fecha de fallecimiento: 15 de diciembre de 1989 en Ciudad de
México
Apodo: El Diente
Trayectoria en clubs: Atlante 1925-1933, España 1933-1934, Atlante1935-1939
Partidos
internacionales A: 11, 2 goles
Mayores éxitos con la selección nacional: medalla de oro en
los Juegos Centroamericanos y del Caribe 1935
Mayores éxitos a nivel clubs: Campeón mexicano en 1931 con
el Atlante y con el España en 1934
Manuel Rosas Sánchez.
Fecha de nacimiento: 29 de febrero de 1908 en Ciudad de
México
Fecha de fallecimiento el 20 de febrero de 1989 en Ciudad de
México
Apodo: Chaquetas
Trayectoria en clubs: Atlante 1926-1934
Partidos
internacionales A: 4, 2 goles
Mayores éxitos a nivel clubs: Campeón mexicano en 1931 con
el Atlante.
Los hermanos Rosas
Los hermanos Rosas crecieron en
el seno de una familia de clase media de la Ciudad de México. De jóvenes,
trabajaban en una bodega ubicada en la zona geográfica que hoy se conoce como
la Zona Rosa. La cotidianidad de su empleo los colocaba muy cerca del campo del
Club España, el mejor equipo del balompié nacional de aquellos años. Contemplar
los entrenamientos del España despertó en ellos el anhelo de vestir esos
colores. Sin embargo, los estatutos del club ibérico en esa época eran
sumamente estrictos: solo se permitía la inscripción de futbolistas españoles o
nacidos en México de ascendencia española directa, por lo que no cumplían con
los requisitos.
Por esta razón, los hermanos
Refugio y Trinidad Martínez, junto con los hermanos Rosas, se unieron y
fundaron un equipo con la ambición de igualar al Club España: el Atlante. El
club creció rápidamente, primero en una liga menor llamada Liga Spaulding
—donde fue bicampeón— y, para la temporada 1927-28, fue invitado a participar
en el campeonato mexicano de primera fuerza. En este entorno, los hermanos se
ganaron apodos característicos: a Felipe le decían “El Diente”, a Manuel
“Chaquetas” y un tercer hermano fue conocido como Juan “La Chúndara” Rosas.
En 1927, Felipe Rosas debutó en
el Atlante y rápidamente se consolidó como un jugador eficiente, capaz de
rendir tanto en el mediocampo como en la delantera, destacando incluso como
extremo derecho. Poco después, su hermano Manuel llegó al equipo como lateral,
aunque también podía desempeñarse en el mediocampo. Juntos fueron piezas
fundamentales del Atlante, que logró victorias destacadas ante clubes
visitantes de Estados Unidos, Hungría, Uruguay y Argentina. La cúspide del
equipo llegó en 1932, cuando conquistó el campeonato de la Liga Mexicana.
Ambos hermanos integraron la
selección mexicana en la Copa del Mundo de 1930, debutando juntos contra
Francia en Montevideo, y se mantuvieron como titulares el resto del campeonato
mundial. En aquellos años, Felipe y Manuel eran figuras del fútbol mexicano.
En 1934, México debió enfrentar a
Cuba en una serie de tres partidos para clasificar al Mundial, y luego a
Estados Unidos por el pase al torneo de Roma. Manuel disputó entonces su último
encuentro internacional; permaneció en el Atlante toda su carrera y se retiró
del fútbol activo siendo aún joven. Por su parte, Felipe se trasladó al Club
España durante la temporada 1933-34 por motivos económicos, lo que provocó la
indignación de la afición atlantista, que lo consideró un traidor. Sin embargo,
Felipe regresó poco después al Atlante, donde jugó varias temporadas más.
Felipe Rosas concluyó su carrera
internacional en 1935 tras conquistar el Campeonato Centroamericano. Ambos
hermanos fueron también mecánicos expertos: fundaron su propio taller,
trabajaron para la Compañía Eléctrica y permanecieron ligados para siempre a la
historia del fútbol mexicano.
Anécdotas
- El
origen del apodo: El sobrenombre de Manuel “Chaquetas” Rosas se debió
a que su chaqueta favorita le llegaba hasta las rodillas.
- Histórico
en los Mundiales: Manuel Rosas tuvo el dudoso honor de anotar el
primer autogol en la historia de los mundiales (en el partido contra
Chile). Sin embargo, a su vez se convirtió en el primer jugador en anotar
un gol de penal en una Copa del Mundo (contra Argentina) y en el primer
mexicano en marcar dos goles en un solo partido mundialista (también ante
el conjunto albiceleste).
- La
dinastía familiar: Los hermanos Rosas tuvieron un tercer hermano, Juan
“La Chúndara” Rosas, quien también llegó a la selección nacional. Aunque
no coincidió con sus hermanos mayores en el plano internacional, sí jugó
con ellos en el Atlante.
- Justicia
poética: Felipe finalmente pudo jugar en el Club España, el equipo que
lo había rechazado a finales de la década de 1910 debido a que no era
español ni de ascendencia directa. Para la década de los años 30, los
ibéricos habían cambiado sus políticas coloniales y “El Diente” pudo
enrolarse con ellos durante una temporada.
Alfonso Riestra
Nacimiento: 16 de junio de 1912.
Apodo: La Burra
Posición: Portero
Trayectoria a nivel clubs: Asturias 1931-1937
Mayores éxitos con la selección nacional: medallista de oro
en los juegos centroamericanos de 1935
Alfonso Riestra fue uno de los
guardametas más destacados del balompié mexicano durante la década de 1930.
Poseedor de una notable agilidad, reflejos felinos, seguridad de manos y un
agudo sentido de la ubicación, defendió en exclusiva la camiseta del Club
Asturias a lo largo de toda su carrera profesional. A pesar de recibir
atractivos ofrecimientos para incorporarse a las filas del Atlante, Riestra los
rechazó firmemente, prefiriendo mantener la fidelidad al club que lo vio nacer
futbolísticamente.
Para 1933, su regularidad y nivel
lo consolidaron como el mejor portero de la Liga Mayor, ganándose la admiración
de la exigente afición asturiana y abriéndose, por derecho propio, las puertas
de la Selección Nacional.
El episodio más enigmático y
mediático en la carrera de Riestra ocurrió en la antesala de la Copa del Mundo
de Italia 1934. Tras conseguir el boleto en la Ciudad de México y realizar el
extenuante viaje en barco hacia el viejo continente, la delegación mexicana
debía disputar un partido de eliminación directa contra Estados Unidos en Roma.
A pesar de haber sido el arquero
inamovible durante toda la eliminatoria previa, el director técnico Rafael
Garza Gutiérrez "Récord" tomó la sorpresiva e intempestiva decisión
de relegar a Riestra al banquillo, alineando en su lugar a Rafael Navarro, un
guardameta que sumaba un largo periodo de inactividad. México cayó derrotado
4–2 frente al conjunto estadounidense, quedando eliminado del Mundial antes de
la inauguración.
La prensa de la época bautizó el
acontecimiento como el "Misterio de Roma", tejiendo diversas
hipótesis a lo largo de los años:
- La versión oficial: El estratega
"Récord" argumentó formalmente ante los medios de comunicación
que Riestra padecía de una severa afección en los riñones.
- La realidad del vestuario: Trascendió que el
arquero arrastraba una lesión física desde territorio mexicano. En su afán
por no perder la titularidad en el partido más importante de su vida,
intentó ocultarla, pero el cuerpo técnico terminó por descubrir la
dolencia durante las prácticas previas en Roma.
- El drama: Los rumores aseguraban que el
portero lloró amargamente la noche en que se enteró de que no jugaría el
partido más importante de su vida. El resto del plantel consideró injusta
su exclusión e incluso presionaron a Navarro para que no jugara, lo que
llenó de nerviosismo a este último y afectó el rendimiento del equipo en
la cancha.
Tras el trago amargo de la eliminación, Riestra dio muestras de su profesionalismo durante la posterior gira de partidos amistosos que el combinado mexicano realizó por Europa, recuperando la titularidad y firmando destacadas actuaciones ante las escuadras locales. Al año siguiente, disputó el torneo regional en El Salvador, participando en las contundentes victorias frente a Cuba (6-1) y Honduras (8-2) ganado la medalla de oro.
(1) Imágenes cortesía César Castro (Uniformes selección mexicana)
(2) Imagen cortesía Diego Contreras






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