domingo, 22 de febrero de 2026

La desconocida historia del primer jugador que vistió las playeras de América y Guadalajara

Por Federico Martínez (@apunte1916) 


Esta es la historia del 1° jugador que vistió las playeras de América y Guadalajara…

1 de marzo de 1925 - Campo España

Furor en las filas Cremas. América es por 1° vez campeón del futbol mexicano, tras vencer por 1-0 al Asturias. Entre aplausos salen del parque los héroes de la batalla; Nacho de la Garza, Luis Cerrilla, la ‘Matona Esquivel´ y toda la muchachada... pero hay uno de ellos que parece ajeno a la hazaña. Él no lo sabe, pero acaba de convertirse en un histórico, aún antes de que los hechos lo atrapen. Su nombre es Luis Fierros.

Nacional de Guadalajara en 1921 con Luis Fierros en la formación (no identificado)

Para la mayoría, ahora y hace 101 años, Luis es un completo desconocido. Basta con decir que ni siquiera sus compañeros de equipo tienen idea de que esa mañana los va a acompañar en el terreno de juego. Ni el mismo Fierros, como lo llaman en su natal Jalisco, lo hubiera pensado 3 meses atrás cuando una desafortunada jugada le cambió la vida.


Crónica del 1 de marzo de 1925, América 1-0 Asturias



21 de diciembre de 1924 – Campo Atlas

Luis Fierros es capitán del Atlas, 4 veces campeón del futbol jalisciense. Uno de los jugadores más respetados en el futbol tapatío. Los rojinegros buscan vencer a Alianza para mantenerse en la lucha por el título. Luis provoca un golpe a un jugador rival, teniendo este que abandonar la contienda. Una jugada como tantas otras en aquel rudo futbol de los años 20´s, con un desenlace fatal.







El 24 de diciembre, par de días después, el Sr. Alfonso Rodríguez, jugador del Club Alianza, fallece como consecuencia del golpe recibido durante el partido. Los aliancistas, encabezados por su presidente Sr. José Hernández, lanzan un comunicado en la prensa tapatía para condenar los hechos, enumerando jugadas en las que Luis ha actuado con fuerza excesiva. Piden a la Liga la expulsión del capitán rojinegro de manera inmediata.





30 de diciembre de 1924 – Guadalajara

La petición del Alianza es denegada y la mecha se enciende rápidamente en los debates de la sociedad tapatía. Por un lado, las Agrupaciones Deportivas de la Escuela Preparatoria en voz de su presidente Sr. Ignacio Calderón defienden a su compañero Alfonso, aludiendo que, de no haber una dura sanción sobre Fierros, el juego brusco seguirá proliferando en los campos de futbol. En contra parte, son los compañeros de la Unión de Operarios del Rastro de Guadalajara y el Gremio de Abastecedores los que salen en defensa de su compañero, exponiendo la honradez de Luis y el infortunio sucedido en una jugada propia del futbol.


 
                                          

                        



1918 / 1924 – Guadalajara

La desgracia que acontece a Luis viene a detener una carrera en ascenso. Para fines de 1924, Luis es ya un jugador admirado por los aficionados. Debuta en 1918 en la Liga Amateur de Jalisco con el Colón. Sus dotes de delantero le llevan a ser observado por Guadalajara, equipo que lo llama a sus filas en mayo de 1920 para disputar los 3 partidos de la “Copa Progreso” ante Atlas. Pese a su destacada participación, los rayados no se hacen de sus servicios, dejando que continúe su carrera en otros equipos. Será una decisión de la cual se arrepentirán, pues el hábil atacante pronto despuntará en el acérrimo rival, Atlas.













                                              




La carrera de Luis Fierros alcanza su apogeo en abril de 1924, cuando participa con la Selección Jalisco en un partido amistoso ante un combinado de la Ciudad de México. Su memorable actuación no pasa desapercibida para un novel equipo de la capital, el Sonora-Sinaloa. Esta escuadra, ávida de talento, lo manda llamar en junio de 1924 para disputar un encuentro ante el Club España.













24 de enero de 1924 - Guadalajara

El mes de enero de 1925 resulta ser un calvario para Luis, quien se ve obligado a suspender sus actividades deportivas por el proceso penal en su contra. Por fin, tras la declaración de más de 28 testigos, el día 23, el juez Camilo Ruiz dictamina que no hay méritos para proceder en contra del acusado. Pese a las buenas noticias, Fierros esta anímicamente devastado y necesita nuevos aires. Acude al presidente del Atlas, Don José Valente García Quevedo, quien organiza una comida en su honor y le propone le acompañe a la Ciudad de México para buscar otras oportunidades.

La fortuna acompaña al capitán. América está por jugar un partido trascendental ante Asturias, al cual debe vencer para asegurarse el campeonato. América tiene 16 puntos por 13 del España. Una victoria más bastaría para ser inalcanzables. Sin embargo, una plaga de lesiones mantiene a varios de sus titulares en vilo. Es en ese momento cuando la dirigencia azulcrema se entera de la penosa situación de Luis.

Las buenas relaciones entre Rojinegros y Cremas datan de tiempo atrás. Germán Núñez Cortina y Juan José “Lico” Cortina”, fundadores respectivos de los clubes, son primos y para 1925 ambos clubes han disputado varios amistosos entre ellos. Fierros no será el primer jugador invitado a vestir la camiseta azulcrema, un año antes ya le habían extendido invitación a otro rojinegro: Anselmo González.



1 de marzo de 1925 - Guadalajara

La llegada de Fierros se produce in extremis, no así la del árbitro del encuentro que brilla por su ausencia. En una medida desesperada, autoridades de la Liga deciden bajar de la tribuna al Sr. José Valente García Quevedo, quien termina impartiendo justicia en el campo.

El juego es más una batalla campal que otra cosa. Puede ser la 1° vez que la afición vea a un equipo mexicano derrocar el poderío hispano y los ánimos están exacerbados. El juego se detiene al menos tres veces por invasión de campo, debiendo intervenir la policía para apaciguar los ánimos. El empate no es suficiente para alcanzar el ansiado título. A 2 minutos del final, Récord manda a sus tropas al frente, incluido al recién llegado Fierros. Rafael manda un pase largo que alcanza Terrazas, ante la mirada atónita de los aficionados y del tapatío, quienes observan como Juan dispara para vencer a Bonfiglio, terminando de una vez por todas con el yugo español y comenzando la más gloriosa época del cuadro azulcrema.



Abril y mayo de 1925

El regreso de Luis Fierros a sus tierras, ya como el 1° jugador en haber vestido las camisetas de América y Guadalajara se dio el 10 de abril de 1925. Poco después, a principios de mayo, los americanistas visitaron a perla de Occidente para agradecer el gesto que los rojinegros habían tenido al cederles a su capitán. Disputaron una serie de partidos para obtener la Copa Buick saliendo triunfador Atlas, pero el resultado era lo de menos. Ambas escuadras se habían apoyado en momentos decisivos, un gesto que marcó la hermandad entre estas instituciones.





                                   


Fuentes: 

Diarios: El Informador (Guadalajara), Excélsior, El Universal y El Universal Gráfico (CDMX)

 

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